Regla número uno: ponte en su lugar

Seguro que no te gustaría recibir malos tratos ni mala alimentación: se trata de considerar a los seres vivos -plantas y animales- con los que compartimos la casa, no como muebles ni objetos en propiedad, sino como huéspedes a los que debemos tener en las mejores condiciones posibles.

Si descubres que no tienes el tiempo o afición suficiente para cuidar plantas o animales, no las tires a la basura o los abandones. Seguro que se los podrás regalar a alguien que los aprecie. Contacta con una asociación protectora para pedir información al respecto.

Consigue información sobre las plantas y animales que tienes en casa

Sus necesidades de luz, riego y abono, en el caso de las plantas, y sus requerimientos de espacio y alimentación si se trata de animales.

Asociaciones

Existen muchas asociaciones de amigos y protectores de los animales y las plantas. Ejercen una gran labor para crear una cultura de respeto hacia estas otras especies con las que compartimos el planeta.
Existen cientos de asociaciones de este tipo. Algunos ejemplos:

Zoológicos y acuarios

  • AIZA
    Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios.

Envíanos un e-mail con información sobre aquellos establecimientos que consideres de interés.