El desafío líquido de las ciudades
Como cada año el 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, en 2011 llevó por título Agua para las ciudades: respondiendo al desafío urbano. La jornada estuvo dedicada a centrar la atención, según la ONU, sobre el ‘rápido crecimiento de la población urbana y los desastres naturales’ que acarrea. Entre los países avanzados, los emergentes y los subdesarrollados hay diferencias muy evidentes en cuanto al abastecimiento de agua, las infraestructuras de su conducción por las ciudades y la disponibilidad de agua potable. Pero todos estos países tienen una cosa en común: la población en las ciudades aumenta más rápido que la capacidad de adaptación de su infraestructura.
Son dos los principales retos en esta materia que acucian a las ciudades: la falta de acceso a agua saludable y a saneamiento y el aumento de catástrofes en forma de inundaciones y sequías. Según Naciones Unidas, es la primera vez en la historia de la humanidad que la mayoría de la población mundial vive en ciudades: 3.300 millones. El 38% de este crecimiento se debe a la expansión de los barrios de tugurios hasta el punto que, cada segundo, la población urbana aumenta en dos personas. En África y Asia el censo de las ciudades se duplicará entre 2000 y 2030. Dentro de dos décadas, el 60% de la población mundial habitará en entornos urbanos.
Las consecuencias de esta tendencia son lesivas para la población. En todo el mundo, 141 millones de habitantes urbanos no tienen acceso al agua potable y uno de cada cuatro residentes en las ciudades (794 millones) vive sin acceso a unas instalaciones mejoradas de saneamiento. En la mayoría de los países de ingresos bajos y medios las aguas residuales se vierten directamente al mar o a ríos sin tratamiento alguno. Y esta situación castiga la salud, la seguridad, el medio ambiente, el crecimiento económico y el desarrollo. Y además provoca el aumento de enfermedades como la diarrea, el paludismo y las epidemias de cólera. Aunque la cobertura de suministro de agua y saneamiento haya aumentado entre 1990 y 2008, el crecimiento de la población pone en peligro estos resultados. Mientras que entre estas fechas 1.052 millones de ciudadanos tuvieron acceso a fuentes de agua potable, el número de personas que vivía en ciudades engrosó en 1.9089 millones.
Agua limpia para un mundo sano
El año 2010 el día del agua se celebró bajo el lema para este año de “Agua limpia para un mundo sano”. La jornada anual, constituida desde 1993 por la Conferencia de Naciones Unidas, llamó la atención sobre el problema global existente en el acceso al agua potable y la importancia de la buena conservación del agua tanto en su calidad como en su cantidad para el medio ambiente. Para ello, los esfuerzos de esta campaña se centraron en concienciar a los ciudadanos pero sobretodo a los gobiernos y centros de poder para que se comprometan en la defensa del agua de calidad.
Durante los últimos 50 años, la actividad humana ha provocado una contaminación sin precedentes de los recursos hídricos. Naciones Unidas estima que en el mundo sobreviven 884 millones de personas sin acceso a agua potable, lo que provoca cada año más víctimas mortales que cualquier tipo de violencia o guerra. Más de 2.500 millones de personas viven sin un sistema adecuado de saneamiento. Además de ello, las enfermedades hídricas, propagadas por el agua, causan cada año la muerte de más de 1,5 millones de niños, lo que supondría la muerte de un niño cada 15 segundos. Por si fuera poco, cada día 2 millones de toneladas de aguas residuales son vertidas sin control alguno, lo que agrava aún más la situación del agua dulce (2% del agua total del planeta), reduciendo drásticamente la cantidad disponible y apta para el consumo humano.
Para eliminar este problema, es necesario dar acceso a agua potable y segura para beber y disponer de un buen saneamiento e higiene a toda la población. Estudios difundidos por la ONU con motivo del Día Mundial del Agua indican que una inversión de 20 millones de dólares en tecnologías para el agua, como el riego por goteo y bombas de pedal, puede sacar de la pobreza extrema a 100 millones de familias dedicadas a la agricultura.
Algunos datos
Más del 80% del peso del cuerpo humano es agua. De media, cada uno de nosotros contiene 38 litros de agua.
50 litros es la cantidad diaria de agua que la Organización Mundial de la Salud considera necesaria para vivir.
En algunas zonas de África esta cantidad no llega al 2,5.
2 millones de toneladas de residuos se vierten sin control alguno cada día en cursos fluviales y aguas superficiales del planeta.
2% es el agua dulce o potable para el consumo humano.
Se trata de un recurso escaso.
3,7% es el porcentaje de todas las muertes en el mundo atribuidas a enfermedades relacionadas con el agua.
El 50% de las camas en hospitales están ocupadas por personas con enfermedades relacionadas con el líquido.
Cada año son 300 los millones de toneladas de metales, disolventes y sustancias que la industria vierte cada año.
70% es el porcentaje de agua que se destina a la producción de alimentos. Y la población mundial aumenta.
En las últimas tres décadas del siglo XX el número de las especies que viven en ríos, lagos y aguas subterráneas ha descendido un 50 por ciento, dos tercios más que en los medios terrestre y marino.
Conceptos relacionados
[Abastecimiento de agua]
Enlaces de interés
www.unwater.org/worldwaterday/downloads/WWD2010_LOWRES_BROCHURE_ES.pdf
Fuentes:
ABC, 22 de marzo de 2010
El Mundo/Expansión, suplemento especial, 22 de marzo de 2011
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