Nissan
La marca Nissan con su proyecto Nissan Green Program en el desarrollo del Nissan X-Trail FCV (Fuel Cell Vehicle) se ha probado en las calles de Madrid en verano de 2008.
Exteriormente es idéntico al X-Trail convencional y en su interior casi todo es igual salvo que los asientos traseros van un poco más elevados para dejar espacio al depósito especial que acoge el hidrógeno.
La innovación de este modelo es el desarrollo de las nuevas baterías de ión-litio que al ser laminadas en vez de cilíndricas, tienen las mismas dimensiones que las anteriores, pero el doble de capacidad. Estas baterías se cargan con la energía de las desaceleraciones y frenadas.
Honda
El nuevo coche de Honda movido por hidrógeno se llama FCX, (siglas de la pila de combustible en inglés). Se trata de un coche automático y silencioso (lleva motor eléctrico), que se comporta prácticamente igual que un utilitario.
Fue presentado en el Salón del Automóvil de Ginebra, que se celebró en el mes de marzo de 2005. Gran parte del esfuerzo de la empresa se ha dedicado a hacer más compactos y seguros tanto los elementos del automóvil como su distribución en la parte interior.
Esta segunda generación del vehículo ya se utiliza en algunos lugares de Estados Unidos y Japón, pero le falta camino por recorrer para su producción en masa. No existen planes para que circule en Europa. Se espera que se produzcan 200 ejemplares en tres años.
Actualmente comprarlo costaría 100 veces más lo que el modelo Civic de la misma casa. Sachito Fujimoto, encargado del proyecto FCX, reconoció en Ginebra que sintió no poder ofrecer datos sobre la inversión que su empresa hace en este proyecto futurista. El mayor problema es conocido: disponer de una red de estaciones de servicio que suministren hidrógeno, que se produciría a partir de diversas fuentes, una red que implicaría fuertes inversiones por las partes interesadas, todavía desconocidas.
Mazda
Mazda lleva ya 15 años trabajando en motores de hidrógeno, y fue en el Salón de Tokio de 2003 cuando presentó un prototipo del deportivo RX-8 que podía funcionar tanto con gasolina como con hidrógeno. La marca japonesa pretendía a su vez la difusión de este motor a más sectores de la sociedad, habiendo llegado ya a Europa.
En total Este deportivo puede recorrer 650 kilómetros llevando los dos tanques llenos. La operación de toma de hidrógeno resulta más lenta que la de repostar gasolina lo que supone un incremento de peso de 130 kilos. Para no incrementar su precio no se utilizan materiales de origen orgánico, exceptuando los neumáticos que son ecológicos.
Debido a la insuficiente producción de hidrógeno, a la falta de consenso por cómo conseguirlo y a la inexistente infraestructura de avituallamiento en los coches, no se puede considerar el hidrógeno como una alternativa a los combustibles fósiles. En Noruega lo novedoso fue la presentación de la primera estación europea para el repostaje de hidrógeno.
Para mejorar su funcionamiento sin necesidad incluso de recurrir a la gasolina, se está considerando el aumento la presión de las bombonas además de la utilización de una tecnología híbrida para recuperar la energía en retención del motor y frenado.
Aún se requiere de más tiempo y más investigaciones para mejorar los problemas de autonomía de este motor.
Hyundai
Por su parte, el grupo coreano Hyundai-Kia ha centrado todos sus esfuerzos en el desarrollo de una tecnología propia de pila de hidrógeno, que será una realidad en 2010 y que entrará en producción sólo dos años más tarde. Para 2013 se pretenden vender 9000 unidades, llegando a 48000 en 2015, 280000 en 2018 y 890000 en 2020.
En un principio suministrarán este tipo de propulsores a grandes flotas en países donde exista una infraestructura de suministro de hidrógeno.
Los FCEV (automóvil de pila de combustible) están alcanzando autonomías de unos 800 kilómetros, frente a los 150 de los automóviles eléctricos, y el repostaje del depósito dura lo mismo que el de un coche de gasolina o gasóleo. Aparte de esta ventaja, los coches de pila de hidrógeno no tienen ninguna emisión de CO2 en la obtención de su energía, y los eléctricos si arrastran un poco. Debemos saber que los coches de pila de hidrógeno son también coches eléctricos, diferenciándose en la obtención de la electricidad. Los eléctricos se enchufan para recargar baterías y los otros funcionan con un depósito de hidrógeno.
Hyundai presentó su primer vehículo de pila de combustible en 2000 y ha ido avanzando año a año hasta que, en 2007, su modelo Tucson propulsado con hidrógeno ganó la Michelin Challenge Bibendum de Shangai.
La pila de combustible que prepara la marca coreana se basa en sistemas que trabajan a presión atmosférica. Su último modelo es el Kia Mohave FCEV, con una pila de hidrógeno de 115 kilowatios, 4 depósitos de hidrógeno comprimido a 700 bares, y con una autonomía de 750 kilómetros a una velocidad media de 70 km/h. Según Hyundai, su sistema es más económico, simple y fiable.
Otras marcas que están empezando a adaptar sus motores al uso de hidrógeno son BMW, Toyota, Daimler Chrysler o General Motors.
Conceptos relacionados
[Automóviles]
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[Pila de hidrógeno]
Fuentes:
Fundación Vida Sostenible, agosto de 2005
El País, 9 de marzo de 2005
El Mundo, septiembre 2006
El País, 31 de marzo de 2008
El Mundo, 18 de junio de 2008
ABC, 26 de septiembre de 2008
El Mundo, 20 de mayo de 2010
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