La agricultura ecológica se conoce como un método de producción agraria respetuoso con el medio ambiente, en el que no se emplean productos químicos de síntesis. En España se prohibió el uso del término "bio" para productos como yogures, zumos y postres lácteos, que no procedieran de la agricultura ecológica. Con esta prohibición se pretendía que los consumidores pudieran identificar los productos ecológicos, evitando “ambigüedades" sobre el significado de ese término y que se comercialicen los alimentos ecológicos "sin confusiones", según señaló la Comisión Europea. De esta manera, los alimentos ecológicos quedaron regulados por una normativa específica de la Unión Europea y certificados por entidades de control autorizadas.
Un real decreto aprobado en mayo de 2001 estableció una diferencia entre los términos biológico y ecológico. El decreto reservó la palabra ecológico para aquellos alimentos que han seguido un proceso de fabricación libre de pesticidas, sin productos químicos, aditivos ni conservantes, y sin manipulación genética. Y dejó, en cambio, libertad al uso del término "bio", biológico y orgánico, pues entiende que el consumidor no identifica esta palabra con un método de producción natural.
Este decreto contó desde el principio con la oposición del sector. El 14 de julio de 2005, la Federación de Consumidores en Acción (FACUA) reclamó al Ministerio de Agricultura que modificara de forma urgente este decreto. FACUA denunció en noviembre de 2000 a varias empresas (J. García Carrión, Central Lechera Asturiana, Gullón, Nestlé, Pascual, Industrias Rodríguez y Biocentury) por vulnerar la normativa comunitaria al comercializar productos con denominación bio sin proceder de la agricultura ecológica. Ya en 2006, el Ministerio de Agricultura inicia la campaña genérica de los alimentos ecológicos, con la que las denominaciones “biológico”, “ecológico”, y “orgánico” quedan restringidas a los alimentos certificados.
La producción ecológica utiliza métodos tradicionales y extensivos, utilizando criterios de políticas de calidad de desarrollo rural y sostenible y de apoyo a zonas desfavorecidas. La regulación europea en materia de agricultura ecológica prohíbe expresamente la utilización de pesticidas de síntesis química. No obstante, el Reglamento Comunitario de base recoge una lista restringida de productos fitosanitarios de uso permitido, que, en su mayoría, son extractos vegetales o productos inorgánicos no de síntesis. Para la producción ecológica, el control y la certificación están basados en la supervisión del proceso de producción y no únicamente en la conformidad o no del producto final.
En cuanto a los Planes de Fomento del sector ecológico, el Ministerio de Agricultura está llevando a cabo una campaña de información al consumidor y de promoción de la agricultura ecológica cómo método de producción de alimentos de máxima calidad. El Plan recoge la estrategia del Plan de Acción Europeo para implantarla a nivel regional y nacional.
La futura regulación de productos "biológicos"
La necesidad de normas que regulen el mercado de los productos "biológicos", su definición y su único sistema de producción para toda la Unión Europea, ha motivado a los ministros de Agricultura de los 27 Estados a acordar un nuevo Reglamento que en 2009 entrará en vigor. A partir de esa fecha, todos los alimentos biológicos producidos en la UE deberán contener al menos un 95% de ingredientes ecológicos, estar sellados con el logotipo europeo e indicar dónde han sido cultivados. Los que no alcancen este porcentaje pueden enumera en la etiqueta los ingredientes biológicos utilizados.
La gran novedad del reglamento se centra en una de las cuestiones más polémicas: la presencia de organismos genéticamente modificados (OGM) en los productos biológicos, actualmente prohibida en la UE. La problemática gira en torno a los OGM presentes en los alimentos de forma accidental o por una contaminación inevitable durante el cultivo.
En estos casos, hoy se permite la comercialización de alimentos que los contengan hasta en un 0,9% pero no extiende este límite a los productos biológicos. Así, miles de productos circulan por la UE con la etiqueta "bio" aún conteniendo más de un 0,9% de OGM. La UE pretende que tan sólo se comercien como biológicos los que no registren una presencia de OGM mayor al 0,9%.
Conceptos relacionados
[Agricultura ecológica]
[Ecoproductos]
Fuentes:
Fundación Vida Sostenible, 23 junio de 2006
El País, 15 de julio de 2005
ABC, 13 de junio de 2007
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