Nueve países europeos proyectan unir su distribución eléctrica con cables submarinos en el Mar del Norte. Planean conectar las turbinas situadas cerca de la costa norte de Escocia, azotada por los vientos, con los paneles solares de Alemania y unirá la energía producida por las olas que baten las costas belgas y danesas con las presas hidroeléctricas que se encaraman en los fiordos de Noruega: es la primera red de electricidad de Europa dedicada a energía renovable, que se hará realidad política
este mes, cuando nueve países pongan en marcha planes para conectar sus proyectos de energía limpia alrededor del Mar del Norte.
Esta red, constituida por miles de kilómetros de cables submarinos de alta eficacia, cuyo coste se elevará a 30.000 millones de euros, resolverá una de las principales críticas a las
energías renovables: que el tiempo, impredecible, hace que sean poco fiables. Con una super red podrá suministrarse electricidad de un extremo al otro del continente con independencia de donde sople el viento, brille el sol o batan las olas.
Conectada a un gran número de centrales de producción de energía hidroeléctrica de Noruega, esta super red podrá actuar como una gigantesca batería de 30 gigavatios (GW) de energía limpia para Europa. Cuando la demanda sea baja, la electricidad sobrante se empleará para elevar agua en los pantanos. Ésta se dejará caer hacia las turbinas para generar nueva corriente eléctrica cuando las condiciones de consumo pidan mayor producción.
Se superan así dos escollos. Uno, la incapacidad actual para almacenar energía sobrante; y dos, evitar que las centrales renovables tengan que parar y dejar de producir cuando la demanda no sea suficiente. Hay que tener en cuenta, que las redes de transporte eléctrico son un flujo: deben mantener un equilibrio entre lo que se produce y lo
que se consume, pues en caso contrario, el sistema colapsa.
En otoño, los nueve gobiernos implicados en el proyecto (Alemania, Francia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo, Dinamarca, Suecia, Irlanda y el Reino Unido) esperan tener
un plan para empezar a construir una red de corriente continua de alto voltaje en la próxima década.
En Europa hay en marcha más de 100GW en proyectos de energía eólica en el mar, un
10% de la demanda de electricidad de la UE, lo que equivale a 100 grandes centrales térmicas. Pero la distribución de esta energía precisa una adaptación de la red de distribución del continente, según Justin Wilkes, de la EWEA (Asociación Europea de Energía Eólica, en inglés).
Las energías renovables se producen de forma muy descentralizada y, con frecuencia, lejos de las ciudades. Una super red en el Mar del Norte ofrecería un suministro seguro y fiable y equilibraría la producción de energía en Europa. Aún no se sabe cuánto sería su coste, pero un informe de Greenpeace de 2008 menciona una red similar para 2025 que costaría entre 15.000 y 20.000 millones. Con esa suma se colocarían 6.000 kilómetros de cable.
Un estudio de la EWEA de 2009 apuntaba que el coste de conectar los proyectados huertos eólicos de 100GWy construir interconexiones en las que puedan enchufarse más parques eólicos y huertos de energía marina harían subir la factura a 30.000 millones. Las cuestiones técnicas se tratarán en una reunión de los nueve este mismo mes y se espera firmar un acuerdo ministerial en otoño.
Conceptos relacionados
[Demanda energética]
[Electricidad]
[Energía renovable]
Fuentes:
El Mundo, Ciencia, 5 de enero de 2010
informacion@vidasostenible.org © 2005 Fundación Vida Sostenible | XHTML CSS