La limpieza del plutonio de Palomares se mueve. De forma lenta, al ritmo diplomático, pero se mueve. Se dio otro paso con la llegada a Almería de una delegación técnica de EE UU -al menos ha habido cuatro visitas anteriores en los últimos 10 años- para revisar el plan de limpieza. Y, sobre todo, con las palabras de la ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, en el Senado, de que España "ha solicitado a EE UU el traslado de los residuos fuera de España, ya que no hay en nuestro país una instalación que pueda almacenarlo".
La limpieza es la única opción que contempla el Ejecutivo, como recalcó Jiménez: "El Gobierno está decidido a proceder a la limpieza definitiva para que el terreno quede sin limitación de uso". España no acepta dejar el plutonio allí vallado, como, según cuentan fuentes españolas, han sugerido en algún momento los representantes estadounidenses.
Aunque no cierre la negociación, la visita muestra que los contactos discretos han pasado a otro plano.
El alcalde de Cuevas del Almanzora (municipio al que pertenece Palomares), Jesús Caicedo, reclama que lo prioritario es la limpieza, pero que posteriormente el pueblo merece "una compensación". Su intención es crear allí un museo de la bomba, bautizado como Parque de las Civilizaciones Mediterráneas y sus Tecnologías, que muestre la evolución del Mediterráneo con la tecnología -concluyendo en la nuclear-. El investigador Eudald Carbonell presentó ayer el proyecto, que intenta compensar el malestar de los habitantes de Palomares.
La zona de Palomares está en pleno corazón de la cultura de El Argar, la civilización urbana más avanzada sobre territorio europeo hace 4.000 años. El recorrido histórico del parque arrancaría allí y acabaría con la energía nuclear. Sus responsables quieren que haya un viejo B-52 y, al menos, réplicas de las bombas de plutonio caídas. Pero antes de construir el parque hay que descontaminar el área.
Ecologistas en Acción pide al Gobierno que descontamine Palomares
El 17 de enero de 1966,un avión nodriza y un bombardero B-52 procedente de la base aérea de Morón (Sevilla) chocaron durante una maniobra de repostaje en vuelo. El bombardero norteamericano cargado con armamento nuclear sufrió un accidente en el que se liberaron cuatro bombas desactivadas que cayeron en el pueblo de Palomares. A dos de ellas se les abrió el paracaídas y se frenó su impacto, pero las otras dos reventaron contra el suelo liberando plutonio radiactivo sobre un área agrícola muy empobrecida. La única bomba que cayó en el mar llevaba paracaídas y no se abrió, por lo que el agua no se contaminó. Palomares pudo convertirse en Hiroshima. Los paracaídas de dos de las bombas fallaron y su explosivo convencional reventó al chocar contra el suelo. Por muy poco no hubo un hongo nuclear en Almería. Sin embargo, el plutonio acabó espolvoreado por más de 200 hectáreas.
El Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) ha realizado un informe técnico en el que se detallan las 60 hectáreas afectadas y la intensidad de la radiación en cada punto. Los terrenos afectados han sido expropiados o arrendados por la Administración y se encuentran en la actualidad vallados en su totalidad. Para proceder con las tareas de limpieza habría que instalar grandes carpas de baja presión que permitan extraer el plutonio adherido al silicio del suelo. Una vez hecho existe el problema de que en España no hay ningún cementerio nuclear habilitado para almacenar estos residuos.
Casi 45 años después de la colisión de los aviones militares estadounidenses, el organismo responsable de su descontaminación, el Ciemat, está ultimando el plan de limpieza definitiva del enclave.
España no sabe qué hacer con 6.000 metros cúbicos de tierra con plutonio. Ni tiene dónde guardarlos ni, de momento, hay voluntarios fuera de nuestras fronteras para hacerse cargo de esta basura radiactiva
Ahora, el plan de rehabilitación de Palomares, a cuyos detalles ha tenido acceso público, pretende dejar la pedanía tal y como estaba en 1965. La limpieza duraría tres años, requeriría un equipo de apenas 20 personas y costaría entre 20 y 30 millones de euros. El dinero no es problema. De hecho, el Ministerio de Ciencia e Innovación, dentro del tijeretazo a los presupuestos de 2010, recortó esa misma cantidad al Ciemat para este año. Respecto a 2009, el organismo, la antigua Junta de Energía Nuclear franquista, ha pasado de 116 a 86 millones de euros.
El problema es qué hacer con los 6.000 metros cúbicos de tierra contaminada a los que, según el borrador del plan de limpieza, quedará reducido el caso Palomares. En las semanas siguientes al accidente, más de medio millar de soldados del Ejército de EEUU y un centenar de agentes de la Guardia Civil retiraron más de mil metros cúbicos de tierra de la zona cero y los enviaron al almacén de residuos radiactivos de Savannah River, en Carolina del Sur, perteneciente al Departamento de Energía (DOE) estadounidense. Ahora, la cantidad se multiplica por seis y el Gobierno de Barack Obama, de momento , se lava las manos.
En el mes de julio de 2010 una delegación española de 7 personas de nivel institucional medio, se entrevistó en Washington con una delegación americana conformada por 14 personas de alto nivel político y ejecutivo. En esa reunión la parte española expuso, sin éxito, las razones por las cuales los EE UU debería ayudar a limpiar los elementos radioactivos que aún permanecen en el territorio español en zonas habitadas de la pedanía de Palomares y hacerse cargo de los residuos. Los españoles pusieron sobre la mesa los 6.000 metros cúbicos de tierra contaminada y los estadounidenses, conscientes de que las parcelas contaminadas están bajo control y no representan peligro para la salud humana, miraron para otro lado.
"Fue una discusión muy larga y complicada. Consideramos que lo que toca ahora es un plan de limpieza definitivo. Nuestro objetivo es que el terreno quede disponible para cualquier uso, para construir una casa o para plantar lechugas. Y ellos nos dijeron que no estaban preparados para darnos una respuesta", explicaba el director general del Ciemat, Cayetano López.
Ecologistas en Acción remitió una carta al embajador de EEUU en España para instar al país norteamericano a que "no eluda su responsabilidad" en las labores de limpieza de las "70 hectáreas" de terreno en la pedanía de Palomares, en Cuevas del Almanzora (Almería) donde el Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) detectó la presencia de contaminación radioactiva y, por tanto, "se haga cargo" de la retirada del material.
En el paso previo a la limpieza, la elaboración en 2008 de un mapa de la radiación del terreno, EEUU sí colaboró, "pero costó mucho más de lo que ellos pusieron", según López. Costó 10 millones de euros, pero EEUU sólo aportó 1,6.
Estrategia que se pensaba llevar a cabo con el apoyo americano
El Ciemat envió en primavera el primer borrador del plan al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), el organismo que debe dar su visto bueno. En un pleno celebrado el 5 de mayo, el CSN acordó aprobar la estrategia de rehabilitación de Palomares estimando "aceptables" sus propuestas, según consta en el acta de la reunión. Sin embargo, “el proyecto de rehabilitación definitivo deberá completarse" en aspectos como la gestión de los residuos radiactivos y la vigilancia de la radiación que recibirían los trabajadores y la población al remover las tierras contaminadas. El Ciemat espera tener listas las modificaciones a finales de este año.
Si el CSN lo aprueba y se desbloquean los alrededor de 25 millones de euros necesarios, la limpieza podría comenzar. Según el plan, el primer año estaría dedicado a construir carreteras y otras infraestructuras necesarias para llegar a algunos puntos de la sierra en los que se ha acumulado el plutonio. El segundo año se consagraría a la extracción de decenas de miles de metros cúbicos de tierra, una labor en la que trabajarían unos 20 profesionales seleccionados por la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa).
Las partículas de plutonio se adhieren a granos de tierra con un determinado tamaño. Con las llamadas técnicas de granulometría, los expertos pueden calcular ese tamaño y filtrar el material bruto, compactando el volumen hasta los 6.000 metros cúbicos. Durante el tercer año, y tras la instalación de sensores, se vigilaría la radiactividad del terreno para constatar que no supera los niveles autorizados por el CSN.
Hasta ahí llega el plan de limpieza. La tierra con plutonio de Palomares se guardaría en bidones en un depósito temporal o en un puerto, a la espera de su traslado en barco o en avión a EEUU. López confía en que suceda así, por las buenas o en los tribunales: "La doctrina genérica que ha ido segregando la Justicia internacional en los últimos años es quien contamina, paga".
EEUU colaborará con España
La ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, aseguró el 25 de enero, que la secretario de Estado de Estado norteamericano, Hillary Clinton, le trasladó el “firme compromiso” de la Casa Blanca de trabajar y colaborar con el Gobierno español para encontrar una solución al problema del suelo contaminado con plutonio en Palomares. “Están a la espera de unos informes técnicos para enviar después una delegación a España para ver sobre el terreno la situación y de qué manera pueden ayudar”, afirmó Jiménez.
España quiere que EEUU acceda a llevarse de Palomares la tierra contaminada, ya que España carece de medios para enterrar este tipo de residuos.
Respuesta negativa de EE.UU
La respuesta oficial americana, que afecta a la población civil española, llegó hacia mediados del mes de noviembre a Madrid. Se trata de una respuesta muy negativa para los intereses españoles, pues no se apoyará la retirada del plutonio y el americio que contaminan Palomares a cementerios nucleares americanos. De esta manera, según la organización ecologista, la crisis de Palomares está servida, pues en España no hay ninguna instalación capaz de recibir las dosis radioactivas detectadas por los recientes estudios del CIEMAT y que demuestran que la zona ha estado permanentemente contaminada desde la explosión de los aviones de combates en la vertical de Palomares el año 1966.
Ecologistas en Acción denuncia igualmente que en dos ocasiones los representantes de su organización han enviado sendas cartas al señor Embajador norteamericano en España sin recibir por parte de él ninguna respuesta. En esos textos se puede verificar que desde hace años esta organización mantiene una presencia y un constante seguimiento activo del problema de descontaminación. Y aseguran que "como organización hemos hecho un serio esfuerzo para no mezclar la imperiosa necesidad de limpiar de una vez las zonas contaminadas, con otras actuaciones propias de la política americana en el próximo oriente, o con otros temas de Defensa que afectan a la ciudadanía española y europea".
Ahora sólo queda esperar a las decisiones del gobierno de España para establecer una adecuada política de limpieza. Una vez conocidas esas políticas concretas plantearemos al movimiento ecologista europeo considerar el caso de Palomares como un caso muy grave y urgente en el que debe imperar la transparencia y la celeridad en aplicar las soluciones adecuadas, para extraer de suelo español y europeo la contaminación causada por los militares norteamericanos hace ya casi 45 años atrás.
Conceptos relacionados
[Contaminación de aguas/costas]
[Energía nuclear]
[Impacto]
[Residuos radiactivos]
Fuentes:
El Mundo, 17 de febrero de 2010
20 minutos, 10 de septiembre de 2010
El País, 10 de septiembre de 2010
Ambientum, 13 de diciembre de 2010
Público, 26 de enero de 2011
El País, 23 de febrero de 2011
Público, 23 de febrero de 2011
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