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Movilidad y transporte

Transporte privado: el automvil

El coche y la ciudad: la lucha contra el atasco

Felices y Fludas vacaciones (Julio-2005)
Espaa

Por Antonio Lucas, coordinador de Seguridad Vial del RACE.

Los atascos suponen hoy en da un problema de primer orden. Segn diversos estudios, la congestin del trfico en la UE tiene un coste equivalente al 0,5% del PIB, y podra doblarse al final de la dcada de 2010. Este problema, lejos de solucionarse, se acrecienta con el aumento del parque automovilstico y los hbitos laborales y vacacionales.

Cuando se habla de atascos, hay que considerar dos variables. Por un lado, la retencin que cada maana se sufre en las grandes ciudades, con un coste anual de 1.500 millones de euros, calculados en prdidas de tiempo por los ocupantes del vehculo, gasto energtico y contaminacin. El vehculo privado soporta el 80 por ciento de los costes de los atascos, y su uso se produce por cuestiones laborales. Ya nadie duda que la solucin, en este caso, se centra en un uso racional del transporte privado, y la promocin de un transporte pblico eficaz, que sirva de alternativa para aligerar de las grandes ciudades el trfico diario, mejorando los aparcamientos y los tiempos de desplazamiento.

El segundo de los momentos en los que se producen los atascos aparece en las grandes operaciones salida, concentrndose en los puentes festivos o en los periodos estivales. En este caso, el uso del vehculo es vacacional, y las soluciones no pasan nicamente por una promocin del transporte pblico, ya que, bien sea por cuestiones econmicas; o por simple comodidad a la hora de desplazarse en el lugar de destino, el vehculo particular es el medio de transporte utilizado por la gran mayora de usuarios que eligen Espaa como zona de descanso.

Qu podemos hacer entonces para evitar los atascos?

En primer lugar, es necesario aportar toda la informacin disponible a los usuarios, para que de esta forma puedan tomar la decisin correcta, anticipando la salida, retrasndola o buscando una ruta alternativa. Lo que es seguro es que si un conductor, sabe, a priori, que va a estar once horas en un atasco, va intentar por todos los medios evitar esta situacin. Para ello, la DGT cuenta con un gran abanico de medios, incluso los paneles variables (si a muchos conductores les pusieran en un panel en Madrid el mensaje A-3 pk 68, 4 horas, seguro que se daban la vuelta, y no les digo nada si viajan con nios...); entonces, si tenemos los medios, slo falta concienciar a los usuarios de su utilizacin. Y se debe ser nuestro granito de arena.

Tambin es necesaria la revisin del modelo de gestin. Durante el pasado mes de mayo se vieron dos situaciones muy diferentes: los que salimos el viernes del puente tardamos, en algunos casos, once horas en llegar al destino, situado a poco ms de 400 kilmetros. Pero a la vuelta la cosa fue diferente: hubo menos retenciones, el trfico fue ms fluido, en definitiva, mucho mejor. Qu fue lo que se hizo? Nadie duda que la atencin de los medios de comunicacin fue vital. Pero tampoco es menos cierto que se cont con la Guardia Civil Rural, que se sum a las labores de vigilancia. Y la planificacin de los carriles reversibles, funcionando mucho antes de lo acaecido el primer da de puente. Un modelo de gestin en el que participen los gestores del Trfico, las comunidades autnomas, las estaciones de servicio, las policas locales (sobre todo cuando las rutas alternativas cruzan localidades) e incluso los servicios de asistencia; que todo est preparado y coordinado, con una previsin precisa de los desplazamientos y los puntos conflictivos susceptibles de provocar retenciones.

Y en tercer lugar, y a largo plazo, en el RACE consideramos imprescindible invertir en infraestructuras. El propio presidente del Gobierno, tras los atascos del puente de mayo, declaraba la necesidad de apostar por mejores infraestructuras. Los conductores espaoles aportan a las arcas del Estado ms de 23.600 millones de euros (o lo que es lo mismo casi cuatro billones de pesetas) en impuestos sobre el automvil, segn un informe de la Asociacin Espaola de Fabricantes de Automviles y Camiones (ANFAC) realizado a finales del pasado ao, sin contar con los ingresos en concepto de sanciones. Creemos que es una cifra ms que suficiente como para garantizar a los usuarios de los vehculos una circulacin fluida y segura.

Por ltimo, no queremos dejar de alertar sobre otras de las consecuencias de los atascos: los accidentes. Un conductor que circula durante horas en un atasco ve aumentados los riesgos de sufrir un accidente, ya que aparecen sntomas de fatiga, somnolencia, estrs, y en muchos casos, esas ganas de terminar el trayecto pueden hacer que el conductor quiera recuperar el tiempo perdido, sin tener en cuenta el efecto acorden de los atascos. Y es que, cuando pensamos que la circulacin ya est restablecida, aparecen de nuevo las retenciones, y una leve distraccin puede provocar una grave colisin por alcance.

 

Conceptos relacionados
[Automviles]  [Atascos

Enlaces de interés
www.race.es

Fuentes:
ABC, 29 de Julio de 2005

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