¿Eres de las que se pasan tres pueblos?

19/07/2023

Tiempo de lectura: 5 minutos

Categorías: Huella ecológica-

En términos más técnicos, ¿superas los límites planetarios? Los límites planetarios son algo así como las fronteras del buen funcionamiento de nuestro mundo. Se pueden comparar con las averías “no go” en argot aeronáutico. Una pantalla de televisión estropeada o una luz de cabina fundida son averías que permiten al avión seguir volando… hasta que se acumulan los fallos de tal manera que su suma es un “no go” y la máquina se debe quedar en tierra hasta que sea completamente reparada.

Hasta 1950 aproximadamente, el planeta parecía tan vasto que la posibilidad de dañarlo parecía muy remota, pero eso ha cambiado mucho desde entonces. Ahora mismo la lista de impactos de escala planetaria no para de crecer, y las averías se están acumulando de tal forma que crece el peligro de un “no go”.

La lista de límites planetarios, investigada desde 2009, incluye nueve elementos. Se puede consultar aquí la publicación original, que desde entonces ha generado una gran copia de datos.

Los responsables de sobrepasar los límites planetarios, de estas grandes averías en el funcionamiento de nuestro mundo, son las empresas, los gobiernos y en general nuestro sistema vigente de economía, producción y consumo, basado en el crecimiento, tanto de cosas interesantes (como mejores medicamentos) como de cosas dañinas y, por lo tanto, nada interesantes (por ejemplo pesticidas que dejan los campos como mesas de billar, como el glifosato o Roundup).

¿Qué pintamos los ciudadanos en este asunto? Estamos metidos hasta el cuello en este sistema basado en crecer a ultranza, y necesitamos satisfacer muchas necesidades –cobijo, alimento, relaciones, transporte, limpieza, información, seguridad, etc.–, que no funcionan en el vacío, que necesitan una base material e implican una huella ecológica. Pero hay huellas y huellas. Muchos habitantes de nuestro planeta viven vidas demasiado recortadas, mientras que otros se pasan tres pueblos. ¿Te identificas con esas personas?, ¿crees que superas los límites planetarios? Vamos a intentar responder a esta pregunta usando un resumen súper simplificado del modelo vigente.

Podemos imaginar seis esferas o compartimentos planetarios y tantear cuál puede ser nuestro impacto sobre cada una de ellas (aunque realmente todas funcionan en red, lo que le pasa a una afecta a todas las demás).

Atmósfera: afectada por la emisión de sustancias capaces de modificar su funcionamiento de manera global, como las que afectan a la capa de ozono estratosférica o los gases de efecto invernadero

En este caso es importante saber cuánto combustible fósil quemas directamente, principalmente petróleo y gas. Por ejemplo, con un coche de motor térmico y una calefacción de gas natural, dos elementos bastante corrientes, andarías por las tres toneladas de CO2 al año.

Indirectamente, la principal contribución viene del consumo de electricidad, aproximadamente un tercio de la cual se fabrica (en España) a base de combustibles fósiles, en buena parte gas natural. Si tienes un coche grande y una amplia instalación de calefacción y aire acondicionado, es posible que estés tocando las narices a nuestra querida atmósfera.

Biosfera: su integridad está amenazada por la pérdida de biodiversidad

Si practicas la caza, el excursionismo, la recreación al aire libre, o tienes mascotas, o un jardín, o te gustan los guacamayos, ya estás actuando directamente sobre la biodiversidad, de manera positiva o negativa. Indirectamente, nuestro impacto sobre la biosfera deriva de nuestra pauta de alimentación. Por ejemplo, si uno de tus puntos débiles es la pasión por cualquier tipo de carne contribuyes a la plantación de infinitos campos de soja, principal materia prima de los piensos, que crecen sobre lo que antes era un bosque muy diverso.

Hidrosfera: relacionada con el uso y conservación del agua

Directamente, el consumo doméstico ronda un 20% del consumo total de agua en nuestro país, la mayor parte del resto se lo lleva la agricultura. También utilizamos mucha agua indirectamente cuando compramos alimentos y tejidos, que tienen una elevada huella hídrica. Por ejemplo, una manera de reducir nuestra huella de agua es abastecernos de ropa de segunda mano.

“Toposfera”: refleja los cambios de uso del suelo y las modificaciones del paisaje

¿Cuánto espacio ocupamos, directa e indirectamente? Cuenta la casa, su terreno circundante si no vivimos en un piso, el espacio de aparcamiento, las carreteras para nuestros desplazamientos cotidianos, aeropuertos y puertos, el espacio para tratar las basuras o enterrarlas, etc.

“Misosfera” (mysos=suciedad): refleja el vertido de sustancias molestas pero no directamente venenosas (microplásticos, plásticos, residuos de envases, aguas residuales, etc.)

Somos grandes productores de basuras, más de un kilo por persona y día. Parte de estos residuos no entran en la economía circular, terminan (con suerte) en un vertedero. Un buen ejemplo de expansión de la misosfera es la contaminación por plásticos, desde bolsas a partículas diminutas, presentes desde una esquina de la calle a una distante isla de basura en pleno océano Pacífico.

“Toxicosfera”: en relación con vertidos de sustancias tóxicas, como óxidos de nitrógeno, micropartículas de hollín, residuos radiactivos, plomo, PCBs, y un largo etcétera

Es sorprendente la cantidad de sustancias tóxicas a nuestro alcance, dentro de nuestras casa, en las estanterías de los supermercados, en el aire, el agua y, por supuesto, dentro de nuestro organismo. Un ejemplo es el plomo, que se difundió por todo el planeta gracias a su empleo como aditivo de la gasolina –se tardó medio siglo en restringir su empleo. Muchos otros compuestos venenosos siguen a la venta y en uso, por ejemplo en artículos de limpieza. También pueden ser producidos como subproducto no deseado, como los óxidos de nitrógeno que salen de los tubos de escape de los coches. Aquí contamos con una aliada, la app Scan4Chem, para detectar y notificar productos tóxicos en artículos de uso cotidiano.

Fotografía: Elena Mozhvilo en Unsplash

Artículos relacionados

One Comment

  1. Alberto Garcia Maurad 11 septiembre, 2023 at 1:44 am - Reply

    realmente la mayoría de la humanidad actuamos así, queremos pasarnos tres pueblos, ya q exageramos en cubrir las necesidades q tenemos, si necesitamos ir a dos cuadras de nuestra casa tomamos nuestro carro y dale contamina el ambiente, más importante es no pasar esfuerzo q evitar la contaminar y lo mismo pasa con lo hidrico y lo acústico, el problema es la cultura del «yo soy más importante».Debemos esforzarnos por cambiar esa cultura si queremos q mejore el ambiente, esto incluye a las grandes industrias, q no están dispuestas a hacerlo.

Dejar un comentario:

Recibe información periódica sobre nuestros proyectos