El 30 de septiembre fue la Jornada Técnica ‘Desarrollo rural, bioenergía y gestión forestal sostenible’, organizada por la Mancomunidad Forestal de Ansó-Fago.
Este proyecto estratégico y singular en Ansó, persigue que la reconversión de la actividad forestal hacia la biomasa y el aprovechamiento de las instalaciones de la antigua serrería, contribuya al desarrollo rural sostenible dando empleo a más de una veintena de personas y promoviendo el uso sostenible de los recursos forestales.
El estudio de viabilidad ambiental y económica de la biomasa forestal, la gestión sostenible en espacios de la Red Natura y la reutilización de una serrería como centro de producción de energía renovable componen el proyecto de convertir a Ansó, en el Pirineo oscense, en la primera localidad aragonesa, y en una de las primeras de España, que implanta un sistema integral de producción de energía con biomasa forestal.
La jornada técnica Desarrollo rural, bioenergía y gestión forestal sostenible, celebrada en Ansó, sirvió para presentar esta modélica iniciativa, cuyo efecto directo más notorio fue la puesta en marcha de un sistema de producción y distribución de calor a dos edificios municipales (el que forman el Ayuntamiento y la oficina de turismo y el de la biblioteca) a partir de dos calderas de biomasa de 150 kW cada una.
Para lograr este objetivo, uno de los primeros trabajos que se emprendieron fue el estudio de la viabilidad ambiental y económica de la biomasa forestal de los montes de la Mancomunidad Forestal Ansó-Fago, que abarcan más de 13.000 hectáreas de monte público incluidas en la Red Natura 2000.
Tras los estudios de viabilidad, se adecuaron tres parcelas piloto en distintos tipos de montes y se puso en marcha un aula taller permanente de sensibilización ambiental, para brindar conocimientos sobre un modelo de autosuficiencia energética basada en una central de biomasa de 700 kW y una fábrica de pellets con capacidad para producir unas 5.000 toneladas al año y en la gestión forestal sostenible en espacios de la Red Natura 2000.
Los habitantes tienen depositadas muchas esperanzas porque la iniciativa cuenta además con una importante variable social, ya que las plantas de biomasa y de pellets se construyen en la antigua serrería de Ansó, que funcionó hasta 2003 y que tras cerrar generó un gran impacto social, con pérdida de fuentes de empleo y abandono de la cultura forestal. Gran parte de esos puestos de trabajo se van a recuperar ahora, ya que las plantas generarán al menos 20 empleos directos.
La antigua serrería se convertirá así en un complejo que producirá tanto electricidad como la energía térmica necesaria para facilitar el funcionamiento de la planta peletizadora.
Este proyecto supone un primer paso emblemático en el camino de la reconversión de la actividad de tipo forestal El propósito central no es otro que la adaptación de la antigua cultura forestal a la nueva actividad de la biomasa y a través de ello, dar una nueva utilidad a la vieja serrería, cuya clausura generó un importante impacto social en la localidad, con pérdidas de fuentes de empleo y abandonos del trabajo forestal. Hay que tener en cuenta que la Mancomunidad dispone de más de 13.000 hectáreas de monte público, incluidas en la Red Natura 2000.
Se presentó el informe de conclusiones sobre los trabajos realizados en las parcelas de experimentación en bioenergía y sobre la puesta en marcha del aula taller de sensibilización sobre gestión forestal sostenible. Adicionalmente, se procedió al encendido y puesta en marcha de la primera red de calor con biomasa de edificios municipales.
Conceptos relacionados
[Biomasa]
[Bioconsturcción]
[Energía renovable]
Fuentes:
Energias-renovables.com 1 de octubre de 2010
Diariodelaltoaragon.com, 4 de octubre de 2010
Fundación biodiversidad, 30 de septiembre de 2010
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