El primer parque eólico marino, compuesto por 11 aerogeneradores, se construyó en Dinamarca en 1991 en el mar Báltico y, en 2002, tras la puesta en marcha de varios parques con distinta potencia, se inauguró el parque de Horns Rev, el más grande del mundo, hasta la fecha, con 80 aerogeneradores y con una potencia instalada de 160 MW.
Tras los años de uso de energía eólica marina en Dinamarca se puede concluir que, aunque se ha requerido una importante inversión económica, la producción de electricidad es más estable y un 20% superior a la energía eólica terrestre. Además, la vida útil del parque, con un buen mantenimiento, puede llegar a duplicarse.
Ya en verano del 2009, el príncipe heredero Federico y el primer ministro danés, Lars Løkke Rasmussen, han inaugurado en la costa oeste de Jutlandia, en el mar del Norte, el "Horns Rev 2", considerado el parque eólico marino más grande del mundo. Al estilo de las plataformas petrolíferas, el parque contará con una plataforma en alta mar con alojamiento para los trabajadores del parque eólico.
El parque, situado a 30 kilómetros de la costa oeste de Jutlandia, cuenta con 91 aerogeneradores con una capacidad de producción de 209 megavatios que podrán suministrar energía eléctrica equivalente al consumo anual de 200.000 hogares, señaló la compañía energética estatal DONG Energy, impulsora del proyecto.
Dinamarca dispone de otros seis parques eólicos marinos y planea triplicar su capacidad los próximos 4 años con la construcción de tres parques más de mayor tamaño que el de "Horns Rev 2".
Dong Energy pretende también triplicar su capacidad de producción de energías renovables antes de 2020, y en los próximos meses planea inaugurar cinco nuevos parques eólicos, dos de ellos en colaboración con Siemens en Gran Bretaña.
Alrededor del 20% del consumo eléctrico en este país escandinavo procede de la energía eólica, siendo uno de los países precursores en todo el mundo de su uso extensivo.
Un nuevo estudio ha investigado el impacto de los parques eólicos sobre la vida marina de Dinamarca y ha descubierto que los peces resultan beneficiados por esta fuente alternativa. Las turbinas instaladas en el parque eólico danés Horns Rev 1 se insertan a gran profundidad en el fondo del mar y son apuntaladas por una gran pila de rocas, esto garantiza la protección de las turbinas, dado que las corrientes marinas no pueden erosionar las profundas zanjas excavadas en la arena.
Los investigadores observaron que estas estructuras de piedra actúan también como arrecifes artificiales, proporcionando a los peces unas condiciones de vida óptimas. Los peces no solo tienen un buen lugar donde cobijarse y abundante alimento, sino que cada vez son más los atraídos por el fondo rocoso del mar, lo que a su vez ha generado un hábitat para varias especies nuevas como el tabernero y el lumpo que encuentran en los terrenos pedregosos su hábitat ideal.
Conceptos relacionados
[Energía eólica]
[Energía renovable]
Fuentes:
Consumer, septiembre de 2009
El Mundo, 17 de septiembre de 2009
Ambientum.com, 20 de abril de 2012
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