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Desarrollo sostenible

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Valencia intenta ser sostenible (Septiembre-2010)
Comunidad Valenciana
Valencia intenta ser sostenible (Septiembre-2010)

La ciudad de Valencia aboga por ser ecológica y sostenible, o por lo menos es lo que parece pretender. Desde las elecciones en 2007, el ayuntamiento valenciano ha apostado fuerte: la creación de una concejalía de Cambio Climático (aunque aún está en fase previa), decenas de planes, acciones y acuerdos internacionales anunciados que se quedaron por el camino, la unión a la Carta de Aalborg (programa tutelado por la UE con el fin de crear estrategias y acciones para el freno de la contaminación)… Ésta última, constituida por cuatro fases (Agenda21, auditoria ambiental, plan de acción y consejos de participación) se ha quedado en buenas intenciones. A todo ello le sumamos la reducción de la contaminación lumínica o el plan de mejora de la calidad del aire.

Aún con todas estas tareas pendientes, en febrero 2009 el ayuntamiento fue más ambicioso: quiso asumir el cumplimiento del Pacto de los Alcaldes (iniciativa europea que pretende reducir gases de efecto invernadero más allá de las exigencias de Bruselas). Ello implica una obligación principal: la reducción en un 20% de las emisiones de CO2 a través de un plan de acción de energía sostenible, el cual está supuestamente en fase elaboración con la publicación de los datos en menos de un mes.

Otro de los problemas ambientales a los que se suma la ciudad es el de la contaminación atmosférica (el 19% de los hogares valencianos admite sufrir contaminación ambiental). Ante esto la Comisión Europea está muy atenta y pide que se le proporcionen datos acerca de la polución en la ciudad. Para solucionar esto, cumpliendo con la normativa, antes de que finalizara el año 2009 el ayuntamiento de Valencia tuvo que enviar a Bruselas un diagnóstico de la situación. Dentro de este panorama poco alentador, Valencia sí ha desarrollado una acción positiva en el ámbito de la movilidad, ya que desde septiembre de 2009 todos los vehículos de la flota de autobuses de la EMT funcionaban con combustibles ecológicos.

Entre las prioridades en materia de energía de la Comunidad Valenciana destaca consolidar la autosuficiencia energética alcanzada en la región, es decir que la electricidad necesaria para atender la demanda eléctrica de la región se genere íntegramente en territorio valenciano.

La finalidad de la autosuficiencia es ganar seguridad evitando posibles restricciones técnicas del sistema en puntas de demanda y proteger contra posibles grandes apagones.

El objetivo es que la potencia eléctrica instalada prácticamente se duplique en los próximos años, pasando de los 7.166MW que había instalados a finales de 2009, a un total de 12.027 en 2020. No obstante, desde la Consejeria de Infraestructuras se ha apostado que este aumento sea gracias a las fuentes de energía renovable, que no generen ningún tipo de residuo o gas contaminante.

El Plan de Infraestructuras Estratégicas (PIE) contempla que la realización de infraestructuras en energías renovables permitirá que en 2020, el 50% de la potencia eléctrica total instalada en la Comunidad proceda de fuentes de energía renovables.

Así mediante fuentes de energía renovable se pasará de los 2.532 MW instalados en la actualidad a cerca de 6.200MW en 2020.Así el 77 por ciento de la potencia que se instale e la región valenciana hasta el año 2020 procederá de fuentes de energía no contaminantes.

La mayor aportación de las energías renovabables provendrá de la energía eólica; que sumará al sistema una potencia eléctrica de 3.000 MW durante los próximos 10 años.

Con esto se conseguirá que la Comunidad Valenciana deje de emitir a la atmósfera cada año alrededor de 2,1 millones de toneladas de CO2.

Al Plan Eólico, hay que añadir la generación de energía eléctrica mediante otras renovables como la biomasa, la energía solar fotovoltaica o la minihidráulica.

La ciudad tampoco presenta datos alentadores en materia de contaminación acústica. Según datos del INE, los habitantes de la Comunidad Valenciana son los que más ruido soportan, con diez puntos por encima de la media nacional. Un 32,6% de los valencianos afirma padecer problemas de ruido, aunque este dato queda levemente reducido respecto la anterior encuesta, que reflejaba un 33,2%. A raíz de ello se han generado ya varios conflictos entre Ayuntamiento y vecinos y, tras exigencias de las directivas europeas, el Consistorio elaboró un mapa del ruido, aunque aún sin traducir en planes de actuación como se exige por ley.

En total, el Plan de Infraestructuras Estratégicas contempla una inversión en energía de 8.925 millones de euros. De esto, 4.301 se destinarán a acometer infraestructuras eléctricas de generación, distribución y transporte. 609 serán para levar a cabo infraestructuras gasistas y 115 para realizar infraestructuras de energías renovables de uso térmico.

 

Conceptos relacionados
[Calidad ambiental]  [Cambio climático]  [Contaminación atmosférica]  [Desarrollo sostenible]  [Eficiencia energética]  [Estrategias]  [Ruido

Fuentes:
El País, 26 de octubre de 2009

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