En 2012, una nueva iniciativa han comenzado a surgir en algunas empresas españolas como Repsol o Telefónica, que están tomando ejemplo de otros países en donde no solamente se premian los resultados financieros de la compañía, sino también el comportamiento social y ambiental del negocio.
Por su parte, Acciona ha revisado este año su política de remuneración para vincular un porcentaje de su retribución variable a objetivos de sostenibilidad.
Para conseguir el bonus, se tienen en cuenta los resultados financieros, individuales y la sostenibilidad.
Esta iniciativa pretende fomentar tanto los objetivos individuales como los compartidos, y es un refuerzo a la estrategia de sostenibilidad del grupo.
Además de Acciona, existen otros precedentes de este bonus sostenible en España.
Heineken lleva dos años incluyendo la sostenibilidad en la retribución fijando 6 objetivos de los cuáles, cada directivo decide dentro de su departamento cuántos de ellos aplicar a cada empleado.
La retribución variable de los directivos de Meliá Hotels tiene incorporada desde 2009 la sostenibilidad, tanto en el área corporativa como en las unidades de negocio y en los hoteles. Prentenden conseguir objetivos de certificación de la Biosfera, indicadores GRI, Global compact o la inclusión en el FTSE4Good Ibex.
Un estudio llamado “entorno 2003” y realizado en ese mismo año, puso de manifiesto que pese al interés cada vez mayor de las empresas por el medio ambiente, las inversiones de estas en este campo o superan los 30.000 euros al año en más del 90% de los casos.
El estudio se centró en unas 750 empresas correspondientes al primer semestre de 2003, en el que se estudiaron las tendencias a partir de informes del INE para los años 2001 y 2000.
Según los datos del INE, la inversión total de las empresas industriales españolas (incluyendo las mineras y las de producción de energía) en adquisición de equipos y tecnologías más limpias para prevenir, controlar y reducir su impacto ambiental ascendió a 933,3 millones de euros en el año 2000 y a 714,7 millones de euros en 2001. Se observa un descenso importante, de más de un 30% de un año a otro.
Dentro del mapa geográfico español, la inversión industrial en 2001 sólo aumentó en Cantabria, Asturias, en torno a un 22%, si bien realmente sólo creció en Asturias. Los descensos más acusados se produjeron en Baleares, Canarias, Castilla-La Mancha, Murcia y Madrid. La comunidad donde se registraron las mayores cifras de inversión es Cataluña, cuya inversión representó el 22,5% del total en 2000 y 25,3% en 2001. Esto es lógico si se tiene en cuenta la mayor presencia industrial en esta región. Le siguen Andalucía, País Vasco y Valencia, comunidades donde también existe una fuerte concentración de la industria.
En este sentido, habría que apuntar aquí que, según el inventario de emisiones contaminantes en España en 2001, son precisamente los sectores industriales y del transporte de Cataluña y Andalucía los que emiten una cuarta parte del total de dióxido de carbono en España.
Eroski
Eroski ha confiado en BREEAM® ES para certificar el primer supermercado sostenible de España, que será inaugurado en próximas fechas en la localidad de Oñate (Guipúzcoa) y que se convertirá también en el primero en conseguir la certificación ISO 50001 en Europa.
La tienda, denominada “Cero Emisiones”, ha sido diseñada para reducir e intentar compensar el resto de sus emisiones de CO2. Así, las medidas llevadas a cabo en su construcción permitirán reducir un 65% el consumo energético respecto a una tienda convencional y ahorrar el equivalente a la cantidad de CO2 que absorben al año 757.000 árboles. Además, el supermercado se abastecerá mediante energías ecoeficientes y ecológicamente sostenibles. El resto de las emisiones se compensarán mediante la compra de energía verde.
Las mejoras de construcción, eficiencia y uso energético se concretan, en medidas de construcción sostenible como el empleo de materiales ecológicos y reciclados, aislamiento en cubierta y cierres para evitar pérdidas térmicas, sistemas de ahorro de agua, claraboyas en cubierta y fachada que captan la luz y optimizan su difusión, y parking para bicicletas y vehículos eléctrico con punto de recarga.
También se ha procurado fomentar un uso inteligente de la energía con medidas en los sistemas de frío; la climatización (aprovechamiento del calor residual de las centrales de frío para el calentamiento del agua y los pasillos del supermercado); la iluminación, con la instalación de tecnología LED de última generación, tanto en el interior como en el exterior y un sistema automático de control lumínico; y un sistema de monitorización de la eficiencia de las medidas puestas en marcha en la tienda.
Se participará en proyectos de compostaje para reutilizar hasta el 100% de los residuos orgánicos, y también los no orgánicos
Otra medida es la reducción del volumen de residuos que genera la tienda y se impulsa su reciclaje y valorización. A través de la Asociación Española de Banco de Alimentos (FESBAL), se donarán a comedores sociales productos descartados de la venta, pero aptos para el consumo. Por otra parte, se participará en proyectos de compostaje para reutilizar hasta el 100% de los residuos orgánicos, y también los no orgánicos, ya que los clientes pueden reciclar en la tienda pilas, móviles, bombillas o fluorescentes. Todos los carros de la compra para los clientes proceden de material 100% reciclado.
Finalmente, se contempla la futura incorporación de una instalación de energía renovable que permita abastecer parte de la demanda energética del supermercado.
Conceptos relacionados
[Calidad ambiental]
Enlaces de interés
www.fundacionentorno.org
Fuentes:
ABC, 02 de febrero de 2004
Expansión.com, 10 de Septiembre de 2012
www.itg.es, 10 de octubre de 2012
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