Estados Unidos y China, los dos mayores emisores de gases de efecto invernadero del mundo, han firmado un memorando de entendimiento en el que se comprometen a intensificar su cooperación sobre cambio climático, energía y medio ambiente.
El documento fue firmado en el Departamento de Estado en el marco del diálogo económico y estratégico de alto nivel que ambos países celebraron el 27 y 28 de julio de 2009 y en el que se centraron en el cambio climático, la energía, la economía, el comercio, las amenazas trasnacionales y la seguridad regional y global.
El texto no fue publicado por el Gobierno, pero la secretaria de Estado, Hillary Clinton, destacó en la ceremonia que el memorando "subraya la importancia del cambio climático en las relaciones bilaterales" entre Estados Unidos y China, al crear una "plataforma para el diálogo político sobre este asunto y la cooperación”.
EE.UU. y China conversaron sobre las medidas que toman los dos países para reducir sus emisiones. Ambos también abordaron los pasos que pretenden dar para promover un crecimiento económico sostenible con un bajo consumo de carbón. El portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, señaló que el memorando compromete a ambos países a alcanzar un acuerdo internacional exitoso y amplía su cooperación para acelerar la transición a otro modelo económico y energético.
Asimismo, promueve y coordina la colaboración en las áreas de cambio climático y energía limpia, pero no fija límites ni objetivos a lograr. Por ello, el texto sirve más bien como un "marco" que guía la cooperación y el diálogo entre EE.UU. y China en estas materias, y crea la "base" para una colaboración más profunda en áreas como la eficiencia energética, aire y agua limpias, energías renovables, tecnologías, vehículos eléctricos, investigación y desarrollo y la protección de los recursos naturales, indicó el portavoz.
Documento relevante que antecede el memorando
Un informe realizado en 2009 por expertos de las principales agencias de desarrollo y energía de China reconoce que el gigante asiático ha superado a Estados Unidos como el país más contaminante del mundo, e insta al Gobierno de Pekín a tomar medidas para reducir las emisiones de gases contaminantes a la atmósfera.
El documento hace un llamamiento para que se establezcan "objetivos cuantificables" con los que reducir las emisiones a partir del año 2030. Unas recomendaciones que, de ser atendidas por el Gobierno chino, podrían suponer un serio espaldarazo a la Cumbre del Clima que se celebrará en diciembre de 2009 en Copenhague.
Además de reconocer por primera vez que China se ha convertido en el mayor emisor de dióxido de carbono del mundo (bien sabido es que China, el país más poblado del mundo, también es el que ha sufrido un desarrollo tecnológico más vertiginoso en los últimos años, junto a casos como India), el informe "2050, Energía y Emisiones de CO2 en China" solicita a las autoridades que establezcan "objetivos para reducir el volumen total de CO2" producido por el país. El estudio señala también que si se adoptan políticas restrictivas en las emisiones, éstas crecerían lentamente a partir de 2020 y alcanzarían sus niveles máximos en 2030.
Si China alcanza esos objetivos, las emisiones de CO2 procedentes de los combustibles fósiles podrían caer a los mismos niveles de 2005 o incluso a niveles inferiores, según el documento, que ha sido publicado en chino y que puede ser comprado por cualquier ciudadano.
Recientemente, el representante diplomático de Pekín en las negociaciones para la cumbre del clima, Yu Qingtai, dijo que su Gobierno quería reducir lo antes posible los niveles de gases contaminantes que emite su país a la atmósfera, pero añadió que su objetivo prioritario, antes que el cambio climático, seguía siendo el de reducir la pobreza.
Además, hasta ahora, China se había aferrado a la premisa de que primero deberían ser los países ricos los que den ejemplo y contribuyan con transferencias de tecnología a mejorar los procesos industriales en los países menos desarrollados. Pero algo ha cambiado en noviembre de 2009.
Centro de investigación sobre energías limpias
El pasado 17 de noviembre 2009 el presidente Chino junto con su homólogo en EEUU, anunciaron la creación de un centro conjunto de investigación sobre energías limpias y la firma de una lista de acuerdos sobre eficiencia energética, energías renovables, usos más limpios del carbón y vehículos eléctricos. Todo ello asumiéndolo dentro de su propia realidad, pues se trata de los dos países que consumen y producen más energía en el mundo. Y la cosa no queda ahí.
China aboga por convertirse en un modelo mundial de desarrollo sostenible, tras su incipiente crecimiento a cualquier precio. Sus objetivos, más que ambiciosos, se centran en reducir hasta un 20% el consumo de energía por unidad de PIB en 2010 respecto al nivel de 2005 y que al menos el 15% de su capacidad energética provenga del viento, el sol y otras fuentes renovables para 2020, convirtiéndose el sector de energías renovables en uno de los motores de desarrollo del país. Algunos expertos en materia de medio ambiente afirman que China podría alzarse como el mayor exportador de tecnología verde, si realmente lleva a cabo estos propósitos.
Todo ello queda ligado con la próxima cumbre (COP-15) que se celebrará en Copenhague, donde el presidente EEUU ha declarado espera que salga “un pacto que cubra todos los temas de la negociación y tenga un efecto operativo inmediato” así como que el cambio climático “no puede ser resuelto por ninguna de nuestras naciones solas”, con lo cual una de las claves es la cooperación entre Washington y Pekín.
Respuesta desde Copenhague
Ante los compromisos que ha establecido China y con la COP-15 a la vuelta de la esquina, la UE pidió el 30 de noviembre de 2009 que realice más esfuerzos para luchar contra el calentamiento del planeta y se indicó que China debe asumir un papel de liderazgo y responsabilidad. Esto, junto con la premisa de que "Hasta ahora creemos que los esfuerzos globales puestos sobre la mesa para mitigar los efectos [de los gases de efecto invernadero] no son suficientes", fue incluido en la cumbre UE-China, celebrada en Nanjing.
Además, el Gobierno chino anunció el 26 de noviembre de 2009 un importante plan para reducir entre un 40% y un 45% la cantidad de emisiones de CO2 por unidad de PIB (producto interior bruto) entre 2005 y 2020 lo cual no significa que vaya a recortar el total de las emisiones en ese plazo, ya que al estar ligadas al rápido desarrollo del país, seguirán aumentando, aunque a menor ritmo.
A Bruselas tanto el plan de China como el de EEUU le parecen insuficientes y desde la UE se ha ofrecido rebajar un 20% las emisiones respecto a 1990, elevándolo a un 30% si se logra un acuerdo internacional.
De nuevo Pekín ha dejado claro que la principal responsabilidad de reducción de emisiones corresponde a los países ricos, principales causantes de la subida de la temperatura. Y así lo volvieron a reiterar un grupo de naciones en vías de desarrollo, entre otras, China, India, Suráfrica y Brasil, en una reunión celebrada en la capital china. Los participantes acordaron pedir "a los países desarrollados que asuman su responsabilidad con objetivos cuantificados de reducción de emisiones".
Conceptos relacionados
[Cambio climático]
Fuentes:
Fundacionentorno.net, 31 de julio de 2009
ABC, 30 de julio de 2009
Portaldelmedioambiente.com, 18 de agosto de 2009
El País, 18 de noviembre de 2009
El País, 1 de diciembre de 2009
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