Se están desarrollando nuevos proyectos para construir infraestructuras viarias más sostenibles y que respeten el medio ambiente. Su construcción se realizará a base de materiales cada vez más sostenibles y seguros, crecientemente provenientes de residuos reciclados, e incluso se han desarrollado pavimentos en vías urbanas capaces de absorber importantes cantidades de gases tóxicos emitidos por los motores de combustión.
Esto último resulta muy novedoso, ya que se trata de un pavimento ecológico que incorpora en su cara superficial un gran catalizador que transforma las emisiones contaminantes (CO2, óxidos de nitrógeno, contaminantes orgánicos volátiles, etc.) en productos inocuos para el medio ambiente. Este producto, desarrollado por una empresa navarra, utiliza la energía solar para activar el proceso catalítico, y se ha demostrado que la actividad fotovoltaica de las losas del pavimento se mantiene incluso en días nublados. El porcentaje descontaminante de este pavimento es alrededor del 68% según un estudio en un calle de elevado tráfico en Sestao (Vizcaya).
El 20% de los materiales proceden del reciclaje de residuos de la industria y de la construcción. Todo esto ha provocado la evitación de la emisión de 4000 kilogramos de CO2. Se utilizan escorias de acería, neumáticos fuera de uso, cenizas de biomasa y lodos o materiales del dragado de los puertos.
Por ejemplo, en la conexión de la carretera A-367 con la A-357 en la provincia de Málaga se han utilizado residuos de construcción y demolición. Otros ejemplos de carreteras que usan material reciclado son la autovía Ponferrada-Toreno (León), la ronda de circunvalación Oeste de Málaga, en el tramo de conexión de la carretera C-3310 con la autovía del Mediterráneo, y la autovía A-381, galardonada con el premio a la sostenibilidad.
La carretera M-521 de Madrid está siendo reparada tras sufrir el deterioro normal de un vía, pero que en esta ocasión está más castigada de lo normal. La cercanía de una cantera, con la entrada y salida de cientos de camiones, ha dejado su huella en el asfalto.
La reparación de esta vía no se está realizando por el modo tradicional. Lo normal sería levantar y retirar la capa de asfalto dañada y la plataforma sobre la que se sujeta y posteriormente hacer una nueva plataforma y asfaltar. Esto produce muchos escombros, que deben ser transportados a un vertedero o punto limpio.
El sistema conocido como carretera reciclada evita este problema. Una gran máquina rompe y arranca con unos discos la calzada con asfalto incluido y se lo traga hasta triturarlo. La máquina mezcla en sus tripas todo este material con cemento y agua. A continuación, el nuevo aglomerado se esparce para reparar la superficie.
Ingenieros de la Comunidad de Madrid afirman que la calidad de la nueva pista es similar a la de otras pistas. En la M-521 cada día se construye un kilómetro con este nuevo sistema.
Pero ésta no es la única. En la M-851, cerca de Las Rozas, se construyen tres kilómetros de carretera ecológica.
De esta forma, el diseño de las futuras carreteras o autovías requerirá de estudios cada vez más globales tratando el uso de recursos energéticos, la interacción con el medio ambiente, la gestión de la circulación, la construcción, etc.
Conceptos relacionados
[Construcción]
[Reutilización / Recuperación]
[Sostenibilidad]
Fuentes:
El Mundo, 12 de abril de 2005
Revista del Ministerio de Fomento, Nº 595 mayo de 2010
informacion@vidasostenible.org © 2005 Fundación Vida Sostenible | XHTML CSS