Hasta que podamos volver a disfrutar de las calles [#QuédateEnCasa #AplanaLaCurva], te contamos unas cuantas cosas muy sostenibles que podemos hacer en nuestras casas… e ir preparando otras que podremos hacer en un futuro que esperamos próximo.

Cosas sostenibles que hacer en casa: #Cocinar

#LaCocinaSostenible
La cocina sostenible cumple cinco requisitos: es sana, barata, fácil de hacer y con una huella ecológica reducida. Además, es deliciosa (si no, lo anterior no serviría para nada). Digamos que es la cocina de la abuela pero sin renunciar a ingredientes y técnicas modernas. Exacto, estamos pensando lo mismo, en unos garbanzos con bacalao y espinacas. Para poner en práctica la cocina sostenible, solo necesitas un buen recetario de cocina tradicional y unos ingredientes básicos.
Para abrir boca, aquí hemos colocado dos ejemplos (haz clic en las imágenes para ampliarlas):

#LaCocinaSecuencial
Bajo este nombre tan moderno se esconde el antiguo concepto de la cocina en cadena o cocina de las sobras, en que los restos de un plato son la materia prima del siguiente. En este enlace tienes varios ejemplos.

 

#CocinaEficiente
Cocinar bien es todo un arte que no está al alcance de cualquiera, pero cocinar de forma eficiente sí que lo está. Ahora que las comidas de casi todos los españoles se van a hacer en casa, podemos aplicar unas técnicas básicas y simples para minimizar el gasto energético. Algunos ejemplos son: poner la tapadera en las ollas cuando estemos haciendo un guiso o calentando agua en el fuego, usar ollas rápidas o “express” en la medida de lo posible y, durante los últimos minutos de cocción, dejar la olla sobre el fuego apagado aprovechando el calor restante, siempre y cuando usemos vitrocerámica (no inducción). Son técnicas simples que pueden suponer pequeños ahorros y, al poco tiempo, lo haremos de forma automática. Aquí tienes más información.

 

#MejorCasero

Si quieres ser un poco más ecológico, comer mejor y entretenerte, esta acción es para tí. Es mucha la gente que todavía compra las salsas clásicas como la mayonesa o el tomate frito, sin embargo, hacerlas tú mismo es facilísimo y no requiere de mucho tiempo. También es aplicable a otros platos precocinados, como las pizzas o la tortilla de patata, cuyo sabor poco o muy poco tiene que ver con una hecha en casa. Solamente necesitas comprar los ingredientes (preferentemente a granel) y ponerte manos a la obra. De esta forma evitarás los conservantes y demás productos presentes en los precocinados, disfrutarás de un plato infinitamente más sabroso y apenas generarás residuos no orgánicos. No lo dudes, el resultado es mucho mejor y las recetas no son para nada complicadas, sólo debemos invertir una pequeña parte de nuestro tiempo.

 

#CocinaSinDesperdicio
La comida, aunque algunas personas lo pasen por alto, es un bien muy preciado que debemos evitar desperdiciar. Son muchas las familias que hacen grandes cantidades de comida y, después de comer, todo lo que ha sobrado va a la basura. Para evitarlo, la solución es bastante sencilla, cocinar en cantidades proporcionadas y que nos vayamos a comer. Si sobra un poco tampoco pasa nada, se puede guardar en la nevera para reutilizarlos en otro guiso o congelarlo. Además, hay algunas partes de la comida que, aunque en un principio parezca que no tienen uso, sí que se pueden aprovechar. Por ejemplo, la cabeza del pescado o el hueso del jamón, que por sí solos no se comen pero se pueden usar para dar bastante sabor a una sopa o a un guiso. Puedes ver aquí un interesante vídeo sobre lo que significa el desperdicio alimentario.

Con información proporcionada por Lucas Peces Coloma

Imágenes: comidacritica.org