Resumen de artículo de: Magdalena Nadal I. Jaume, Técnico ambiental en recursos energéticos en la industria – Ecoiuris
La entrada en vigor del ya famoso protocolo de Kioto ha marcado el pistoletazo de salida para la medidas concretas destinadas a disminuir las emisiones de a la atmósfera de los gases causantes del calentamiento global.
Aunque los deberes más importantes se han puesto en la industria, las administraciones públicas tienen, entre sus instrucciones de trabajo, la labor de concienciarnos para que hagamos un uso más eficiente de los diferentes medios de transporte. El presente artículo se centra en el transporte de personas por carretera, tanto privado como público.
Medidas tecnológicas (nuevos combustibles).
Hidrógeno: ya circulan en España autobuses urbanos propulsados por una pila de combustible alimentada por hidrógeno. La elevada eficiencia energética y la no emisión de contaminantes a la atmósfera a la hora de producirlo y de utilizarlo hacen del hidrógeno una alternativa aparentemente más viable que otras para reducir el deterioro ecológico causado por el consumo de combustibles contaminantes en una sociedad como la nuestras, que demanda cada vez más una movilidad mayor.
El hidrógeno es el elemento más abundante de la Tierra y la atmósfera, y se caracteriza por quemarse fácilmente en contacto con el oxígeno.
También existen ya automóviles con hidrógeno fabricados en serie (el primero fue un motor instalado en un BMW de la serie 7). Pero desegañémosnos: hoy en día un coche con pila de combustible cuesta aproximadamente un 30% más que uno de gasolina o diesel con las misma prestaciones, a causa del elevado coste de producción de algunos de sus componentes. También las pilas de combustible resultan voluminosas, pesadas y caras.
Vehículos eléctricos: ofrecen buenos resultados especialmente en la lenta circulación urbana; además permiten la posibilidad de combinar motor eléctrico con un pequeño propulsor de combustión interna que se utiliza en carretera.
Gas natural: es un combustible que se utiliza desde hace más de cuarenta años, pero dada su dificultad de almacenaje y escasa autonomía su uso se limita al transporte urbano. En algunas ciudades españolas se cuenta con ellos en la flota de autobuses.
Motores de nueva generación: el consumo en los motores de combustión es muy poco eficiente, ya que sólo se aprovecha el 30% de la energía calorífica contenida en el combustible. El consumo de un litro de gasolina comporta la emisión de 2,4 kilos de dióxido de carbono a la atmósfera. En el IDAE, se puede consultar las emisiones de CO2 y el consumo de carburante para cada modelo de coche.
Desde Europa, la tendencia de las políticas de la UE es presionar al sector del transporte para intentar conseguir compromisos en cuanto a mayor rendimiento del combustible y menores emisiones en el diseño de los nuevos motores de combustión. Además, la aplicación informática COPERT (Computer Program for Emisions on Road Transport) ayuda al cálculo de las emisiones contaminantes procedentes del transporte por carretera. El desarrollo de COPERT ha sido financiado por la Agencia Europea del Medio Ambiente (EEA).
Nuevos sistemas de movilidad sostenible
Adaptación del coche particular al transporte público: se parte del principio de compartir entre más usuarios el vehículo privado. Los sistemas descritos a continuación todavía son poco conocidos y practicados en nuestro país, pero ya están bien implantados en el resto de Europa y Estados Unidos. Son muy recomendables para aquellos Ayuntamientos de grandes o medianas urbes con problemas de tráfico diario en sus calles, con accesos a polígonos industriales donde no llega el transporte público, etc. Tienen en común una muy sencilla y barata puesta en práctica. Por ello son cada vez más incorporados dentro de los planes o programas de movilidad en las Agendas 21 Locales.
Coche multiusuario: muchos usuarios, muchos coches.
¿Cómo Funciona? Es un sistema de transporte privado gestionado por una organización en que un grupo de personas comparte la utilización de una flota de automóviles. Es parecido a un alquiler, pero más ágil en cuanto a la disponibilidad del coche; además promueve la utilización del transporte público siempre que sea posible antes que utilizar el vehículo privado.
¿Cuánto cuesta? 30 Km y 4 horas: 15,30 euros. 90 Km y 9 horas: 39,65 euros. 200 Km y fin de semana: 66,14 euros. (son precios orientativos).
¿Por dónde se mueven? Funciona en más de 500 ciudades, de países como Alemania o Italia y tiene unos 150.000 usuarios, la mitad de los cuales se encuentran en Suiza, donde nació la idea. En España, la pionera ha sido Cataluña, iniciándose este año el proyecto en Barcelona. Intervienen en él el Ayuntamiento, la Generalitat de Cataluña, la Asociación para Promoción del Transporte Público conjuntamente con empresas del sector de la movilidad y el transporte.
¿Para quién sirve? Dirigido a usuarios habituales de transporte público, para quienes la baja frecuencia de uso de un coche no justifica su compra y mantenimiento, pero que lo pueden necesitar para lugares donde no pueden llegar con este tipo de transporte.
¿Ventajas? Permite el uso de un vehículo sin los costes económicos de su mantenimiento (seguro, impuestos, plaza de aparcamiento, reparaciones, combustible).
Autostop organizado: Muchos usuarios, un coche.
¿Cómo funciona? Es un sistema de transporte en el que diversas personas comparten un coche privado. El propietario de un coche, que habitualmente realiza el mismo trayecto a diario, contacta con otra u otras personas que realizan también el mismo trayecto y se comparten gastos, de combustibles principalmente.
¿Cuánto cuesta? A negociar entre el propietario del coche y el resto de usuarios.
¿Por dónde se mueve? Más implantando en España que el sistema anterior, principalmente en municipios de Madrid, País Vasco y Cataluña, promovido por Ayuntamientos. La red llega a 27.000 socios. Su ámbito llega hasta más allá de Europa (Brasil, Argentina, Canadá…).
¿Para quién sirve? Dirigido a personas sin carné de conducir, o trabajadores de un misma empresa, especialmente aplicado para recorridos habituales del domicilio al lugar de trabajo, o para desplazamientos largos, en donde no existe la alternativa de transporte público tradicional.
Ventajas: implica una menor organización del sistema, y por tanto una más fácil aplicación incluso que el sistema anterior. Su gestión se realiza fácilmente a través de Internet en compartir coche.
Conceptos relacionados
[Cambio climático]
[Transportes]
Fuentes:
Revista Eco Sostenible nº1, marzo de 2005
informacion@vidasostenible.org © 2005 Fundación Vida Sostenible | XHTML CSS