Hasta que podamos volver a disfrutar de las calles, las montañas, los ríos, la playa… y relacionarnos en persona con nuestros amigos, compañeros y familiares [#QuédateEnCasa #AplanaLaCurva], te contamos unas cuantas cosas muy sostenibles que podemos hacer en nuestras casas… e ir preparando otras que podremos hacer en un futuro que esperamos próximo.

Muchas personas estamos teletrabajando en nuestras casas, y eso implica usar una serie de aparatos y consumibles que también se pueden manejar de la manera más eficiente y sostenible posible.

Cosas sostenibles que hacer en casa: #TeletrabajoEficiente

 

Imagen de Csaba Nagy en Pixabay

#NoCompresBórralo
La memoria de almacenamiento disponible en nuestros dispositivos electrónicos (ordenadores, smartphones, discos duros, tablets, etc.) es limitada. Una buena idea puede ser liberar parte de la memoria borrando archivos, fotos y videos inservibles (por ejemplo, los enviados a través de la plataforma Whatsapp) o transfiriéndolos a una nube de almacenamiento virtual, por ejemplo, Google Drive. Haz esto en vez de comprar más almacenamiento físico (discos duros, tarjetas SD, etc.) y en un futuro tu bolsillo te lo agradecerá. Aparte de tener la información más ordenada en tus dispositivos, liberar la memoria ayudará a que estos equipos funcionen más rápido y con mayor eficacia que antes, ya que no tendrán que cargar tanta información. Además, otra ventaja que tiene es que la información es accesible desde cualquier dispositivo y en cualquier lugar, solo tienes que iniciar sesión con tu usuario y contraseña.

Photo by Christa Dodoo on Unsplash

#PapelSucio
El papel es un bien muy preciado, y es por ello que debemos procurar usarlo al máximo antes de desecharlo. Un papel en el que hayamos escrito un par de cosas no debería ir directamente a la basura, ya que todavía queda mucho espacio en blanco para poder escribir otras cosas. Tener a mano un taco de hojas en sucio nos puede venir muy bien en varias actividades cotidianas, por ejemplo, anotar un par de datos relevantes durante una llamada telefónica, resaltar un par de ideas que no queremos que se nos olviden o incluso para anotar la lista de la compra. Además, si llega el fin de semana y queremos hacer una tarea más entretenida, podremos optar por hacer nuestro propio papel en casa. Se trata de un procedimiento bastante sencillo y divertido que detallamos en nuestra página web, ¡no te lo pierdas!

 

Photo by Glenn Carstens-Peters on Unsplash

#FormatoDigital
Ahora que no hay otra que quedarse en casa, nos habremos dado cuenta de que el formato físico de los periódicos o las revistas no tiene mucho sentido, partiendo de la base que prácticamente todos ellos cuentan con su propia página web en donde puedes consultar el mismo contenido online (si puedes, no olvides que ellos también necesitan socios o socias para poder seguir publicando). Salvo que no tengas ninguna manera de leerlo online, seguir comprándolos en papel es un gasto innecesario, tanto económico como de materia prima en sí. Esto también se puede aplicar a libros en general (ahora hay e-books), apuntes de clase o del trabajo y demás anotaciones. Además, este formato tiene muchas ventajas, por ejemplo, se puede modificar y ordenar la información muy rápidamente y sin borrones, compartir instantáneamente e incluso transformarla (por ejemplo, pasar datos numéricos a un gráfico en un par de clicks).

 

Photo by Annie Spratt on Unsplash

#DobleCara
¿Todavía eres una de esas personas que imprimen a una sola cara? Esto va para tí. Las impresoras nos facilitan mucho la vida, permitiendo pasar del formato digital al analógico. Sin embargo, requieren de papel (entre otras) para poder plasmar las palabras, un bien cuyo valor en ocasiones olvidamos. Para la gran mayoría de cosas que necesitamos imprimir, como apuntes o documentos, se pueden imprimir perfectamente a doble cara. Evidentemente hay salvedades, como ciertos documentos profesionales o determinadas solicitudes o trámites administrativos. Si todavía no lo haces, al menos dale una oportunidad, es mucho más cómodo (llevas la mitad de hojas) y a la larga te puedes ahorrar una buena cantidad de dinero. Para aquellos despistados que directamente le dan a imprimir y cómo salga les parece bien, sabed que por defecto la mayoría de programas imprimen a una sola cara. Sin embargo cambiarlo es lo más fácil del mundo, simplemente hay que buscar “imprimir” y, en los ajustes de impresión donde aparece el número de páginas, el color, etc., el apartado “impresión a una cara”, clicamos y seleccionamos la opción a doble cara. ¡Enhorabuena! Eres un poco más sostenible sin haberte movido de tu casa.

 

Photo by Dario Seretin on Unsplash

#TintaResponsable
De nuevo la protagonista vuelve a ser la impresora, aunque esta vez hablaremos de su otro impacto aparte del papel, la tinta. La tinta (impresora convencional) y el tóner (impresora láser), están formados por una gran variedad de compuestos químicos, de los cuales muchos son tóxicos. Algunos ejemplos son el bario, el óxido de titanio, azufre y el cromo. Estos compuestos suelen contener una gran variedad de metales pesados (cobre y bario), derivados del petróleo, azufre y más. El riesgo para la salud derivado de su manipulación (es decir, cambiar el tóner o la tinta de la impresora) es relativamente bajo. Sin embargo, estos componentes pueden generar importantes alteraciones en el medio ambiente si no son tratados adecuadamente. Es importante hacerse cargo de los cartuchos de tóner o de tinta una vez usados, debiendo llevarlos al punto limpio para su adecuado tratamiento o preguntar directamente en la web o establecimiento donde los hayas comprado. Otra alternativa es ponerse en contacto con el fabricante y, de esta forma, serán ellos los encargados de recogerlos en su día, ya que muchas empresas que los fabrican están obligadas por ley a hacerse cargo de sus residuos. Lo que nunca debes hacer es tirarlos a la basura convencional o dárselos a un gestor que no esté autorizado para ello. Ahora más que nunca que no podemos ir al punto limpio a depositarlos o entregárselos al fabricante o gestor, debemos ser responsables y guardarlos en un lugar adecuado hasta que podamos volver a hacer vida normal. No seas impaciente y, por favor, no los tires a la basura.

Lucas Peces Coloma