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Energía renovable

Energía mareomotriz

Perspectiva de la energía mareomotriz (Enero-2011)
España
Perspectiva de la energía mareomotriz (Enero-2011)

España posee un importante potencial energético marino. Según un estudio realizado por el Instituto de Hidráulica Ambiental de la Universidad de Cantabria para el IDAE (instituto de Diversificación y Ahorro de la Energía) las costas de Galicia, Cantabria y Canarias son las que presentan un mayor potencial para el aprovechamiento de la energía de las olas en nuestro país.

Galicia con potencias medias entre 40-45 kW/m en profundidades indefinidas, es la zona del litoral español que presenta los valores de potencial más elevados para el aprovechamiento de la energía de las olas, o undemotriz, seguida de Cantabria y la fachada norte de las Islas Canarias.

Este estudio se integra en el nuevo Plan de Energías Renovables 2011-2020, en la que esta tecnología, por primera vez, jugará su propio papel para la consecución de los objetivos globales que se planteen.

La energía del mar, aunque aun en fase de I+D tecnológica, se considera una industria emergente. Así, el desarrollo de las técnicas para generar electricidad en el mar, tanto en la costa como lejos de ella, e integrarla en la red, se ha convertido en una realidad y de especial interés para los países de la Unión Europea, de forma que el aprovechamiento de estos recursos energéticos pueda hacerse de forma sostenible; es decir viable técnica, económica y medioambientalmente.

En Europa, Reino Unido, Portugal y España son los principales países donde se están desarrollando distintas tecnologías en este campo y nuestro país aspira a convertirse en un referente y líder mundial del futuro, como ya lo es ahora en otras tecnologías renovables, como la eólica o la termosolar.

Aprovechar la energía del mar no es algo nuevo; la primera patente se registró en Francia, a finales del siglo XVIII. En la década de 1940 existían varios proyectos al respecto. Como ha ocurrido con otras energías renovables, la crisis del petróleo de los años 70 supuso un importante impulso para este tipo de energía, especialmente en Gran Bretaña, Japón y Noruega. En este periodo, la Universidad de Edimburgo comenzó a trabajar en prototipos de aprovechamiento energético de las olas. Treinta años después, casi 50 promotores trabajan en proyectos muy avanzados. Las energías “del mar” son fundamentalmente cuatro: la de las mareas que manejan las acciones gravitatorias del Sol y la Luna, la de las olas, la de las corrientes y el gradiente térmico (diferencia de temperatura entre las aguas superficiales y las del fondo), que en la India ya se aprovechan para generar electricidad.

La energía maremotriz continúa en el terreno de la investigación, aunque evoluciona favorablemente y continuamente surgen mejoras tecnológicas muy importantes si tenemos en cuenta el panorama energético: existe una tendencia, también en la UE, que apuesta por energías menos contaminantes, tanto por el problemático calentamiento global como por la inestabilidad de los combustibles fósiles. El potencial de energía de las olas, especialmente en la península ibérica, rodeada de costa, es a todas luces muy elevado. En 1993 el Consejo Mundial de la Energía calculó que el potencial de las olas duplicaba el consumo eléctrico mundial actual y la Comisión Europea cree que hay más de 100 emplazamientos en el continente con un potencial fácilmente aprovechable. Mientras, el Instituto de Investigaciones Tecnológicas de la Universidad Pontificia de Comillas asegura que “si España aprovechase toda la energía de las olas en las costas españolas, podríamos cubrir toda la demanda energética española”.

En España, el proyecto Oceantec, subvencionado por el Ministerio de Educación y Ciencia, quiere fomentar la actividad tecnológica para intentar crear un sector industrial nacional que pueda competir con garantías en el inminente mercado mundial del aprovechamiento de la energía marina (dominado hasta ahora por empresas e investigadores portugueses, escandinavos y británicos). En él participa también el Gobierno vasco, Iberdrola, Ceflot, Gamesa, Tecnalia, Ingeteam y Cintranaval. Oceantec está destinado a convertirse en la referencia de este tipo de energía en España.

Sin embargo, la Administración central ha dejado de lado la energía maremotriz en el reciente Plan de Energías Renovables. Sí son más receptivas las administraciones autonómicas, fundamentalmente las de la cornisa del Cantábrico, una de las zonas con mayor potencial dentro de España y Europa (20 kilovatios por metro lineal de costa), donde se están llevando a cabo varios proyectos, como por ejemplo las experiencias de Santoña (Cantabria) y Mutriku (Euskadi, ver informe).

El primero se encuentra en la fase inicial de evaluación del recurso y adaptación del diseño. Iberdrola, la promotora, ha instalado 10 boyas sumergidas a una profundidad de 40 metros, a una distancia de la costa entre 1,5 y 3 kilómetros. Las boyas tienen una potencia total de 1,5 MW, y suben y bajan al vaivén de las olas, enrollando y desenrollando un cable que mueve un generador de energía. Se prevé que esta energía entre en fase comercial en 2012, pero hasta que no se apruebe el marco normativo, en los primeros años de la próxima década, no se empezará a comercializar definitivamente.

En cuanto a los parques eólicos marinos en España por el momento no existe ninguno, pero la situación podría cambiar si los 5.000 megavatios offstore contemplados en el Acuerdo para la recuperación del crecimiento económico y la creación de empleo formulado por el Gobierno se implantan de aquí al 2020.

Acciona por su parte lleva comprometida con la creación de un parque eólico marino desde 2002, pero debido a problemas de regulación y a cuestiones administrativas sigue sin construirse. Entre las mejores zonas para implantar un parque eólico en España a una profundidad razonable destaca Cádiz. Para la construcción de un parque de este tipo “se requiere una inversión media de entre 2,5 y 2,8 millones de euros por megavatio”, declara el responsable de Acciona.

 

Conceptos relacionados
[Energía mareomotriz]  [Energía renovable

Enlaces de interés
www.idae.es

Fuentes:
A tu salud, 30 de abril de 2006
Revista Tecnoambiente, Nº 170 Año XVI, 2007
El Mundo, IFEMA, 12 de mayo de 2009
Público, 18 de marzo de 2010
ABC Natural, 14 de enero de 2011

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