Las diputaciones de Álava y Vizcaya se han unido a la oposición a los nuevos parques eólicos que proyecta el Gobierno Vasco. Los planes de puesta en marcha de las instalaciones de Badaia y Ordunte, después de que se hayan abierto las de Elgea, Urkilla y Oiz (puestas en su día en marcha con escasa contestación social e institucional), han sacado las discrepancias de los despachos. Ambas diputaciones, la primera regida por el PP y la segunda por el PNV, alegan problemas ambientales y Álava cuestiona además el modelo eólico y se opone a la ocupación de montes que se encuentran catalogados como de utilidad pública. Las instalaciones han variado además las condiciones previstas en el plan eólico vasco sin revisar el impacto ambiental.
La diputada alavesa de Medio Ambiente, Marta Alaña, se niega a simplificar el debate entre el apoyo o no a las energías renovables. Desde su punto de vista, la apuesta de Álava es clara, pero entiende que el modelo eólico no resulta el más adecuado y que este territorio es más apropiado para la energía obtenida de la biomasa. Alaña recuerda que, dentro de la estrategia energética vasca, que pretende alcanzar en el año 2010 el 100% de autoabastecimiento en la comunidad autónoma, la biomasa supone apenas un 1% y se aspira a que todas las energías renovables sumen el 12%. A su juicio, hay territorios más propicios para un tipo de energías renovables que otros.
La plataforma Ekologistak Martxan coincide en criticar el plan por los emplazamientos elegidos. Gran parte de los parques eólicos se construirán en espacios protegidos e incluso dentro de parques naturales y otros son lugares bien conservados, dice uno de sus portavoces. La principal agrupación ecologista vasca cree que el Gobierno ha despreciado los espacios más humanizados con menos impacto como la costa y apuesta por complejos de menor dimensión. A ello añade los cambios sobre la altura de los molinos y la potencia establecidos en el plan sectorial eólico, lo que demuestra que sabían que iban a ser más altos y potentes.
Por ello, en las alegaciones que ha planteado al proyecto de Ordunte, piden su paralización hasta conocer las conclusiones de seis estudios, elaborados junto a catedráticos de la UPV, sobre las afecciones a esta zona, que cuenta con una turbera especial, las dos únicas parejas de pájaro carpintero que viven en Vizcaya y está incluida en la Red Natura 2000.
Las Juntas Generales de Vizcaya reclamaron el 24 de enero de 2005, al Gobierno vasco que busque otro emplazamiento para el parque eólico de Ordunte que evite una de las zonas más sensibles medioambientalmente. Con la única abstención de Ezker Batua (Izquierda Unida) que exigía una declaración más rotunda, el Legislativo provincial aprobó una propuesta que plantea al Ejecutivo un "riguroso análisis y evaluación" de las numerosas alegaciones presentadas y que se busque otra ubicación en la sierra de Ordunte que salve la Llana de Salduero, donde se emplazan varios de los 57 aerogeneradores previstos.
La declaración ha sido aprobada cuatro días después que se conociera las Eólicas de Euskadi. La empresa semipública que promueve el parque ha paralizado los trámites administrativos hasta disponer de cinco nuevos estudios medioambientales. Ello supone el retraso en el inicio de los trabajos, previsto para mediados de este año, al menos hasta 2006.
Conceptos relacionados
[Energía eólica]
Enlaces de interés
www.eolicaseuskadi.com
Fuentes:
El País, 29 de noviembre de 2004.
El País, 25 de enero de 2005
informacion@vidasostenible.org © 2005 Fundación Vida Sostenible | XHTML CSS