Se acerca en España el depósito, devolución y retorno de envases de un solo uso
14/09/2026
Tiempo de lectura: 8 minutos
Noviembre se acerca, y es cuando España se unirá al grupo de países que cuentan con un Sistema de Depósito, Devolución y Retorno de envases de un solo uso (SDDR). Por lo menos, este es el plazo legal.
Para alcanzar la tasa de recogida separada de botellas de plástico y latas de aluminio (de hasta 3 litros) de 90 % requerida por los objetivos de la Unión Europea, España tiene que implementar por ley este SDDR. La supuesta fecha límite: el 22 de noviembre. No obstante, el sector prevé alguna demora en su implementación dado el volumen de la infraestructura necesaria. La Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (ANGED) destaca que la implementación del SDDR español será la más compleja de Europa.
En este artículo comparamos sistemas, experiencias y opiniones. Para saber más sobre la razón por la cual se implementa este sistema puedes consultar este artículo que publicamos en 2024: El sistema SDDR como compromiso planetario.
El funcionamiento básico del sistema
Al comprar una botella o lata de bebidas se cobra un suplemento (diez céntimos en este caso). Este precio adicional sirve de depósito, guardado hasta que se devuelva el envase a uno de los puntos de retorno instalados en todo el territorio.
Si el envase cumple con los requisitos de devolución (por ejemplo, con el código de barras legible y no muy arrugado), se recibe el reembolso por tarjeta, en efectivo, o en formato de cupón correspondiente a 10 céntimos por unidad devuelta, válidos para descontar de una futura compra en ese establecimiento. Los detalles y formatos de la devolución del depósito del sistema en España aún están por confirmar.
En países europeos que llevan tiempo utilizando este sistema, vemos que permite alcanzar tasas bastante elevadas de recogida. Por ejemplo, en tasas de recogida de botellas de plástico de un solo uso (tereftalato de polietileno o PET), Alemania y Noruega recogen un 98 % y Suecia un 88 %. En los dos primeros está funcionando este sistema desde hace más de veinte años, en el caso de Suecia más de cuarenta.
El nuevo modelo portugués y qué podemos aprender de él
En abril de este año, nuestro vecino ibérico implementó el sistema Volta-SDR, su propio SDDR. De momento, existen cerca de 2.500 máquinas de devolución y más de 8.000 puntos de retorno manual. En el caso de España, se calcula que se podrían necesitar entre 20.000 y 35.000 máquinas para un SDDR totalmente desplegado.
Uno de los principales retos en Portugal fue integrar el canal HORECA (hostelería, restauración y catering) desde el primer día, dado que es uno de los principales sectores de la economía lusitana.
A pesar de los contextos parecidos entre los dos países de la península ibérica, la escala y complejidad de la implementación española es incomparable. El presidente de Volta-SDR destaca que “en Portugal tenemos 90.000 establecimientos mientras que, España, tiene 500.000”, refiriéndose a los puntos de venta de estos envases.
En junio de 2026, en una jornada dedicada a la implementación del SDDR donde se reunieron representantes de las empresas involucradas el presidente del sistema portugués y José María Bonmatí, el presidente de SDDR para España, han abierto conversaciones sobre los retos concretos que plantea la puesta en marcha del SDDR en España, entre ellos la gestión de las llamadas “zonas calientes”, puntos de alta concentración de envases que requieren una atención especial.
La colaboración entre los dos países es uno de los ejes más importantes de la implementación de este SDDR, dado que una gran parte de marcas distribuyen a los dos países compartiendo el mismo envase. Por lo tanto, ambos sistemas deberán armonizar ciertos criterios y permitir la interoperabilidad de los puntos de devolución. De esta manera se evitará una gran parte de las fugas de depósito de un país para el otro (por ejemplo, que una turista que traiga a España una botella o lata de su viaje por Portugal pueda devolverla en una máquina en España).
Consideraciones para los productores e importadores
Deberán incluir los símbolos del SDDR en los rótulos y etiquetas de estas botellas y latas de bebidas que se vayan a vender a partir de la implementación del sistema en el país.
¿Qué dicen las personas consumidoras?
La Confederación Española de Cooperativas de Consumidores y Usuarios (HISPACOOP) ha realizado un estudio sobre las opiniones de las personas ante la implementación del SDDR. Estos son algunos de los principales resultados de las 1.600 encuestas telefónicas, realizadas en mayo de 2026:
- El nivel de aprobación del sistema es del 71 %, mientras que el rechazo se sitúa en el 16 %. La mayoría de las opiniones positivas se anclan en la percepción de beneficios ambientales y colectivos.
- La motivación ecológica y económica son las principales palancas del SDDR, lo cual nos ayuda a entender también como mejor motivar o incentivar las personas a actuar.
- El 83 % de las personas ve bastante o totalmente probable aprovechar el momento de compra para realizar la devolución de los envases sujetos al sistema SDDR.
- Un 26 % de las personas consumidoras modificaría sus hábitos de compra optando por productos cuyo envase tenga menor depósito.
- Uno de los puntos más importantes será asegurar que la población está informada tanto sobre la implementación y el funcionamiento como la razón por detrás del sistema, ya que el 77 % de las personas tiene algún tipo de duda sobre el SDDR.
Una perspectiva diferente
“Si el objetivo a largo plazo es librarnos del plástico de un solo uso, ¿por qué estamos instalando un sistema con tantas máquinas nuevas, que requieren tantos recursos (naturales y financieros) para que en 10 o 15 años ya no tengan uso?”
En el caso de Francia, donde no existe un SDDR aún pero sí hay negociaciones para poner en funcionamiento algún tipo de sistema similar, hemos visto perspectivas distintas de las organizaciones ambientalistas. Por ejemplo, Zero Waste France y France Nature Environnement lo tienen claro: quieren un sistema de reutilización, más que un sistema de reciclaje. Implementar un sistema de reutilización sería adaptar el modelo de los años 60, en él los envases de vidrio se devolvían para poder reutilizarse decenas de veces. Usan también el ejemplo del sector de la hostelería que en gran parte sigue utilizando este modelo sin problemas. El modelo de reciclaje es el más común en Europa –devolver botellas de plástico, a cambio del depósito, para su reciclaje, el mismo tratamiento que recibirían tras ser tiradas al contenedor amarillo. Dado esto, el principal argumento de estas organizaciones es que el objetivo del sistema de reciclaje no es reducir o evitar la producción y el consumo del envase de un solo uso, sino aumentar las tasas de recogida separada, que tiene un beneficio ambiental mucho menor que la reutilización. Por lo tanto, dicen que un sistema SDDR de reciclaje no es la solución prioritaria.
Las máquinas de SDDR en Países Bajos incorporan ambas ideas. En el mismo sitio se pueden dejar botellas de plástico o latas de aluminio (para bebidas) y botellas de vidrio. Combinan, entonces, tanto la recogida para la reutilización como la recogida para el reciclaje.
El SDDR nos puede ayudar bastante, pero debe implementarse bien
En conclusión, el SDDR español es el paso necesario para alcanzar el objetivo de 90 % de recogida separada de latas para bebidas y botellas de plástico hasta 3 litros para 2029. Sin embargo, hay consideraciones importantes con respecto a su implementación, su seguimiento y su longevidad.
En primer lugar, se deben tomar en cuenta y seriamente las necesidades de las personas consumidoras, principalmente proporcionando la información y asistencia necesaria para asegurarnos de que esto no se vuelva una carga para las personas consumidoras. La carga la deben asumir las empresas que fabrican y venden estos envases. Además, es importante informar a la población para eliminar bulos o desinformación en contra del sistema, garantizando así la máxima participación. A raíz del estudio realizado este año por HISPACOOP también se ha publicado el documento titulado “Recomendaciones para la implantación del SDDR en España centrado en las personas consumidoras.”
En segundo lugar, partiendo del caso francés que hemos visto antes, no podemos perder de vista el objetivo a largo plazo, que es reducir al máximo posible la producción de botellas y latas de bebidas de plástico de un solo uso. Y, para ello, adaptar el Sistema SDDR para que sirva para la futura alternativa a estos envases, sea para la reutilización de botellas de vidrio u otros materiales.
Por último, debemos aprender de las experiencias de otros países que ya cuentan con sistemas establecidos en sus territorios y que ya forman parte de la “cultura” de compra y gestión de residuos. Además, es igualmente importante colaborar con sistemas próximos como el de Portugal para sacarle el máximo provecho a esta implementación que requiere la movilización de tantos recursos.
Diogo de Melo
Fundación Vida Sostenible
Referencias:
- RETEMA (2026). España ante el SDDR: La cuenta atrás para transformar la recogida de envases. Especial Reciclaje 2026. RETEMA 270.
- HISPACOOP (2026). Las personas consumidoras ante la implantación del SDDR.
- HISPACOOP (2026). Recomendaciones para la implantación del SDDR en España centrado en las personas consumidoras.
- Zero Waste France (2023). Consigne pour recyclage: fausse bonne idée pour réduire la production de plastique?
