Ante el acuciante crecimiento que se está dando por parte de las energías renovables en España y los ingresos generados, las empresas se han ido animando poco a poco a invertir en este sector.
Dos inversores que destacaron el pasado año 2010 son el grupo Barcel Euro (80%) y Naturhouse (10%), quienes prepararon una inversión de 140 millones de euros en el sector de la energía solar fotovoltaica para así engordar una empresa que se inició hace ya 4 años en el sector. A través de esta propuesta, se llegó a un acuerdo con propietarios de varios inmuebles para la instalación de placas fotovoltaicas en cubiertas de naves industriales y logísticas en las provincias de Sevilla y Madrid con contratos de arrendamiento con sus propietarios por periodos de al menos 25 años. Además, la compañía disponía de un proyecto de financiación de un grupo de entidades lideradas por La Caixa, que portaban el 75% de los recursos.
La firma, durante el 2010, invirtió 42 millones en techos solares y esperaban la concesión de autorizaciones para tres parques de 10 megavatios en Cádiz. La inversión de este proyecto estará en torno a los 200 millones de euros durante cinco años, a parte de la negociación de compra de un parque solar en Huelva.
La estimación para estos proyectos fue de una potencia de 84 megavatios en el pasado 2010 y una facturación de 30 millones, en contraposición de los 8 que se facturaron durante el 2009.
Ya en el 2012, y con el objetivo de superar alto coste que supone la generación de energía solar fotovoltaica, el Instituto Tecnológico AIDO en colaboración con Crespo Ballester, Kerajet y la Universitat Jaume I (UJI) participa en la iniciativa Solflex.
Esta iniciativa, es coordinada por Siliken, y plantea una alternativa a las células fotovoltaicas compuestas por silicio (el material meniconductor más utilizado en la producción comercial de las células solares). En principio, el principal inconveniente de este proyecto son los costes asociados con la obtención de la materia prima: la purificación del silicio de grado solar y crecimiento de cristales.
Solflex gira en torno al diseño de una célula flexible de polímero mediante la aplicación de tecnologías de impresión de serigrafía industrial y tecnología inkjet que permite trabajar la deposición de materiales conductores y semiconductores para las distintas capas que componen el dispositivo.
Esta iniciativa, que cuenta con el apoyo del Ministerio de Economía y Competitividad, plantea el diseño de un prototipo de célula fotovoltaica a escala industrial que abarate el coste de la electricidad e incremente tanto su eficiencia como su vida útil, adaptándolo a distintas aplicaciones. Por ejemplo, como fuente de energía para dispositivos móviles (ordenadores portátiles, PDAs, teléfonos móviles, cámaras digitales, sistemas GPS, etc.), así como para el abastecimiento de las necesidades energéticas de los edificios (empleando células fotovoltaicas flexibles en ventanas, claraboyas, fachadas, azulejos, paredes, techos, etc.).
El mercado de la energía fotovoltaica es uno de los más dinámicos a nivel global, con tasas de crecimiento anual del 45%. Además, la Plataforma Fotovoltaica Europea predice que, de aumentar las inversiones en I+D, la energía solar fotovoltaica puede ser competitiva en el sur de Europa para el año 2015 y en el resto de Europa, en el 2020.
En ese sentido, España encabeza en la actualidad el ranking de producción de energía solar termoeléctrica y es el tercer país en potencia fotovoltaica instalada después de Alemania y Estados Unidos.
Iniciativas como Solflex permitirán el liderazgo español en el ámbito de la energía solar fotovoltaica, investigando y desarrollando aplicaciones para comercializar nuevos productos que podrían estar disponibles en el mercado aproximadamente dentro de cinco años.
A pesar de la crisis España sigue invirtiendo en la energía fotovoltaica, y una de sus plantas con mayor rendimiento se hallará en Extremadura. En 2012 comenzó el proceso de desarrollo de la instalación de una planta fotovoltaica de 500 MW en Usagre, financiada por la empresa extremeña Ecoenergías del Guadiana. La instalación traerá aproximadamente 2.000 puestos de trabajo temporales y 100 puestos permanentes a la comunidad. La planta, cuya instalación tardará 4 años y empezará en 2014, ocupará una superficie de 1.200 hectáreas, y será una de las instalaciones fotovoltaicas de “mayor potencia de todo el mundo,” según el presidente extremeño José Antonio Monago.
Con un rendimiento anual de aproximadamente 950 GWh al año, la planta abastecerá energía para 664,000 habitantes. Además, la planta seguirá el camino del “piloto de planta” fotovoltaica de 1MW en Cáceres, que es la primera que funciona a nivel nacional sin subvenciones del gobierno. Desde que el gobierno español ha suspendido sus incentivos temporalmente para la energía renovable en principios de 2012, todas las instalaciones tendrán que ser competitivas con los combustibles fósiles. Aún así, los inversores y los políticos de Extremadura están convencidos de que esta planta será competitiva y exitosa.
Conceptos relacionados
[Energía renovable]
[Energía solar fotovoltaica]
Enlaces de interés
www.mineco.gob.es
Fuentes:
El País, 21 de diciembre de 2009
Tecnologiambiental.es, 9 de mayo de 2012
Ecocitas.com, 11 de mayo de 2012
informacion@vidasostenible.org © 2005 Fundación Vida Sostenible | XHTML CSS