Crisis económica, pánico petrolero y “gasero”, la pandemia, la guerra y un clima que da señales preocupantes. ¿Podemos seguir hablando de una vida sostenible –buena para la salud, el bolsillo y el planeta– en un futuro a corto y medio plazo? Por si acaso, empezamos por la mañana temprano y vamos viendo algunos detalles, principalmente tecnológicos, de cómo podría ser.

6:30 
Dos circunstancias se unen para hacer la noche muy silenciosa. Por un lado, el tráfico rodado es 100% eléctrico y circula a menos de 30 km/h, así que es virtualmente inaudible a cierta distancia. Por otro lado, el edificio está muy bien aislado, con un índice de transmisión térmica muy bajo en los muros y también en las ventanas, provistas de triple cristal. La energía no escapa de la casa, el ruido exterior no puede entrar, una bienvenida ventaja adicional del aislamiento térmico.

7:00 
La idea de que el desayuno es la comida más importante del día ha desaparecido, cada uno hace lo que quiere al respecto. El antiguo miedo a las grasas ha desaparecido, aunque ha crecido un saludable temor al exceso de azúcar en los alimentos. Por esta razón, los cereales de desayuno han perdido cuota de mercado, mientras que la ha ganado el pan, saborizado con toda clase de añadidos, desde el aceite de oliva a la mantequilla. El consumo de leche se ha reducido mucho, sustituido por opciones veganas. La reducción del consumo de carne y leche ha mejorado enormemente el bienestar de los animales de granja, pues la ganadería intensiva-industrial casi ha desaparecido.

7:30 
El agua utilizada en el lavabo y la ducha (y en la lavadora) regresa de nuevo a las tuberías de la vivienda y es utilizada para arrastrar desechos en el inodoro. Este circuito cerrado de reciclaje de agua y el uso abundante de grifería economizadora (grifos de mezcla de agua con aire, por ejemplo) hacen que el consumo de agua de la casa sea inferior a los 80 litros por persona y día. Un sistema de colecta de agua de lluvia existe en la cubierta del edificio, reduciendo aún más el consumo en las zonas comunes. Este hábil control del gasto de agua explica que la terrible sequía de 2029-2031 apenas afectara al consumo doméstico.

El termo de agua caliente es eléctrico, como todo (la vivienda está electrificada al 100%). Solo se enciende unos minutos antes de que se necesite agua caliente y se apaga inmediatamente después. Esta circunstancia y su tamaño reducido pero suficiente asegura un ahorro en el consumo de energía en agua caliente de al menos un 50%. El stand-by fue erradicado hace años, todos los aparatos de la casa se pueden apagar de verdad con un solo click.

8:00
Algunas costumbres de la era presostenible, como trabajar de forma presencial con horarios rígidos, todavía no han podido ser erradicadas. Felizmente, la gente que labora tiene mejores opciones para decidir horarios y ritmos de trabajo que en tiempos pasados. El teletrabajo es una opción muy utilizada, de manera total o parcial, y se aplica a muchos oficios que antaño eran obligatoriamente presenciales, como el comercio minorista.

Sin embargo muchas personas prefieren seguir yendo a su puesto de trabajo. En el pasado el menú de movilidad era muy limitado (coche privado / transporte público), pero ahora hay un menú extenso y variado, con muchas opciones intermedias adaptadas a cualquier necesidad. Los días lluviosos muchas personas eligen Minicars, autónomos y eléctricos, de uso generalizado desde 2029, que aparecen como por arte de magia delante del pasajero cuando este los convoca con su dispositivo de comunicaciones (si no están ya a la vista).

Una vez dentro del vehículo, el usuario puede relajarse y consultar su cuenta de Instok (Facebook desapareció en 2027). Las lecciones de la Gran Pandemia de 2020 no cayeron en saco roto, y los vehículos se autolimpian a fondo automáticamente después de cada trayecto. En los días secos y soleados muchas personas prefieren vehículos más ligeros que permiten además hacer algo de ejercicio, como patinetes y bicicletas eléctricas. Otras simplemente caminan.

13:00
Llega la hora de comer algo. Las opciones alimentarias se han multiplicado gracias a dos tendencias aparentemente contradictorias: el auge de los productos de origen local y regional, y al mismo tiempo, un abastecimiento de productos que no se pueden obtener de manera local, procedentes de todo el mundo. También coexiste la creciente popularidad de las cocinas tradicionales y un florecimiento de las cocinas exóticas. La comida chatarra, en general, está en retirada.

Cocinar es una actividad que todo el mundo practica, y está mal visto confesar ignorancia al respecto. Hay que tener en cuenta que el concepto del “acelerado ritmo de la vida moderna” es un aspecto muy anticuado de la vida que ya solo usan algunos aferrados a las viejas costumbres. Hay tiempo para comprar buenos alimentos y para procesarlos en cazuelas, hornos y sartenes. Las ventas de hornos de microondas, significativamente, comenzaron a disminuir en 2028.

16:00
Con tanta comida fresca en circulación, hay menos envases desechables que procesar, pero siguen existiendo, y en cantidades considerables, así como muchas otras clases de desechos. Aquí hay un cambio considerable con respecto a la era presostenible, mucho más cómoda al respecto. Ya no se puede arrojar despreocupadamente cualquier cosa a la basura y dar por sentado que alguien se encargará de alejarla de nuestra vista. La existencia de múltiples circuitos imbricados de recuperación y reciclaje pilla en medio a la ciudadanía, que tiene que hacer su parte.

La parte orgánica de los desechos debe ser encaminada a la instalación de compostaje más cercana, en la propia casa o en el mismo barrio. La mayoría de los envases están sujetos a un sistema de devolución y retorno, así que hay que devolverlos en la tienda y cobrar el depósito. Otros elementos basuriles deben ser separados cuidadosamente y colocados en su destino correspondiente, que no tiene necesariamente que ser un contenedor callejero, sino más bien el establecimiento donde se adquirió o algún tipo de instalación especial. En realidad todo este trasiego de residuos no lleva mucho tiempo, y todo el mundo reserva días y horas concretos para, por ejemplo, deshacerse de los envases de vidrio acumulados durante la semana.

18:00
La reducción en un orden de magnitud de los vehículos presentes en las calles (cada uno de los Minicars, por ejemplo, sustituye 11 utilitarios) hace los paseos por la ciudad mucho más placenteros. No existen los semáforos, ni las aceras ni las calzadas reservadas a los vehículos. Toda la ciudad es un enorme espacio peatonal por el que circulan libremente caminantes, ciclistas, patineteros, Minicars, furgonetas de reparto, taxis, etc. Las zonas verdes se han multiplicado gracias a esta liberación del espacio urbano. Los aficionados a la automoción tienen circuitos especiales a las afueras donde practicar la conducción no autónoma de coches. Con más zonas verdes en las ciudades, las personas han mejorado su salud física y mental.

20:00
La tecnología 7G permite mover por el ciberespacio una inmensa cantidad de información de manera instantánea, pero el internet de las cosas funciona en segundo plano, gestionando de manera ultraprecisa pero discreta los flujos de energía, agua, materiales e información. Por ejemplo, permitiendo el funcionamiento de los sistemas de vehículos autónomos o siguiendo la pista de los envases desechables. Pero los avances de la domótica –casas inteligentes dotadas de asistentes virtuales de voces sintetizadas, capaces de mover objetos y manipular aparatos– perdieron popularidad tras una época de auge, y ahora la gente prefiere subir y bajar las persianas a mano, confiando en que mientras tanto el sistema subyacente se encargue de que no se pierda inútilmente ni un solo vatio de energía de la vivienda.

Jesús Alonso Millán

Imagen: ¿Un lío considerable o el futuro de la movilidad? Bicicletas y patinetes de varias empresas aguardando pasajeros en una calle de Madrid.