En la actualidad se pueden distinguir en función de su sistema productivo y en función de una serie de variables bio-económicas y sociales, tres sistemas productivos (extractivos):
1) PESCA ARTESANAL: La producción es a pequeña escala. La flota artesanal está siempre ligada a la economía de las comunidades de pescadores. Los productos se venden en el día para el consumo directo, sin transformación. Los productos son de mayor calidad debido al menor tiempo transcurrido entre captura y consumo. Se consumen en fresco y pueden ser sometidos a sistemas de conservación tradicionales (refrigerados con hielo). Tienen bajo coste energético y bajas emisiones de CO2. Es el sistema productivo más equitativo, justo y sostenible.
2) PESCA SEMI-INDUSTRIAL: La producción es a media escala. Una parte de la flota está ligada a la economía de las comunidades pesqueras. Otra parte no. Una buena parte de la producción se dirige a la transformación (conservas, harina). Los productos son sometidos a medios de conservación tradicional (hielo) y a veces química. El tiempo transcurrido entre la captura y el consumo es superior a un día, a veces incluso superior a cuatro días. Existe un importante coste energético e importantes emisiones de CO2.
3) PESCA INDUSTRIAL: La producción es a gran escala. No está ligada a la economía de las comunidades pesqueras. Las descargas se realizan en periodos largos de tiempo. La producción: transformación, congelados de consumo humano, harinas de pescado, etc. Los productos están sometidos a medios de conservación tradicional (refrigeración, congelado) y/o química. El tiempo transcurrido entre la captura y el consumo es superior a los diez días. Tienen un alto coste energético y suponen altas emisiones de CO2.
La pesca artesanal
La pesca artesanal está constituida por embarcaciones pequeñas, por lo general menores de 15 metros, que faenan cerca de la costa, realizan jornadas de pesca inferiores a las 24 horas y su tripulación, entre uno y cuatro marineros, mantiene estrechos vínculos familiares. La escala de producción (extracción) de las embarcaciones de pesca artesanal es pequeña. Su producción oscila entre los cinco kilos (marisqueo) hasta los 250 kilos diarios de pescado y/o moluscos como captura máxima de medida, al menos para el caso de las pesquerías en Galicia. Además, la pesca artesanal, en virtud de su escala de producción, de la composición de su tripulación y su arraigo a las comunidades pesqueras, es un sistema productivo en el que la redistribución de los recursos pesqueros, como bienes públicos y escasos, es más equitativa, justa y sostenible social y ambientalmente que la pesca industrial. La empresa pesquera artesanal no precisa realizar grandes capturas para ser viable económicamente. Su crecimiento está limitado por su escala de producción. Un hecho que, ante recursos pesqueros escasos, permite que más unidades productivas de similar escala de producción puedan también beneficiarse de la explotación de estos recursos. Por lo tanto, el sistema productivo artesanal lleva implícito un componente ético en virtud de cómo se redistribuyen los recursos pesqueros. De este modo, se favorece que muchas familias puedan dedicarse a esta actividad y generar más empleo directo, en su conjunto, que en la pesca semi-industrial e industrial.
La pesca artesanal es, por los valores asociados a la sostenibilidad, un sistema productivo que se debe defender frente a aquellos otros sistemas productivos más industriales cuya viabilidad económica depende fundamentalmente de la extracción de grandes volúmenes de recursos pesqueros.
La situación actual de la pesca artesanal en Galicia es de difícil pronóstico en términos de expectativas de futuro. Salvo algunas pesquerías concretas, en términos generales el sector artesanal se está desmoronando progresivamente: disminución de recursos, población de pescadores envejecida, falta de relevo generacional, reducción del número de pescadores, etcétera. No es fácil revertir este proceso. Quizás las problemáticas han madurado tanto que el único recurso disponible es el de ensayar nuevas fórmulas que conduzcan a la mejora social y económica del sector. La comercialización es una vía, pero no la única. Este panorama, en principio plagado de obstáculos, representa una oportunidad para cambiar y transformar las ineficiencias puntuales en aprendizajes.
El caso de Lonxanet
"Del mar a la mesa en menos de 24 horas y a cualquier punto de España" ha sido el lema que Lonxanet Directo, SL, acuñó en 2001, un lema sencillo que centra el mensaje en la rapidez del servicio, en la capilaridad y en la calidad del producto hacia el cliente. Lonxanet Directo se crea porque detecta un problema en el sistema tradicional de comercialización de productos de la pesca que ocasiona externalidades e internalidades negativas de producción y de consumo sobre: el mercado, los consumidores, los pescadores y los ecosistemas marinos y sus recursos. Es la gravedad del problema lo que motiva la búsqueda de una solución y no el oportunismo de crear un "negocio".
Para resolver las ineficiencias que existen, Lonxanet acorta la cadena de intermediación entre el productor y el consumidor final, consiguiendo que apenas exista manipulación del producto y se garantice el mantenimiento de los atributos de calidad. Emplea tres canales diferenciados para llegar al consumidor final: venta telefónica, por Internet y en pescaderías LONXANET. Poniendo en valor los productos de la pesca artesanal se está potenciando la viabilidad económica de un sistema productivo que contribuye a la sostenibilidad social, económica y ambiental por: su bajo impacto ambiental, ser más equitativo socialmente, ser fuente de dinamización económica y social de las comunidades pesqueras, generar una cultura basada en el conocimiento de la ecología marina y en definitiva por su contribución a un mundo más sostenible y justo. También identifica la información más relevante sobre el producto y la traslada al consumidor con el fin de mejorar su conocimiento sobre todos aquellos aspectos importantes que rodean al producto. Valorizando los productos de la pesca artesanal se promueve que el pescador reciba por sus capturas un precio más justo. Se involucra a las organizaciones de pescadores (las cofradías) como parte de la estructura accionarial y como parte del consejo de administración de la empresa, contribuyendo a que el pescador adquiera la experiencia y el conocimiento necesarios acerca del mercado de sus productos. Todos los productos de la pesca artesanal van documentados con información sobre: el producto, la comunidad pesquera de la que es origen ese producto, en qué consisten las técnicas de pesca empleadas para su captura, una valoración sobre cuál es el estado de la pesquería desde el punto de vista del grado de explotación, etcétera, pero también información de tipo cultural y gastronómico (recetas tradicionales, otras), nutricional y de las épocas idóneas para su consumo.
Conservas Antonio Pérez Lafuente
La Factoría de Antonio Pérez Lafuente, situada en la costa Gallega, en Vilanova de Arousa ha optado también, por una forma de comercio más sostenible.
Atendiendo a la necesidad de preservar los recursos marinos, elaboran sus productos utilizando prácticas respetuosas con el medio ambiente. Para ello la pesca y el marisqueo y posterior embasado se realizan empleando métodos tradicionales. Se certifica que toda la cadena extractiva y productiva e incluso los ingredientes que acompañan a las conservas, proceden de agricultura ecológica.
Actualmente cuentan con el apoyo de “Triodos Bank”, que les ha concedido financiación para agilizar todo el proceso que conlleva la conserva y envasado.
Objetivos sociales y ambientales
- Desarrollo e implementación de proyectos ambientales en las comunidades de pescadores: la creación de dos Áreas Marinas Protegidas por parte de las cofradías de Lira y Cedeira es ya una realidad desde 2007 y 2009. Actualmente se está trabajando con otras cofradías de pescadores en el diseño y propuesta de creación de nuevas Áreas Marinas Protegidas de interés pesquero.
- Desarrollo e implementación de proyectos sociales en las comunidades de pescadores: el proyecto Mardelira, nacido en 2003, incluye varios programas de sensibilización a escolares y población en general sobre la sostenibilidad ambiental y la pesca artesanal. También incluye un proyecto de turismo pesquero con el objetivo social de dar a conocer la cultura de la pesca a la población en general.
- Se dedica una parte significativa de los beneficios de la empresa a cubrir necesidades básicas de las cofradías o de los pescadores y sus familias.
En definitiva, lo que pretenden con este modelo, es corregir las internalidades y externalidades negativas, tanto de producción como de consumo, así como de conciliar los objetivos económicos de la empresa con los sociales y ambientales y dirigirlos, en términos de beneficios y de riqueza, hacia los pescadores y el ecosistema marino. Para los responsables de Lonxanet Directo, las empresas deben cumplir un rol más allá de lo económico, ya sea a través de la incorporación en su estructura de un departamento serio de RSE (Responsabilidad Social Empresarial) que trascienda al marketing o integrando en el propio modelo de negocio de la empresa un enfoque sistémico que incorpore los objetivos sociales o ambientales.
Conceptos relacionados
[Alimentos]
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[Pesca]
Enlaces de interés
www.triodos.es
www.perezlafuente.com
Fuentes:
Boletín ambienta, diciembre 2010
Triodos Bank, "A quién financiamos"
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