Diciembre-2010
Las fuertes lluvias registradas en Andalucía han provocado que los pantanos del Guadalquivir embalsaran en solo dos días más de 706 hectómetros cúbicos, lo que supone un aumento del 10% de sus recursos disponibles. La intensidad de las precipitaciones en lunes y martes pasados se refleja en que dos presas, las de Bembézar (Córdoba) y Jándula (Jaén), que embalsaron en ese tiempo un 20% de su capacidad.
Los 46 pantanos de la cuenca del Guadalquivir se encuentran por encima del 87%, 16 de ellos se colmaron y 13 desembalsaron agua. Fue una situación excepcional ni siquiera vivida durante el temporal vivido el invierno pasado, el más lluvioso de las últimas décadas. El consejero andaluz de Medio Ambiente, José Juan Díaz Trillo, declaró que nunca ha habido tanta agua en los embalses andaluces.
Mientras, los productores de frutas de la vega del Guadalquivir estudian una querella por la “pésima gestión” en los desembalses, que han inundado unas 700 hectáreas frutales. La junta defiende que se realizó con criterios técnicos de especialistas. Pero, por otra parte, los 3.000 vecinos de Écija desalojados por las lluvias regresaron a sus casas y, es entonces, cuando comienza el recuento de los daños. En Lora del Río, las 100 familias desalojadas seguían ayer a la espera de la bajada del cauce del Guadalquivir. En Córdoba el temporal afectó a un total de 455 viviendas.
Junio-2004
En los cauces de los ríos secos, ramblas y vaguadas, así como en las riberas de los ríos, se ha construido y se sigue construyendo con gran riesgo para los habitantes, a pesar de ser ilegal. Ecologistas en Acción denuncia más de 40.000 edificaciones ilegales en riberas y cauces en toda España.
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) cursó 900 denuncias sólo en Andalucía y 619 en Murcia por construcciones y movimientos de tierra. Cuando llega una riada y el agua vuelve a ocupar sus cauces naturales, se suele echar (erróneamente) la culpa a la naturaleza.
La competencia para vigilar que no se edifique en riberas y ramblas está en manos de las Confederaciones Hidrográficas, dependientes del Ministerio de Medio Ambiente. Tienen una ardua tarea, deslindar hasta 76.000 kilómetros cuadrados de riberas. El deslinde establece con precisión las zonas de inundación, pero desde 1993 sólo se ha hecho en 1.200 kilómetros.
El proceso es muy complejo jurídicamente y se ve entorpecido por la falta de medios de las Confederaciones, la falta de colaboración de las diversas administraciones responsables de la ordenación del territorio y las presiones de los propietarios, reacios a ceder terreno al Dominio Público Hidráulico.
Conceptos relacionados
[Inundaciones]
Fuentes:
El País, 11 de junio de 2004
El País, 10 de diciembre de 2010
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