Las principales obras del llamado Pacto del Agua, suscrito en 1992 por todos los grupos de las Cortes de Aragón y que permanecían hasta ahora bloqueadas por la contestación social y las demandas judiciales, pronto se podrán en marcha.
La Comisión Mixta de seguimiento de dicho plan, integrada por el Gobierno aragonés, el Ministerio de Medio Ambiente y los cinco grupos parlamentarios aragoneses, no se reunía desde 2001. Esta situación se desbloqueó ayer con una reunión de la Comisión en las Cortes aragonesas, presidida por la ministra Narbona. En ella se aprobó descartar el embalse de Santaliestra, construir en su lugar el de San Salvador y recrecer el pantano de Yesa sólo hasta una cota intermedia. Esta era la postura aragonesa, alcanzada mediante un amplio acuerdo de todas las partes implicadas.
No obstante, los municipios de Sigüés y Artieda rechazan cualquier recrecimiento de Yesa, que inundaría sus tierras. Algunos de sus vecinos, junto con los afectados por el embalse de Mularroya, se concentraron ante la sede del Gobierno aragonés mientras su presidente, Marcelino Iglesias, se reunía con la ministra.
La ministra destacó el esfuerzo de Aragón por alcanzar el consenso, que puso como ejemplo a seguir en el resto de España, e indicó que sólo se harán “aquellas obras hidráulicas que estén justificadas y que cuenten con un acuerdo unánime”. Iglesias recordó que, “después de resolver el grave problema del trasvase, en Aragón hemos hecho los deberes mediante una relectura del Pacto del Agua para avanzar con un consenso muy alto”.
La ministra Narbona anunció el compromiso de buscar compensaciones para los vecinos de Jánovas (Huesca), que en los años 60 fueron desalojados de su pueblo por un pantano que nunca se construyó y que ahora se ha descartado definitivamente.
Conceptos relacionados
[Política del agua]
Fuentes:
El Mundo, 15 de febrero de 2005
informacion@vidasostenible.org © 2005 Fundación Vida Sostenible | XHTML CSS