Proyecto ENERip. Reducción de energía en hogares.
La clave principal para la reducción del consumo eléctrico radica en la reducción del consumo eléctrico en los hogares y la generación eléctrica en los distritos.
El proyecto ENERip, compuesto por una decena de socios de cinco países europeos liderados por la empresa española Tecnalia, han diseñado, desarrollado y validado una plataforma TIC que permite reducir el consumo eléctrico a nivel residencial en torno a un 30%.
Esta plataforma, ENERsis permite monitorizar los electrodomésticos mediante redes de sensores y actuadotes para controlarlos de manera remota a través de aplicaciones web, además de diseñar acciones automáticas que permiten ajustar en la medida de lo posible el consumo de los domicilios dentro de un distrito con la generación procedente de fuentes de energía renovable dentro de él. Así se reducen flujos energéticos, pérdidas y costes.
Para que esto pudiera llevarse a cabo, bastaría con realizar algunas instalaciones TIC básicas. En concreto, serían necesarias unas redes de sensores y actuadotes para infraestructuras de consumo y micro-generación, una conexión a Internet y una aplicación web para poder acceder a ella desde cualquier dispositivo conectado a Internet.
Revisión del sistema de calefacción
Si pretende reducir su factura de combustible debe avisar a una empresa autorizada para que revise la caldera; esta práctica se debe repetir antes que comience la temporada, le evitará malgastar un 15% de energía. Una caldera sucia produce menos calor y consume más.
Los radiadores tienen que ser purgados porque mientras no se utilizan han podido llenarse de aire, lo que dificulta que el calor salga al exterior. Es un proceso sencillo que puede hacerlo cualquier propietario. (Hay que abrir la llave de cada radiador, cuando deje de salir aire y salga sólo agua habrá terminado la purga. Después habrá que fijarse el nivel de agua y presión de la caldera, por lo general no debe ser menor a 1,5 bares ni mayor a 4 bares).
Cambiar las llaves de caudal de agua de los radiadores es una opción económica. El paso del tiempo y el uso deterioran las llaves, pueden estar en mal estado, porque sean antiguas o porque quiera colocar unas nuevas que incorporen un termostato que regule la temperatura del radiador y, por lo tanto, de la habitación donde esté situado, reciben también el nombre de válvulas de paso y están situadas en la parte superior en uno de los laterales del radiador. Una llave de paso de radiador le costará alrededor de 6 euros, la llave con cabezal termostático, unos 10 euros.
Si tiene radiadores eléctricos, es conveniente que los sustituya por acumuladores de calor o bomba de calor porque rebajará sustancialmente su gasto en electricidad.
La calefacción eléctrica por acumulación tendrá descuentos en el precio del kilovatio por hora consumida por la noche, aunque por el día es más caro no consume mucho (por kilovatio de energía consumida se transfiere entre dos y cuatro kilovatios por hora de calor), si pierde eficacia ante temperaturas muy bajas necesitará de otro sistema de calefacción de apoyo.
Hay que tener en cuenta que una temperatura entre 18º y 21º es suficiente para la mayoría de las personas. Por las noches, salvo en zonas muy frías, se debe apagar la calefacción, ya que el calor acumulado y cerrando las persianas y cortinas es suficiente, esto descenderá entre 15º y 17º. Una diferencia de más de 12º con la temperatura exterior no es saludable.
Por cada grado que se aumenta la temperatura, se incrementa el consumo de energía en un 8%. Cuando se enciende el aparato del aire acondicionado no hay que ajustar el termostato a una temperatura inferior a la deseada puesto que no enfriará más rápido y supone un gasto de energía innecesario.
Hay calderas de baja temperatura y las de condensación que a pesar de ser el doble de caras que las convencionales, permiten un ahorro de casi un 30% en el recibo, con lo que se recupera la inversión en un periodo de entre cinco y ocho años.
No cubra ni coloque ningún objeto al lado de los radiadores porque dificulta la difusión del calor.
Para ventilar una habitación es suficiente abrir las ventanas alrededor de 10 minutos por las mañanas y por las noches.
El problema de las ventanas:
Para el ahorro energético, el cerramiento es fundamental.
La normativa actual vigente NBE-CA-88, sobre condiciones acústicas en los edificios únicamente regula el aislamiento acústico, dejando otros aspectos también importantes sin regular.
En el nuevo Código Técnico de Edificación, que se aprobará en 2009, y su documento básico de protección contra el ruido, DB-HR, además del ruido aéreo y de impactos incluirá también la regulación del ruido reverberante excesivo que produce igualmente molestias y provoca en muchos casos la no inteligibilidad de la palabra, circunstancia que en determinados espacios es crucial. Por ello se ha cuantificado el tiempo de reverberación de recintos donde la comunicación verbal es fundamental, como aulas, comedores, restaurantes y salas de conferencias. Además, se desarrolla con mayor profundidad el capítulo de protección frente al ruido de las instalaciones, mediante la indicación de buenas prácticas constructivas y métodos para minimizar la transmisión de ruido y vibraciones provocados por éstas.
Uno de los aspectos que va a cambiar es la normativa sobre el tipo de ventana a utilizar. En España hay muchísimas ventanas de aluminio, de las finas, en viviendas normales, colegios, cárceles…Todas deben ser rehabilitadas, lo que en un futuro puede suponer creación de trabajo y una solución para la crisis en la que ha entrado la construcción. Todos los cambios vana a producir mucho dinero, pero además aportarán un salto en la calidad: por ejemplo, ya no podrá ponerse aluminio si no es con rotura de puente térmico, que mejora el aislamiento acercándose al nivel que tiene el PVC, la resina sintética que se utiliza normalmente para generar aislamiento.
Televisiones de plasma, ordenadores, videoconsolas, microondas, cepillos de dientes recargables… los llamados "vampiros eléctricos" son aparatos que consumen energía las 24 horas del día aunque estén apagados. Por ello, saber cómo desactivarlos del todo no sólo reducirá la factura eléctrica, sino también las emisiones de dióxido de carbono, causantes del cambio climático, y otros impactos medioambientales derivados de la producción eléctrica.
El consumo oculto de los "vampiros eléctricos" se debe normalmente a un dispositivo conocido como "stand by", en otras ocasiones, los aparatos vienen provistos de relojes, luces o paneles informativos digitales que están activados constantemente, y que, por tanto, necesitan también electricidad.
Algunos aparatos de reciente introducción en los hogares han disparado el consumo energético. Por ejemplo, un estudio de la Organización de Consumidores australiana señala algunos casos especialmente llamativos: un televisor de plasma de 50 pulgadas puede consumir 822 kilovatios/hora (kw/h), mientras que un televisor LCD del mismo tamaño se mueve por los 350 kw/h y un televisor de tubo catódico por los 322 kw/h. O el caso de las actuales consolas de videojuegos, cuyo uso continuado puede gastar unos 120 euros al año, según esta asociación.
Por su parte, desde el Departamento de Energía de EE.UU. subrayan que los descodificadores de televisión digital o las grabadoras digitales de video, de reciente entrada en los hogares, son también otros grandes "vampiros eléctricos".
La forma más evidente de desconectar por completo estos aparatos es desenchufándolos de la red eléctrica. Sin embargo, los consumidores suelen tener varios "vampiros" y utilizarlos frecuentemente, por lo que puede resultar bastante incómodo. Para facilitar este trabajo, se pueden utilizar regletas de enchufes en función del número de dispositivos. Con este sistema, los expertos recuerdan que además del consumo eléctrico, se evita el recalentamiento de los aparatos y se les protege de posibles sobrecargas. En cuanto a encender y desconectar continuamente los aparatos, los expertos recuerdan que un uso normal de los mismos no acorta su vida.
Para los aparatos recargables se recomienda retirarlos cuando estén cargados, incluso a mitad de carga si se necesitan, sin temor a que se estropeen o reduzcan su vida útil. También se pueden desconectar del todo los aparatos antiguos que ya no se utilizan pero que siguen consumiendo energía. Hay otros aparatos más eficientes e indicados para dar la hora.
El consumo energético del ordenador también puede reducirse: si no se va a utilizar en unas horas, se puede activar el modo de hibernación, que consume menos. Otra forma sencilla de reducir el gasto energético de un PC es apagando su monitor, ya que los salvapantallas no reducen la cantidad de energía utilizada.
Conceptos relacionados
[Estrategias]
[Herramientas]
[Guía de buenas prácticas]
[Sostenibilidad]
Fuentes:
El País, 29 de octubre de 2004
El País, 30 de abril de 2008
ABC, 27 de junio de 2008
Consumer, 19 de marzo de 2009
Ecoticias.com, 13 de noviembre de 2012
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