La Generalitat ha aprobado la revisión del Plan de Energía de Cataluña 2006-2015, el documento que guía la acción del gobierno autonómico en materia de política energética. Según el ejecutivo catalán, la revisión, prevista por el propio Plan, ha permitido hacer un primer balance de su evolución, corregir las previsiones de acuerdo con el actual contexto económico, actualizar los objetivos y las estrategias del documento inicial e incorporar nuevas líneas de trabajo con el fin de avanzar hacia un sistema energético de baja intensidad energética y baja emisión de carbono.
La revisión se ha basado en una nueva prospectiva energética de Cataluña con el horizonte en el año 2030. Esta prospectiva plantea diferentes escenarios posibles para la energía en Cataluña, estableciendo unos rasgos definitorios de la oferta -agotamiento de las energías de origen fósil, encarecimiento de los precios de la energía y necesidad de limitar las emisiones de CO2- y diseñando diversas estrategias para que Cataluña pueda adaptarse a este nuevo contexto. De todas las previsiones, se ha escogido actuar intensamente sobre la demanda para conseguir una economía de baja intensidad energética y baja emisión de carbono, y en la que se diversifica el mix energético, maximizando el peso de las energías renovables.
Las actuaciones establecidas en el Plan de la Energía de Cataluña 2006-2015 son el eje fundamental para alcanzar los objetivos establecidos en el Plan Marco de Mitigación del Cambio Climático en Cataluña 2008-2012, ya que el cumplimiento del Plan de la Energía supone el 83,5% de estos objetivos.
Un primer balance del Plan muestra que el consumo de energía en Cataluña por unidad de PIB se ha reducido un 2,5% anual en el periodo 2003-2007, cifra que ya supera las previsiones del plan inicial (1,74% anual). Asimismo se observa que las energías renovables han seguido una evolución desigual y, en conjunto, su peso en el balance energético también se ha reducido hasta el 2,8% del total del año 2007. Así, aunque algunas tecnologías han superado las expectativas fijadas en el documento inicial -como la solar fotovoltaica, con 161 MW instalados en 2009 ante una previsión de 100 MW en el año 2015- y otras como la eólica se ajustan al ritmo previsto con el horizonte 2015, algunas fuentes energéticas no han seguido la evolución prevista, como es el caso de la biomasa o los residuos renovables.
Con estos datos sobre la mesa, el Plan ha redefinido algunas de las magnitudes fijadas como meta para el año 2015 en la edición original, y también ha puesto al día las estrategias para alcanzarlos. En cuanto a la demanda, se reduce la previsión de la demanda final un 16%, hasta los 15.097,8 ktep. En cuanto la oferta, en materia de electricidad, la producción se ajustará a la demanda y caerá un 16,9%, hasta los 59.302,6 GWh en el año 2015. Dentro de este apartado, el peso de las energías renovables crecerá desde el 23,5% del Plan original hasta el 28%.
En el ámbito del ahorro y la eficiencia energética, los objetivos fijados en la revisión superan significativamente los de la versión inicial. En este sentido, y más allá de la reducción de la demanda energética, se intensificarán las acciones sobre los principales sectores consumidores de energía y se habilitarán nuevas líneas de trabajo para fomentar la sensibilización sobre la necesidad de disminuir el consumo de energía. Todos estos esfuerzos se traducirán en una mejora de la intensidad energética, que disminuirá un 1,80% anual.
En cuanto a las energías renovables, se ha procedido a ajustar los objetivos a la evolución de la demanda, los mercados y los recursos. Según informa el Gobierno de la Generalitat, la poca implantación de los biocombustibles o la reducción de la hidraulicidad, por ejemplo, son factores que han influido en el dibujo de este nuevo panorama de futuro, en el que también destaca el mantenimiento de la apuesta por un elevado objetivo de energía eólica instalada (3.500 MW) o el incremento asignado a las diferentes modalidades de aprovechamiento de la energía solar.
Teniendo en cuenta que el Plan prevé una reducción significativa en la demanda de energía, el peso de las energías renovables aumentará en el conjunto del consumo de energía primaria, pasando del 9,5% del Plan de la Energía original al 10% de esta revisión. Sin embargo, en términos absolutos, el objetivo de consumo de energía primaria de origen renovable en el año 2015 se reduce un 8,3%, fundamentalmente a la rebaja de los objetivos de consumo de biodiésel (debida a los nuevos compromisos fijados por la Unión Europea en materia de energías renovables en el sector transporte en el año 2020 y a las dificultades para garantizar la sostenibilidad del recurso).
La revisión del Plan de la Energía también recoge todas las novedades en materia de planificación de infraestructuras energéticas.
Según el Gobierno, el conjunto de medidas recogidas supondrán para los consumidores un ahorro de 10.786 millones de euros hasta el año 2015. Además, la aplicación de estas políticas energéticas se traducirá en la creación de 80.000 puestos de trabajo directos, de los cuales 55.000 asociados al desarrollo de las energías renovables y 25.000, al desarrollo de actividades relacionadas con el ahorro y la eficiencia energética.
En total, las actuaciones incluidas en la revisión del Plan para el período 2009-2015 requerirán una inversión de 1.053,8 millones de euros, cifra que supone un incremento del 62% en relación al presupuesto del Plan de la Energía original. Este crecimiento del presupuesto público se debe a la necesidad de acelerar todas las actuaciones previstas en materia de ahorro y eficiencia energética y energías renovables, principalmente, y de anticipar actuaciones de base enfocadas al medio y largo plazo, como la introducción del coche eléctrico en Cataluña.
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Fuentes:
Antena ISR, 10 de diciembre de 2009
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