Sobre el nuevo tratado que protege a la vida marina

12/06/2026

Tiempo de lectura: 7 minutos

Actualmente existen cerca de 17 mil áreas marinas protegidas en el mundo, que cubren casi 35 millones de km² de océano –el hábitat más grande de la Tierra. Una cifra que, a pesar de todo, no llega ni al 10% del total, muy lejos del 30% que 196 países se comprometieron a alcanzar antes de 2030. El problema es doble, ya que por un lado, muchos estados son reticentes a proteger sus aguas. Por otro, casi dos tercios del océano son aguas internacionales que no pertenecen a ningún país y que, hasta ahora, carecían de un marco de protección global. Ahí es donde entra el nuevo Tratado de Alta Mar: el primer acuerdo con capacidad de regular ese espacio que abarca casi la mitad de la superficie del planeta y concentra el 95% del volumen oceánico total, por incluir las zonas más profundas del océano.

Entra en vigor el nuevo Tratado de Alta Mar

Conocido formalmente como el Acuerdo sobre la Biodiversidad más allá de la Jurisdicción Nacional (BBNJ por sus siglas en inglés), el Tratado fue adoptado en 2023 tras casi dos décadas de negociaciones. Dos años después, en septiembre de 2025, alcanzó el umbral mínimo de 60 ratificaciones necesarias para entrar en vigor, con España entre los países impulsores. El 17 de enero de 2026 se convirtió oficialmente en ley internacional, con 82 países ratificantes. En los cuatro meses transcurridos desde entonces, esa cifra ha subido a 89, y un total de 145 países han firmado el acuerdo, lo que indica su compromiso de ratificarlo próximamente. Que un país haya firmado el Tratado no lo hace legalmente vinculante mientras no se ratifica. Sin embargo, este ya es un proceso más delicado que varios países no logran aprobar internamente, o tardan más en hacerlo.

Este hito ha sido posible gracias a las décadas de trabajo conjunto entre gobiernos, comunidades indígenas, científicos y sociedad civil. Por tanto, tras casi dos décadas de negociaciones, el Tratado establece por primera vez un marco legal vinculante para proteger la biodiversidad en las aguas internacionales, que cubren aproximadamente dos tercios de los océanos del planeta y hasta entonces carecían de una gobernanza global efectiva.

Sin embargo, aunque el Tratado ya es legislación internacional, su implementación real está aún en marcha. La primera Conferencia de las Partes (COP por sus siglas en inglés), el órgano principal de toma de decisiones, está prevista para enero de 2027, donde se definirán aspectos clave como la designación concreta de las áreas protegidas y el funcionamiento de los organismos creados por el tratado.

La importancia de este Acuerdo

La jurisdicción marina de un país se define por zonas, medidas por la distancia de la línea de bajamar más saliente de la costa (nota: una milla náutica equivale a 1.852 metros):

  • Hasta 12 millas náuticas, el país tiene soberanía plena, y se conoce como “Mar Territorial”.
  • De 12 a 24 millas náuticas, su jurisdicción vale para control aduanero y fiscal.
  • Hasta 200 millas náuticas, las aguas son de jurisdicción de la Zona Económica Exclusiva para explotación de recursos.

Los ecosistemas marinos deben ser cuidados y monitoreados para asegurar que la biodiversidad, aunque esté fuera del alcance de la jurisdicción nacional, deje de sufrir las consecuencias de la actividad humana extractiva y destructiva del actual sistema económico.

¿Qué implica exactamente?

El Tratado de Alta Mar actúa sobre cuatro pilares

  1. El primero es la creación de áreas marinas protegidas en aguas internacionales, estableciendo un proceso claro para que los estados puedan proponer, consultar y aprobar estas áreas, que pueden establecerse por mayoría de tres cuartas partes si no se alcanza consenso, evitando así que un solo país bloquee su creación. 
  2. El segundo es la evaluación del impacto ambiental (EIA) de cualquier actividad nueva en alta mar, teniendo en cuenta los efectos acumulados de múltiples actividades humanas sobre el mismo ecosistema, incluyendo el cambio climático y la acidificación del océano. 
  3. El tercero es el reparto justo de los beneficios derivados de los recursos genéticos marinos –el material genético de plantas, animales y microorganismos del fondo oceánico con gran interés científico e industrial– para que sus descubrimientos no queden en manos exclusivamente de quienes tienen capacidad de extraerlos. 
  4. El cuarto es el fortalecimiento de capacidades y la transferencia de tecnología marina para ayudar a los países con menos capacidades para facilitar la implementación del acuerdo, respaldado por un mecanismo de financiación específico que se establecerá.

Pero no todo el mundo está de acuerdo

El Tratado de Alta Mar ya es ley para 89 países. Pero, hay otros que se quedan para atrás, incluso grandes poderes globales como EEUU, Rusia y China. ¿Y qué sucede con estos países?

En la política global hay mucha reticencia sobre la agenda 2030 y acuerdos internacionales sociales o ambientales –EEUU siendo el actual líder de tal movimiento o abandono. Se puede decir que las razones son en gran mayoría económicas de una forma u otra –generalmente, las leyes que protegen el medio ambiente suelen chocar con actividades económicas destructivas. Ocurre con la industria de los combustibles fósiles, que pierde terreno ante la regulación climática, o con las grandes corporaciones del sector textil, cuyo modelo de negocio depende directamente del consumo masivo y desechable. 

El Tratado de Alta Mar no es una excepción. No regula directamente la sobrepesca ni anula los organismos existentes, pero cualquier gran operación en alta mar deberá someterse a evaluaciones de impacto ambiental y reportarse antes de poder operar. Esto significa un potencial real, pero su efectividad dependerá de la voluntad política. Una de las principales preocupaciones es que los países para los que el acuerdo no es ley puedan encontrar maneras de seguir exportando los recursos marinos en aguas internacionales, 

El lado positivo

Que no todos los países hayan ratificado el acuerdo puede significar hasta una bendición para la protección marina. En la primera conferencia de las partes, solo votarán aquellos países que lo han ratificado y, por lo tanto, se reduce el riesgo de que el Acuerdo se vuelva más blando por intereses económicos de ciertos países que están teniendo una política reticente contra la Agenda 2030. Los países como EEUU, que han firmado el Acuerdo pero no lo han ratificado, pueden participar, pero como observadores.

Este es solamente el punto de partida

Desde que el Tratado entró en vigor han pasado casi seis meses, y el trabajo no ha parado. La Comisión Preparatoria de la ONU para el BBNJ (PrepCom) ha estado trabajando con los grupos relevantes para asegurar que la implementación sea justa y efectiva de cara a la primera COP1 para el Tratado de Alta Mar. Su tercer y último periodo de sesiones concluyó el pasado 2 de abril, y aunque los documentos finales siguen publicándose, ya hay disponible una serie de informes sobre los distintos mecanismos del Tratado y los aspectos clave que marcarán las negociaciones. La Alianza de Alta Mar afirma que “La entrada en vigor no es la meta final. Es el punto de partida”.

Este Tratado sirve como prueba de lo que se puede lograr cuando la comunidad internacional aúna esfuerzos ante una crisis planetaria compartida –incluso sin los grandes poderes mundiales. 

Diogo de Melo

Técnico de desarrollo sostenible

 

Referencias:

Comisión Europea. (2026, 16 de enero). High Seas Treaty enters into force: a milestone for ocean conservation. European Commission.

High Seas Alliance. (2026, 16 de marzo). From Treaty to Action: Bringing the High Seas Treaty to life at the third BBNJ PrepCom. High Seas Alliance.

High Seas Alliance. (2026, 27 de abril). High Seas Treaty 2026: Fact Sheet. High Seas Alliance.

High Seas Alliance. (2026). PrepCom Deep Dives. High Seas Alliance.

High Seas Alliance. (2026). Treaty Ratification Tracker. High Seas Alliance.

Naciones Unidas, División de Asuntos Oceánicos y del Derecho del Mar. (s.f.). Maritime Zones. DOALOS/ONU.

Noticias ONU. (2026, 16 de enero). Entra en vigor un tratado internacional histórico para la protección marina. Noticias ONU.

Ocean Central. (2026). Protect Spaces: Marine Protected Areas. Ocean Central / The Wave. 

Planelles, M. (2026). Una buena noticia frente al tsunami de Trump: el tratado para proteger las aguas internacionales entra en vigor. El País. 

Protected Planet. (2026). Search Marine Protected Areas. UNEP-WCMC e IUCN.

Rechberger, K. D., Mayorga, J., Booth, M., & Sala, E. (2025). A pathway to protect 30% of coastal waters by 2030. Marine Policy, 180, 106773

Artículos relacionados

Dejar un comentario:

Recibe información periódica sobre nuestros proyectos