La regulación de los sistemas de apoyo a las energías renovables en la UE puede actuar en dos vertientes, influyendo en el precio a través de ayuda fiscal o financiera por Kw instalado, a través de una prima por kW/h generado o en la cantidad o límites de potencia a instalar, dejando el precio en manos del mercado.
Los dos sistemas, con alguna pequeña variante, adoptados en la UE y que se aplican son el REFIT (tarifas de introducción de energías renovables en la red, en su traducción al español) y el de Cuotas más Certificados verdes.
El más utilizado es el REFIT, mediante el cual los productores tienen derecho a inyectar toda su producción en la red y a ser retribuidos a un precio fijo o al precio de mercado más un incentivo. La ventaja de este sistema es que el precio o las primas están legalmente establecidas para cada tecnología y además garantizados durante un periodo de tiempo que puede oscilar entre 10 y 20 años. El inconveniente es que depende directamente de la tarifa eléctrica, y si ésta es muy baja, como sucede en España, el sistema es incapaz de impulsar por sí solo el empleo de las tecnologías renovables.
Los sistemas de certificados verdes sólo se aplican en ciertos países, en los que el Estado impone a las compañías eléctricas la obligación de que parte de la energía que se suministre proceda de fuentes renovables. Las compañías deben demostrar el cumplimiento de su cuota, recibiendo a cambio un certificado verde equivalente a 1 MWh.
Este sistema es más complejo, pero bastante intervencionista, puesto que el precio de los certificados verdes vienen forzosamente impuesto por las sanciones que aplica la Administración por no cumplir con la cuota.
La biomasa residual en España
La actual tarifa eléctrica española, no es capaz de arrastrar e impulsar las energías renovables como la biomasa, puesto que hace inviables los proyectos de inversión para los promotores, los cuales requieren un binomio riesgo-beneficio bajo y suficiente, que les permita adoptar la decisión de invertir en estas tecnologías frente a otras opciones.
Aproximadamente 800.000 toneladas anuales de extracto de orujo están siendo extraídas en Andalucía para alimentar, junto con combustibles fósiles, centrales térmicas en Europa.
Esta situación es irracional desde el punto de vista ambiental y energético, siendo solamente sustentable desde un planteamiento frío y estrictamente económico.
Además, la paralización de proyectos de plantas de generación eléctrica con biomasa, el cierre o la discontinuidad en el funcionamiento, están provocando que las entidades financieras dejen de confiar en este tipo de tecnologías.
En Andalucía, y especialmente en Jaén, existe un potencial de biomasa suficiente para contribuir a los objetivos energéticos establecidos en diferentes planificaciones.
El futuro de la biomasa en España
El 19 de noviembre de 2005, se publicó en el BOE la ley de reformas para el impulso de la productividad en España, la cual incluye medidas que en principio parecen ser prometedoras para el futuro de la biomasa en España y, por tanto, para contrarrestar la situación actual. Entre ellas cabe citar como más importantes las dos siguientes:
- Se recoge el derecho de percepción de prima para instalaciones de co-combustión, aspecto éste algo controvertido porque hay quien piensa que con esto no se fomenta "del todo" el uso de la biomasa, si bien es cierto que gozarán de incentivos inferiores.
- Se abre la posibilidad de que el kWh producido a partir de biomasa pueda optar a primas complementarias, aún cuando su retribución esté por encima del 90% de la tarifa eléctrica media o de referencia. Esto puede permitir que las tasas internas de rentabilidad de proyecto permitan que empiecen a "salir los números".
Eliminación de la restricción de comprar biodiesel fuera de la UE
El gobierno español eliminará la restricción de importar biodiesel fuera de la UE, modificando una norma que perseguía acotar las importaciones procedentes de países como Argentina; tras la decisión del país austral de confiscar el 51% de YPF a Repsol.
El BOE publicó una orden que dejaba sin efecto la convocatoria prevista para la asignación de cupos biodiesel argumentando que su aplicación podría elevar los precios de los combustibles.
La Comisión Europea avisó a varios países de la necesidad de cumplir las normas del mercado único sobre la importación de biodiesel procedente de países terceros, después de que Argentina denunciara el caso español ante al Organización Mundial del comercio (OMC).
La nueva propuesta de orden remitida por el Ministerio de Industría, permite la participación en la asignación de cupos a todos los productores, en tanto que la norma anterior limitaba esta opción a países de la UE.
Entre enero y mayo, en España se consumieron 612.000 toneladas de biodiesel, de las que el 82 % (unas 505.000) corresponden a importaciones procedentes mayoritariamente de Argentina y en menor medida de Indonesia. En 2011, las importaciones de este combustible concentraron el 74 % del consumo nacional y, en 2010, el 62 %.
Los productores españoles apuntaron que tras la publicación de la orden de abril, muchos de los productores han invertido en sus plantas y han contratado a gente e incluso anulado expedientes de regulación de empleo para adaptarse a una normativa que ahora ha quedado en suspensión.
Conceptos relacionados
[Biomasa]
[Residuos orgánicos]
[Energía renovable]
Fuentes:
Revista Residuos, Nº 90, mayo-junio de 2006
ecoticias.com, 22 de octubre de 2012
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