EPS es el acrónimo de Poliestireno Expandido (en su acepción en inglés). Este material, más conocido como “corcho blanco”, “poliespan” o “porexpan”, es un material plástico celular, generalmente de color blanco, compuesto esencialmente de aire (hasta un 98%).
El EPS se utiliza, por un lado, en la construcción, como aislante térmico y acústico y como material de aligeramiento de estructuras diversas. También se usa en el campo del envasado y embalado de productos gracias a sus excelentes cualidades, como a su alta capacidad de protección y aislamiento térmico.
El corcho blanco es un material 100% reciclable y existen numerosos campos de aplicación para el material reciclado. Diferentes ecobalances y estudios de análisis de ciclo de vida muestran que el EPS presenta un impacto medioambiental bajo en comparación con otros materiales de envase y embalaje.
Cómo se recicla el EPS
Para la recuperación del EPS existen diferentes vías:
Reciclado mecánico: el EPS puede reciclarse mecánicamente a través de diferentes formas y para distintas aplicaciones:
- Fabricación de nuevas piezas de EPS: nuevos embalajes con contenido reciclado o planchas para la construcción.
- Mejora de suelos: los residuos de EPS una vez triturados y molidos, se emplean para ser mezclados con la tierra y así mejorar su drenaje y aireación.
- Incorporación a otros materiales de construcción: para fabricar ladrillos ligeros y porosos, hormigones ligeros, etc.
- Producción de granza de PS (poliestireno): los embalajes de EPS usados se transforman fácilmente mediante simples procesos de fusión, obteniéndose nuevamente el material de partida en forma de granza. Esta granza puede utilizarse para fabricar piezas sencillas mediante moldeo por inyección, como perchas, bolígrafos, carcasas, etc.
Recuperación energética: se trata de la obtención de energía, normalmente en forma de calor, a partir de la combustión de los residuos. Este proceso, es una opción de gestión de los residuos indicada para aquellos productos y materiales que, por diversos motivos, no pueden ser reciclados fácilmente.
Vertido: el vertido de los residuos de embalajes de EPS es el método de gestión de residuos menos aceptable porque implica perder una oportunidad de recuperar recursos valiosos. Pero, cuando no hay otro método de gestión de recuperación alternativo y viable, los residuos de EPS pueden destinarse al vertido con total seguridad, ya que el material es biológicamente inerte, no tóxico y estable.
Datos sobre generación de EPS
En el reciclado de EPS participan distintos actores, ya que, según su procedencia, los residuos son gestionados como envase doméstico, como envase industrial, como residuo plástico, etc. y por tanto gestionados por empresas de distinta entidad.
Según datos del Ministerio de Medio Ambiente, en 2008 se reciclaron un total de 289.823 toneladas de plástico procedentes de envases y embalajes, lo que supone un 38% del total. En cuanto a origen de los residuos, el 50% proviene de los hogares, el 32% son retales propios y el 18% de industrias y comercios. Y, en el caso del destino del reciclado, sigue siendo la producción de bloques (95%) el principal, descendiendo ligeramente el uso de hormigones ligeros (5%).
Considerando todas las aplicaciones de los plásticos, no sólo envases y, comparado con el resto de países europeos, España mantiene un índice de reciclado material similar a la media europea.
Sin embargo, la percepción de público, en general, es que el EPS genera gran cantidad de residuos por ser este material de color blanco, muy visible y reconocible; este efecto se conoce como contaminación visual, pero no tiene porque suponer una contaminación real.
Conceptos relacionados
[Plásticos]
[Reutilización / Recuperación]
[Reciclado]
[Impacto]
[Gestión de residuos]
Enlaces de interés
www.anape.es
Fuentes:
RevistaRecupera Nº 67, diciembre 2010
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