Jardines para polinizadores: aprender y cuidar la biodiversidad
16/03/2026
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¿Qué pasaría si desaparecieran los polinizadores? Una gran parte de las plantas que nos rodean –y muchos de los alimentos que consumimos– dependen de estos pequeños aliados de la biodiversidad para su reproducción. Sin embargo, sus poblaciones están disminuyendo en todo el mundo debido a la pérdida de hábitats, el uso de pesticidas o el cambio climático, por lo que es necesario proteger y conservar estas especies.
Ante este reto, y con el objetivo de contribuir a renaturalización de distintos espacios, desde el Área de Naturaleza y Participación Ciudadana hemos puesto en marcha el proyecto Raíces nativas, alas vivas: una red de jardines para polinizadores, una iniciativa que promueve la creación de pequeños refugios para apoyar a los polinizadores y acercar la naturaleza a las personas.

Entre la ciencia ciudadana y la educación ambiental
Para llevar esta idea a la práctica, el proyecto se está desarrollando como una experiencia piloto que combina ciencia ciudadana y educación ambiental en tres centros educativos de la Comunidad de Madrid. A través de talleres formativos y actividades prácticas, el alumnado está descubriendo el importante papel de los polinizadores y sus servicios ecosistémicos, las plantas adecuadas para crear pequeños jardines o microhábitats y los distintos grupos de polinizadores que pueden observar y monitorizar.

Los primeros pasos del proyecto ya se han puesto en marcha. Hasta ahora se han realizado tres talleres en los centros de Educación Secundaria y/o Formación profesional que participan en esta experiencia piloto durante el curso 2025-2026 –el IES Palomeras Vallecas (Puente de Vallecas), el IES Ciudad Escolar (Fuencarral-El Pardo) y el IES El Escorial (El Escorial).
Ahora que la primavera está llegando, se realizarán los talleres prácticos en las fincas agroecológicas La Huerta de Abril (Bustarviejo) y Ecos del Lozoya (Lozoya), entidades colaboradoras de esta iniciativa. Además, en las próximas semanas comenzaremos a crear los jardines con plantas autóctonas y bandas florales junto a los huertos o jardines de los centros. También se mantendrán plantas silvestres adventicias y ruderales, que desempeñan importantes funciones ecológicas de apoyo a los polinizadores: ¡no hay malas hierbas!
Una red para conservar la biodiversidad
Estas experiencias de aprendizaje-servicio en tres institutos son solo la semilla de una red de jardines para polinizadores que hemos comenzado a poner en marcha este curso y que esperamos que siga creciendo en los próximos años. El proyecto busca, además de generar conocimiento y prestar un servicio ambiental, despertar la biofilia y fortalecer el vínculo entre las personas y la naturaleza, fomentando la participación activa en la protección de la biodiversidad.

El proyecto Raíces nativas, alas vivas: una red de jardines para polinizadores es una iniciativa de la Fundación Vida Sostenible, con el apoyo del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Pilar Navarro Lorente
Fotografías cedidas por el profesorado y el alumnado de los centros participantes y por Pilar Navarro (FVS).
