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Agua

Planificacin hidrolgica en Espaa

La poltica del agua

Opinin: El agua en la campaa del 9-M (Febrero-2008)
Espaa
Opinin: El agua en la campaa del 9-M (Febrero-2008)

Por: Pedro Arrojo Agudo, pertenece al Departamento de Anlisis Econmico de la Universidad de Zaragoza.

"El hecho de que el Partido Popular haya decidido volver a usar el trasvase del ro Ebro como arma electoral -aunque ahora le llame "transferencia" para intentar sortear sus propias divisiones internas- supone una grave irresponsabilidad. Hace ya aos, desde la comunidad cientfica aportamos al debate un buen caudal de argumentos econmicos, sociales y ambientales, al margen de intereses partidistas. La propia Comisin Europea forz un debate sin precedentes entre una amplia comisin gubernamental y otra formada por profesores de la Universidad, seleccionada por la Fundacin Nueva Cultura del Agua. Sera bueno recordar que aquel debate culmin con tres informes de los equipos tcnicos de la Comisin desaconsejando financiar con fondos europeos el proyectado trasvase, por razones econmicas, sociales y ambientales.

Los principales argumentos que bloquearon los fondos europeos estaban vinculados a los graves problemas que el trasvase habra causado en el Delta del Ebro. En contra de lo que algunos polticos, poco aplicados, siguen proclamando, las aguas de los ros no se pierden en el mar. El estudio de los graves impactos de la gran presa de Asun, sobre el Nilo, marc un giro histrico en materia hidrulica a nivel mundial. Ms all del progresivo hundimiento y salinizacin del Delta de Alejandra, por falta de caudales y sedimentos, se produjo un colapso de arenas en las playas tursticas del norte de frica. Hoy se sabe que la mayor parte de esas arenas de playa no proceden de la erosin de las olas, sino del aporte fluvial de sedimentos que, en el caso del Nilo, quedan bloqueados en Asun. Sin embargo, el impacto ms duro se produjo sobre la pesca. Las capturas de sardina y boquern cayeron en un 90%. Hoy sabemos que estas especies ponen sus huevos en las desembocaduras de los ros, aprovechando el masivo aporte de nutrientes continentales de las tradicionales crecidas primaverales, que fertilizan la vida, especialmente en mares cuasicerrados, pobres en plancton, como el Mediterrneo.

En el debate sobre el trasvase, los investigadores del Instituto de Ciencias del Mar (CSIC), en Barcelona, aportaron excelentes estudios sobre la importancia de los caudales del Ebro, no slo sobre la produccin marisquera del Delta, sino sobre las pesqueras del litoral cataln y valenciano. Por otro lado, el hundimiento (y salinizacin) del Delta, por falta de sedimentos y caudales, unido al crecimiento del nivel del mar, por fusin de masas polares, lleva hoy a su progresiva desaparicin, a razn de 10 milmetros al ao.

Todo ello exige no slo desechar cualquier consideracin de caudales "excedentarios" (sobre todo con el cambio climtico), sino disear un plan de cuenca que permita aumentar los caudales y sedimentos aportados al Delta del Ebro.

Otro argumento clave fue el de la irracionalidad energtica y econmica del trasvase. El agua no bajara por su propio peso a lo largo del mapa, sino que habra que bombearla. Llevar al altiplano alicantino o Almera un metro cbico (que, no lo olvidemos, pesa una tonelada) desde Tortosa, exigira ms de 4 kilovatios hora, es decir, la energa que requiere un bombeo desde 1.200 metros de profundidad. Hoy la desalacin por smosis inversa, empleando cmaras isobricas y membranas semipermeables de baja presin, que ya estn en el mercado, supondra en torno a 3 kilovatios hora por metro cbico.

En cuanto al balance econmico del trasvase, tanto los estudios elaborados desde diversas universidades como los de la Comisin Europea, enmendaron los clculos del Gobierno de Aznar. Llevar un metro cbico hasta Murcia y Almera costara entre 1 y 1,5 euros/metro cbico, mientras la desalacin, con las tecnologas reseadas, supone entre 0,4 y 0,45 euros/metro cbico.

Pero, sin duda, desde las vigentes perspectivas de cambio climtico, la clamorosa ineficacia de los trasvases para gestionar sequas, como la que hemos sufrido y sufrimos, constituye un argumento clave. Tal y como se reconoca en el propio Plan Hidrolgico Nacional, el trasvase del Ebro no estara operativo en aos de sequa por falta de caudales trasvasables. La estadstica ofrecida por los anexos del propio Plan prevea fallos en el 20% de los aos, debido a que las sequas suelen tener un carcter regional y no local.

Generalmente, cuando la cuenca del Segura sufre sequa, el Jcar y el Ebro, en una u otra medida, tambin la sufren. En concreto, durante la reciente sequa, aunque las infraestructuras de los trasvases del Ebro y del Jcar-Vinalop hubieran estado en servicio, no se habra podido trasvasar ni un metro cbico.

Afortunadamente, lo que ha operado ha sido la estrategia de desalacin del Programa AGUA, que, de forma ms modular y con absoluta fiabilidad, ha permitido abastecer usos urbanos, evitando los cortes de agua que se habran producido de haber estado en accin la estrategia de trasvases."

 

Conceptos relacionados
[Abastecimiento de agua]  [Poltica del agua]  [Plan Hidrolgico Nacional

Fuentes:
El Pas, 16 de febrero de 2008

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