Fotografía: Igor Karimov en Unsplash

 

Desde que empezó toda la situación del Covid-19 todos los sectores económicos se han visto afectados y la información proporcionada por los medios y todos los estudios económicos que se han realizado no auguran una buena desescalada por parte de toda la economía española.

Centrándonos más en esa España olvidada y rural, nos planteamos qué pasará no solo con el sector primario, sino con toda la población dependiente de él y que reside en unos municipios que se están despoblando cada vez más, y nos vamos a plantear cómo el concepto de digitalización puede ayudar en todo el proceso de repoblación de estas tierras abandonadas.

Lo primero de todo, ¿qué es la digitalización? Según el Diccionario de la Lengua Española, supone la acción y efecto de digitalizar, en donde digitalizar significa registrar datos en forma digital o, en su segunda acepción, convertir o codificar en números dígitos datos o informaciones de carácter continuo, como por ejemplo una imagen fotográfica, o un documento, o un libro.

En el ámbito empresarial, la digitalización se asocia con la transformación digital de los negocios, entendida como habilitar, mejorar, o evolucionar, las funciones empresariales, operaciones comerciales, modelos de gestión de clientes, y/o procesos de comunicación, aprovechando las tecnologías digitales Y este último es el que nos interesa especialmente a todos.

La conectividad digital es sencillo que llegue a los pueblos, el único impedimento serían los costes. Pero puede ser que el avance de la tecnología abarate los mismos. El principal problema de los pueblos va a ser la escolarización, la sanidad… los servicios.

Un ejemplo sería la creación de un sistema de redes de intercambio entre los núcleos urbanos y las zonas rurales. Puede suponer un gran cambio, ya que las personas podrían teletrabajar (una de las cosas que actualmente estamos viendo que es viable en una gran cantidad de puestos de trabajo) desde unos municipios que, por demanda, tienen unos precios de vivienda más bajos. Estos trabajadores a distancia que buscarían un ritmo de vida más tranquilo serían los primeros en “colonizar” los pueblos con una densidad de población mucho menor.

La cuarta revolución industrial se caracteriza por una fusión de tecnologías actualmente en prueba o en desarrollo, lo que está desintegrando las fronteras entre las esferas física, digital y biológica. En cuanto al empleo, esta misma revolución puede dar paso a nuevos trabajos; simultáneamente puede acabar con el modo de vida de amplias capas de una población rural como se comentaba anteriormente, mientras esta misma traslada rentas a quienes sean capaces de innovar y adaptarse, ya sean territorios, generaciones o personas. Su influencia abarca temas tan sensibles como el futuro del mercado laboral y la desigualdad en el ingreso.

Centrándonos en la España vaciada, habría que garantizar el acceso a los servicios de internet en las zonas rurales, lo que implicaría reducir la brecha digital entre el campo y la urbe en un mundo que rechaza cada vez más la vida en el campo y en el que la adopción de las nuevas tecnologías digitales aplicadas a los procesos de producción depende directamente de la plena conectividad agropecuaria. Paralelamente a esto se han producido iniciativas por parte de entidades como Correos o la propia Amazon para que la comercialización de productos sea posible en estos territorios cada vez más olvidados.

Otro punto en contraposición del desarrollo del mundo rural, es que existen bastantes municipios que no pueden expandirse geográfica y tecnológicamente (por ejemplo en materia de energías renovables), ya que son limítrofes con zonas de protección de ecosistemas, lo que reduce mucho más su ya inexistente crecimiento.

Ahora bien, la pregunta que surge es: ¿serán estos municipios capaces o querrán cambiar la forma en la que viven, trabajan y se relacionan?

Vamos a usar como ejemplo la Sierra Norte de Madrid:

  • Movilidad/transporte: despoblamiento a una hora de Madrid, ¿cómo se podrá mejorar la movilidad en la Sierra Norte, teniendo en cuenta la limitación de transporte público existente en la zona? ¿Una red de vehículos compartidos sería viable en el ámbito rural? Existen ciertas iniciativas como la de dos estudiantes de Extremadura, que crearon una aplicación llamada “Yayocar”, la cual funciona con un sistema parecido al del famoso “Blablacar” pero para personas mayores y con problemas de movilidad.
  • Actividad económica y empleo, con especial mención a la atracción de turismo internacional: ¿cómo atraer turismo a las zonas despobladas de estos municipios?
  • Educación, clase online en nuevas tecnologías: ¿cómo pueden los jóvenes participar en la generación de soluciones?, ¿cómo mejorar la educación en las zonas rurales?
    Todas estas preguntas, se están planteando en muchas Comunidades Autónomas donde la despoblación es cada vez más grave y donde el buen uso de la tecnología puede conducir a un mejor futuro de esta España vaciada.

Desde un punto de vista más personal quiero mostrar el caso del Grupo de Acción Local Galsinma. Una asociación que se dedica al desarrollo local participativo y a elaborar una estrategia de desarrollo para los pueblos de la Sierra Norte de Madrid. De ella forman parte 42 municipios representativos de la España Vaciada de la Comunidad de Madrid.

Esta asociación ha creado un plan de acción de la Estrategia de Desarrollo Local de la Sierra Norte con las siguientes medidas: diversificación hacia la agricultura y ganadería, turismo, industrias agroalimentarias, pequeñas empresas, servicios socio sanitarios, servicios culturales, educativos, nuevas tecnologías, deportivos y ocio, medioambientales, renovación del patrimonio, formación y promoción. En una siguiente publicación nos adentraremos más a fondo en este Grupo de Acción Local (GAL), Galsinma y su labor constante para con los municipios de la Sierra Norte de Madrid.

Álvaro Pastoriza García-Madrid