Quienes deseen diversificar sus ahorros a largo plazo y explorar sus alternativas, tiene a su disposición un producto diferente: el árbol. ¿Cómo se convierte un árbol en un activo de inversión? Sólo hay que adquirir un lote, dejar transcurrir el tiempo para que los árboles se desarrollen y proceder a su venta, con la revalorización que haya proporcionado el precio de la madera. Los expertos aseguran, aunque esta revalorización no esté predeterminada, que se puede obtener un 10% anual.
Todo este proceso es gestionado por una empresa alicantina, Ecobosques, dedicada a la forestación de árboles de maderas nobles de alto valor económico y rápido crecimiento. Según el presidente de Ecobosques, Eliseo Quintanilla “la única razón que alguien tiene para invertir es la economía. Pero si, además, esa inversión conjuga una finalidad ética y socialmente responsable mucho mejor”.
Ecobosques invierte en tres especies no comercializadas en España: la teca, el paraíso y el roble australiano, localizadas en Latinoamérica. ¿Cuál es el beneficio de esta inversión? Según la empresa, “Al canalizar las inversiones en árboles contribuyes al beneficio medioambiental, proteges y sustentas la biodiversidad, ayudas a frenar el cambio climático y das mayor calidad al futuro de tus hijos, a la vez que obtienes una rentabilidad difícil de encontrar en otro producto”.
Conceptos relacionados
[Desarrollo sostenible]
Enlaces de interés
www.ecobosques.com
Fuentes:
Revista Mi Cartera de Inversión, Nº 540, del 25 de febrero al 3 de marzo de 2005
informacion@vidasostenible.org © 2005 Fundación Vida Sostenible | XHTML CSS