Cantabria siempre ha sido destacada por ser una región del norte de España más conocida por sus espectaculares enclaves naturales, playas de arena fina, un rico patrimonio histórico y cultura y una gastronomía en la que destacan productos tradicionales como la anchoa, los sobaos o el orujo.
Pero desde hace poco soplan vientos de cambio. Cantabria está apostando por las energías renovables como motor de crecimiento económico y, gracias a la inversión pública y privada en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i), está a punto de situarse a la cabeza de Europa en la implantación de las energías renovables especialmente generadas en el mar.
La estrategia del Gobierno cántabro se asienta en el nuevo Parque Científico y Tecnológico de Cantabria, situado en Santander, y tiene tres ejes fundamentales de actuación: Agua, Biotecnología y las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).
El primero de ellos se basa en la investigación y el desarrollo de las energías en el medio marino -también conocidas como offshore-, especializándose en la eólica flotante, y el la eléctrica producida con las olas -undimotriz-. El cluster Sea of Innovation Cantabria, que agrupa a empresas, Administración y universidad, los prototipos de boyas experimentales y comerciales, los campos de test en el mar o el tanque de pruebas marítimas mejor dotado del mundo, gestionado por el prestigioso Instituto de Hidráulica Ambiental, son algunos de los puntuales que soportan esta iniciativa.
El eje de la Biotecnología también se basa en la colaboración universitaria y empresarial y se potenciará en los próximos meses con la apertura en el Parque Científico y Tecnológico del Instituto de Biotecnología y Biomedicina, instalación que contará con 200 investigadores.
El tercer eje se pondrá con la creación, junto a la Universidad de Cantabria, del Centro de Investigación en el ámbito de las TIC con sede en el Parque Científico y la participación de empresas regionales. Arrancará con el proyecto de ciudad inteligente denominado Smart Santander de tecnologías de intercambio de información entre máquinas, conocido como Internet de las cosas.
En Cantabria, la apuesta de futuro no es sólo de un Gobierno regional, de una prestigiosa universidad o de un puñado de empresas innovadoras, sino de toda una región.
El sector de las energías renovables cumple con los requisitos básicos para acelerar el cambio de modelo productivo y ofrece una oportunidad única para consolidar las ventajas competitivas del tejido empresarial de la Comunidad Autónoma de Cantabria y de sus agentes de innovación.
En una apuesta estratégica, la región cántabra aspira a posicionarse como un referente mundial en el campo de la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i) de las energías renovables marinas, tanto en lo referente a la eólica flotante como en la undimotriz. Para ello dispone de talento, infraestructuras únicas, apoyo institucional y algo que le diferencia de otras regiones: experiencia.
El bagaje de importantes proyectos con varios años de desarrollo, caso de Ibermar e Idermar, donde participan reconocidas compañías multinacionales y más de 50 empresas de Cantabria vinculadas en cada una de las fases de la cadena de valor, añade la experiencia necesaria tanto en labores de investigación y desarrollo (I+D) como en aspectos relacionados con las tramitaciones y los permisos.
En abril de 2012, el presidente de Cantabria, Ignacio Diego, presentó un “gran plan de Sostenibilidad Energética para la región 2011-2020” que pretende aumentar la potencia eléctrica instalada para 2020 de un 225 por ciento. Eso supone que la potencia pasa de 825MW a 2.680 MW, y que su expansión se llevará a cabo con fuentes renovables, principalmente energía eólica terrestre y hidroeléctrica. También seguirán desarrollando fuentes como la eólica marina, la undimotríz y la biomasa para que tengan una potencia instalable de un 86% de renovable y un 14% de no renovable en 2020.
Como Cantabria se preocupa mucho por cuidar su entorno, usarán los aerogeneradores de 5MW, en vez de los de 1,5MW que tenían previstos, para que puedan instalar casi 100 aparatos menos, y aumentar su potencia de manera significativa mientras ocupar tan solo el mismo superficie de 54 km cuadrados. Así sacarán más provecho de los aerogeneradores y dejarán menos huella en el medio ambiente cántabro.
La dedicación continua de Cantabria a ampliar la instalación de fuentes de energía renovable califica la comunidad autónoma como uno de los líderes de España de sostenibilidad y provee un ejemplo laudable de una región que apuesta para un futuro sostenible.
Conceptos relacionados
[Energía renovable]
[Energía mareomotriz]
[Energía undimotriz]
[Energía eólica]
Fuentes:
El Mundo, 17 de marzo de 2011
Ambientum.com, 25 de abril de 2012
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