El pasado 20 de abril de 2010 estalló la petrolera BP en el golfo de México, provocando una fuga de 400 millones de litros de crudo hasta la fecha, aunque son poca cosa si se comparan con los 40 millones de litros vertidos cada año en el delta del Níger, desde que la Shell empezara a extraer petróleo en 1958.
Las autoridades nigerianas han aprovechado el desastre del golfo de México y las palabras del presidente estadounidense, Barack Obama, contra los directivos de BP para recordar a la petroleras que las cosas tienen que empezara a cambiar en el Delta. El ministro de Medio Ambiente, John Odey, afirmó “que se necesita un plan contra los vertidos, inspecciones de los lugares que han sufrido más impacto, y que las compañías informen rápidamente sobre los vertidos“. Es el primer paso de desplante que se recuerda contra las petroleras, quienes proporcionan al país casi el 80% de sus ingresos.
Aunque, casi ninguno de los 30 millones de habitantes del Delta ve algo de esos ingresos.
Además de pescar en aguas contaminadas, muchos habitantes de pueblos como Oloibiri tienen que trabajar para la Shell como limpiadores de los vertidos que la empresa ha causado. Suelen tener enfermedades en a piel y respiran todo el rato un aire asfixiante, cuyo olor tarda horas en desaparecer. Quines habitan el delta del Níger tienen que beber, cocinar, y lavarse con agua contaminada. Para muchos de ellos, lo peor es la frustración que causa el ver cómo el dinero pasa por delante de sus narices sin que revierta en la comunidad. Es más, el gobierno normalmente no se molesta en emitir comunicados, y no siente la necesidad de desprestigiar estos vertidos
Cientos de personas mueren calcinadas cada año.
No parece que la llegada de Goodluck Jonathan al poder el pasado mayo, tras la muerte del presidente Umaru YarAdua, vaya a suponer un cambio en la situación del delta. El presidente fallecido había conseguido mantener la paz con una amnistía para los militantes del MEND (Movimiento de Emancipación del Delta del Níger) y promesas de un mayor reparto de los ingresos del petróleo en la zona. Pero, la tardanza en llevar a cabo esas promesas ha vuelto a sacudir la región.
El presidente Goodluck Jonathan ha dicho que acabará con la situación del Delta. Siempre parece haberse referido más a la violencia que a la contaminación causada por la empresas occidentales.
Conceptos relacionados
[Agua contaminada]
[Contaminación de aguas/costas]
[Naturaleza]
[Petróleo]
Fuentes:
Público, 21 de junio de 2010.
El País, 28 de junio de 2010
informacion@vidasostenible.org © 2005 Fundación Vida Sostenible | XHTML CSS