El frigorífico

Beneficios

Ambientales

1) El parque total de frigoríficos y congeladores se acerca a los 15 millones de unidades en toda España, pues muy pocos hogares carecen de este útil electrodoméstico. Todas estas unidades funcionan de manera continua, a razón de 8.760 horas al año. Resulta evidente que cualquier iniciativa seria de reducir el consumo eléctrico de estos aparatos se traducirá en una reducción significativa de la demanda de energía eléctrica, y por lo tanto de la necesidad de quemar combustibles fósiles en las centrales térmicas.

2) Los CFCs que contienen las unidades antiguas también son potentes contaminantes, por su poder erosionador de la capa de ozono. En este caso se tomó la decisión de sustituírlos por otros compuestos hace ya una década, por lo que cada vez menos unidades los contienen.

3) Otro factor en el impacto ambiental de los refrigeradores radica en el uso que hacemos de ellos como almacenes de alimentos. Los frigoríficos permiten que la cadena del frío llegue a todos los hogares. Por ejemplo, un pescado congelado en alta mar hace unos meses, pasará por diversos almacenes frigoríficos hasta su destino final en el congelador de la cocina. Los alimentos perecederos también prolongan su conservación sin necesidad de congelación. La refrigeración ha mejorado mucho las posibilidades alimentarias de la población -por ejemplo, ahora disponemos de carnes frescas todo el año- pero también supone un elevado coste energético para mantener la cadena de frío en buenas condiciones.

4) El modelo de compra antiguo, basado en ir a la tienda casi todos los días, ha sido sustituido, poco a poco, por una compra semanal o incluso mensual de grandes cantidades de alimentos congelados, lo que exige disponer de receptáculos congeladores cada vez más grandes o incluso de arcones congeladores extra.

Económicos

1) Un modelo medio de frigorífico, de unos 250 litros de capacidad, consume entre 700 y 250 KWh al año, según si se trata de un modelo convencional o de uno economizador. Los 450 KWh extras que consume el modelo convencional suponen aproximadamente 70 euros al año. Teniendo en cuenta la vida media de un frigorífico, unos 5 años, la opción economizadora resulta muy rentable.

2) Algunos frigoríficos economizadores (clase energética A) son algo más caros que los convencionales (clase energética C o inferior), pero este sobrecoste se amortiza con rapidez gracias a la reducción en la factura eléctrica.

 

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