Cerca de las costas cantábricas, a unas tres millas, se alza una torre de 60 metros de altura sobre una boya, en Virgen del Mar (Santander). Aunque a priori esto no parezca tener mayor relevancia, se trata de un mástil meteorológico que se encarga de recoger datos relacionados con la climatología e hidrodinámica de la zona, lo cual incluye viento, oleaje, temperatura, caudal, velocidad, fuerza y peso del agua. A su vez también se mide el comportamiento de los materiales de la propia estructura respecto al ambiente. Y todo ello con una finalidad, poder ofrecer respuestas para así analizar la posibilidad de obtener energía eólica marina en aguas profundas. Resulta una experiencia pionera en España y prácticamente en el mundo.
Ante-proyecto
En este proyecto se está desarrollando un nuevo modelo de soporte flotante. En este caso se trata de una boya experimental que flota anclada a tres pesos muertos de 300 toneladas cada uno. Además unas gruesas cadenas unen los lastres a la estructura, con una longitud de 100 metros y un peso aproximado de 70 toneladas.
Cuando el proyecto esté terminado, podrá fondearse a profundidades de 50 metros y deberá soportar olas de hasta 26 metros. Para conseguir llegar a ello, los resultados obtenidos serán validados durante al menos un año.
Además, dentro de unos meses se instalará una segunda torre en Santillana del Mar, en Santander. Ésta se encontrará a una distancia de diez millas y 200 metros de profundidad. Su envergadura será considerable, con 200 toneladas de peso y una longitud de 120 metros (80 por encima del mar).
Tanto la de Santillana como la de Virgen del Mar presentan ciertas ventajas respecto a otros proyectos llevados a cabo, pues no sólo son elementos de fácil transporte, instalación y reparación reduciendo así los costes operativos y ecológicos, sino que además permiten suplir las pequeñas carencias que aún existen en torno a los conocimientos del medio marino.
Proyecto
El proyecto en sí, llevado a cabo por Idermar, está valorado en 15 millones de euros y será culminado en verano de 2010, cuando se hayan asentado en una tercera torre las aspas y el motor en la costa de Ubiarco (Santander), donde se comprobará que el viento sopla a favor. Además aquí será donde se instale el parque definitivo y si esta última torre funciona, se colocarán las otras dos. Una vez hecho se conectarán las tres a la red, las cuales se estima que puedan llegar a generar entre tres y cinco megavatios.
Otros países
Como no, en países nórdicos como Noruega ya se ha fijado la primera turbina eólica flotante. También Alemania está invirtiendo generosas sumas a la creación de parques cimentados a gran distancia de la costa, para impedir que el tráfico, los emplazamientos militares o las zonas de interés natural se vean afectadas. En países como EEUU, Japón o los del Pacífico están trabajando en la potenciación de la investigación en el aprovechamiento del recurso energético en aguas profundas. Además, el viento en el mar es más intenso, constante y predecible.
Conceptos relacionados
[Energía eólica]
[Energía renovable]
Fuentes:
ABC, 11 diciembre de 2009
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