Opciones para mejorar la eficacia

Aunque no cambiemos ninguna lámpara, disponemos de varias opciones para mejorar la eficacia de la iluminación de nuestra casa:

1) El clásico consejo: apaga la luz al salir de una habitación ha quedado desfasado. Según un estudio realizado por el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (CIEMAT) y la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación (ETSIT), el tiempo óptimo antes de apagar una lámpara fluorescente de ahorro de energía es de unos 43 minutos, por debajo de ese tiempo se disparan las emisiones y el coste económico asociado.

El objetivo de la investigación era saber si es más conveniente apagar la luz al salir de una habitación o si por el contrario es mejor dejarla encendida, el trabajo concluye que las emisiones contaminantes y el coste económico se reducen, tanto si la lámpara permanece funcionando el mínimo de horas posible como si el número de encendidos y apagados se reduce al mínimo indispensable. Si el usuario desea reducir el consumo energético asociado al uso de la lámpara es recomendable que se apague la luz al salir si no se espera volver a esa habitación antes de 43 minutos.

2) Una buena medida es utilizar lámparas de baja potencia dirigidas hacia el punto exacto donde necesitamos la luz -como un escritorio- en lugar de lámparas muy potentes para iluminar desde el techo toda una habitación.

3) La lámpara decorativa con muchas bombillas que tenemos en el techo del salón puede y debe encenderse cuando hay visitas y celebraciones, pero debería permanecer apagada el resto del tiempo.

4) Incluso las casas más oscuras pueden utilizar la luz solar. Con frecuencia, basta con levantar una persiana o acercar la silla a la ventana.