Electroingenios

Renovación de equipos

Elegir el tamaño más adecuado

La distancia a la que veremos la TV nos dará una regla del tamaño adecuado del aparato. Un receptor de 28 pulgadas a un metro de distancia puede resultar agobiante, mientras que uno de 14 a cinco metros dará una imagen muy pequeña. Se suele considerar que la distancia adecuada para ver la TV es la diagonal de la pantalla multiplicada por 4 o 5. Actualmente, existe una tendencia hacia receptores de mayor tamaño, con formato 16:9 y una serie de artilugios añadidos que también consumen electricidad (descodificadores, routers, etc.).

El consumo de energía se incrementa proporcionalmente al tamaño de la pantalla, pero un equipo que proyecta la imagen sobre la pared puede ser del tamaño que se quiera con el mismo consumo de electricidad. Si el tamaño de la pantalla es menos importante, las televisiones más eficientes desde el punto de vista energético son los modelos de LED de pantalla plana.

Elegir el modelo más economizador de energía

La nueva generación de la electrónica de consumo supone, en general, notables mejoras en la eficiencia energética de los aparatos. Es el caso del paso de las pantallas de cañón de electrones a las pantallas planas LCD o LED, o del VHS al DVD.

En general, los “nuevos” aparatos son más ligeros, más eficientes y algunos ecológicos con una función de apagado total, que los antiguos. Un televisor convencional de 28 pulgadas, por ejemplo, puede pesar 50 kilos, mientras que su versión de pantalla plana menos de la mitad. Y en el caso de los LED su consumo eléctrico también se reduce significativamente.

Algunas marcas de electrónica de consumo informan del consumo energético de sus productos (en la parte de “características técnicas”), pero casi ninguna marca emplea la eficiencia como argumento de venta, a pesar de diferencias notables en el consumo de aparatos de prestaciones equivalentes.

Fíjate en la etiqueta energética, si lo tiene (en España los pequeños electrodomésticos no tienen obligación de portarlos) o pregunta al vendedor sobre las características técnicas del producto.

Es difícil ofrecer una lista de marcas que ofrezcan electroingenios con información sobre el consumo energético de los mismos. Por lo general, se tratan de aparatos eficientes. Importa más los hábitos de uso que emplees con los aparatos (desconéctalos de la red cuando lo no uses).

TELEVISOR

Televisores CTR (o de tubo)

Actualmente ya no se fabrican pero pueden encontrarse de segunda mano. Los tv CTR de 21 pulgadas el consumo varia entre 50 y 60 W; son un tamaño ideal y con consumos razonables. Un TV CTR de 29 pulgadas varia entre 70 y 130 W de consumo; son de gran tamaño y el consumo no aumenta proporcionalmente, sino dependerá de la marca elegida.

LCD

Los televisores de pantalla LCD de 20 pulgadas varia entre 45 y 65 W de consumo. El TV LCD de 32 pulgadas varia entre 115 y 160 W. Los de 37 pulgadas; son de tamaño bastante grandes, tienen un consumo medio de entre 150 y 200 W. Si pasamos a tamaños gigantes, el TV LCD de 50 pulgadas consume de 175 a 246 W y el de 70 pulgadas de 270 a 350 W. Entre todos estos tamaños la variación del consumo depende de la marca elegida.

Existen marcas que han sacado pantallas LCD de bajo consumo llegando a reducir el consumo hasta 50-70%.

LCD-TFT. TFT no es una tecnología de visualización en sí, sino que simplemente se trata de un tipo especial de transistores con el que se consigue mejorar la calidad de la imagen. Su uso más frecuente es junto con las pantallas LCD. La tecnología de «TFT» aplicada a los LCD se hizo sencillamente porque si uno se movía de estar enfrente del monitor se oscurecía la pantalla.

Plasma

Es, al igual que los tradicionales televisores CRT, una tecnología que emite luz propia. La esperanza de vida media de una pantalla de plasma es menor que la de LCD. Con el paso del tiempo, los fósforos que crean la imagen se van «gastando» lo que conlleva una pérdida progresiva de brillo y color. La longevidad de un plasma varía mucho en función del fabricante, pero se puede establecer una media de 25.000 a 30.000 horas de uso con una pérdida de calidad inferior al 33%, es decir, casi trece años a seis horas diarias de visionado.

Una pantalla de plasma consume cerca de un 30% mas de electricidad que un LCD. La combustión del fósforo requiere más energía -y emana una alta cantidad de calor- que el mantenimiento constante de la retroiluminación en un LCD. Ofrece un ángulo de visión mayor que una LCD, sin embargo en la mayoría de los LCD-TFT y plasma llega a alcanzar los 178º, tanto en la vertical como en la horizontal.

LED

Diodo emisor de luz (del inglés de Light-Emitting Diode). Los monitores de televisión LCD con tecnología LED suponen un verdadero salto cualitativo en el sector audiovisual, al iluminar por detrás las pantallas de los televisores con luz blanca y neutra de gran intensidad. Es la tecnología más eficiente. Consumen un 40% menos que los televisores LCD.

OLED

Se trata de una variante del LED clásico, pero donde la capa de emisión tiene un componente orgánico. Tienen la ventaja de no requerir luz trasera, con lo que ahorran mucho más energía que cualquier otra alternativa. Además, su coste también es menor. Sin embargo, su tiempo de vida no es tan bueno como el de las anteriores tecnologías.

Televisores 3D LED

Estos televisores incorporan funciones 3D que permiten disfrutar de contenidos en tres dimensiones, cuando el contenido audiovisual esté preparado para ello. Además, cuentan con un botón que permite simular un contenido tradicional (2D) y prepararlo para su visualización en 3D. Estos nuevos televisores 3D LED son aún más eficientes. Reducen el consumo eléctrico en un 15% respecto a los LED, sin embargo su precio es mayor.

ORDENADOR

El consumo de un ordenador depende mucho del número de componentes, potencia de cada uno y del uso que se le de. Un ordenador cuanto más potente más rápido, pero también con un mayor consumo. Por ello es importante adecuar la compra de un ordenador a nuestras necesidades.

Los ordenadores consumen energía cuando están en espera, en ese estado algunos componentes en su interior permanecen activos, consumiendo hasta 10 W de potencia en algunos modelos.

El monitor puede llegar a ser la parte del ordenador personal que más energía consume y cuanto más cuanto mayor es. Al igual que las pantallas de televisión, los monitores pueden ser CRT, LCD-TFT y LED. Las pantallas de plasma no se suelen usar en ordenadores debido a su limitación en el tamaño del píxel.

Ordenador de mesa

Un ordenador puede tener un consumo medio de aproximadamente 160 W, y esto sólo estando encendido, a lo que hay que sumarle el consumo del monitor (unos 30 W en el caso de monitores LCD, unos 50-60 W en el caso de monitores CTR) y el del resto de periféricos (impresora, altavoces…), que en reposo podemos calcular unos 12 W. Esto nos da un total de entre 200 y 230 W.

Apple

Un Apple iMac de sobremesa con una pantalla de 20 pulgadas requiere menos de la mitad de energía funcionando a pleno rendimiento frente a un PC multimedia comparable en prestaciones.

Portátil

Los portátiles han mejorado tanto que se han convertido en dispositivos perfectos para utilizarlos como sobremesa siempre y cuando no vayamos a necesitar una potencia alta, ni recursos elevados. Representan la opción más clara de ahorro de energía, de hecho, el consumo energético es uno de los factores claves que influye en el diseño de los portátiles puesto que de él depende la duración de la batería, que incluso con los procesadores más potentes debe durar al menos unas dos horas.

Un portátil de última generación con su pantalla LCD integrada y todos sus dispositivos operativos (WiFi incluido) necesitará entre un 50 y 70% menos de energía que un PC de sobremesa con su correspondiente pantalla LCD.

LED para portátil

Las pantallas LED poseen un consumo mucho menor, y esto traduce en, una mayor duración de su batería en condiciones de autónoma. Y aparentemente, dura entre 30 y 60 minutos más que la pantalla LCD, variando del tipo de programa que estemos utilizando.

Apple

En el caso de los nuevos Macbook también consumen casi la mitad de energía que un PC portátil moderno.

ETIQUETAS

No te olvides de buscar los logotipos de garantía de ahorro de energía:

Etiquetas Energy Star

La nueva generación de ordenadores eficientes incluye la Etiqueta Energy Star (para equipos informáticos) De la EPA (Agencia de Medio Ambiente) estadounidense con información, noticias y listas de productos.

La potencia real de un ordenador Pentium con el sistema Energy Star en funcionamiento es de 22,4 W, lo que representa un ahorro de 50,6 W frente al consumo habitual de Windows.

Además los equipos “Energy Star” tienen la capacidad de pasar a un estado de reposo transcurrido un tiempo determinado en el que no se haya utilizado el equipo. En este estado (modo de baja energía) el consumo de energía es como máximo de un 15% del consumo normal.

“EPEAT”

Es una herramienta de evaluación ambiental de productos electrónicos que valora el impacto medioambiental de un producto en función de 51 criterios ambientales, como por ejemplo sus posibilidades de reciclaje, la cantidad de energía que consume y la manera de diseñarlo y fabricarlo. Además estos productos están clasificados en tres niveles ambientales: “Gold”, “Silver” y “Bronze”.

80-PLUS

Es un certificado de eficiencia energética para las fuentes de alimentación de ordenadores de sobremesa. Al igual que EPEAT también tiene tres niveles: “Gold”, “Silver” y “Bronze”. Una fuente de alimentación 80-plus puede ser de un 78 a un 98% más eficiente.

IMPRESORA

Las impresoras consumen todavía más energía en modo de espera que los ordenadores. Sin embargo las impresoras con sistemas de ahorro Powersave o similar, ahorran mucha energía, pues permanecen en espera con un consumo mínimo. Por ejemplo, la potencia de una impresora láser imprimiendo es de unos 450 W, que se reduce a 20 W en espera.

Hay que tener en cuenta que las impresoras están sin actividad más del 80% del tiempo que permanecen encendidas, y que el tiempo en que el ordenador está encendido sin que sea utilizado interactivamente por el usuario, es del orden de 3 horas usuario/día.

¿Inyección de tinta o láser?

Mientras que la impresora de inyección de tinta en color ofrece unas cifras de consumo eléctrico razonables (aunque con un consumo en espera disparado), la impresora láser color de pequeño tamaño es una auténtica devoradora de energía.

Esto es debido a la propia tecnología láser, que necesita calentar el tambor hasta cerca de los 200 grados para fijar el tóner al papel. El resultado es un consumo realmente elevado, a pesar de que, a cambio, tarde menos y ofrezca mejor calidad.

Busca más información sobre marcas y fabricantes de equipos y tecnologías novedosas del mercado en el Mapa de la Energía.

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