El 1 enero de 2008 en las carreteras de 15 municipios que rodean la ciudad de Barcelona entro en vigencia la disposición que prohibía circular a más de 80 kilómetros por hora. La policía autonómica catalana comenzó a multar a los que sobrepasasen el límite de velocidad impuesto. La medida, pionera en España, persigue reducir un 30% la contaminación producida por las micropartículas en suspensión y las emisiones de dióxido de nitrógeno de los coches. La norma forma parte de un paquete de 73 iniciativas aprobadas en julio de 2007 por la Generalitat para acercarse a los objetivos del Protocolo de Kioto.
El límite de 80 kilómetros hasta 2008 afectó tanto a autopistas como autovías. Aparte de la ciudad de Barcelona, l"Hospitalet y Badalona la zona más afectada por las restricciones de velocidad fue el sur del área metropolitana, donde se encuentra el aeropuerto de El Prat y municipios residenciales como Castelldefels con un alto grado de movilidad.
Una segunda zona, la situada al norte del área metropolitana y que afectó ciudades como Sabadell, Terrassa, Sant Cugat o Granollers, con limitaciones menos severas.
En la madrugada del 15 enero de 2009, tal y como lo tenía previsto la Generalitat, se estrenó los paneles luminosos indicativos de los límites de velocidad variable en la C-31 y C32. En esos 33, 7 kilómetros de tramo la velocidad máxima es de 80 km por hora, pero si llueve, hay tráfico denso o episodios de contaminación, el Gobierno catalán la reducirá hasta los 40.
El Departamento de Medio Ambiente, cuyo titular es Francesc Baltasar justificó estas medidas señalando que todos los estudios constatan que la principal causa de contaminación del área de Barcelona "no son los humos de la industria, ni de consumo de energía, sino el transporte terrestre". Coches, autocares y camiones ocasionan el 52% de las partículas suspendidas de menos de 10 micras y el 40% del dióxido de nitrógeno de la zona. Estos dos contaminantes se hallan en una concentración de 50 microgramos por metro cúbico en el área metropolitana. El límite permitido por la Unión Europea es de 40.
Ante la avalancha de críticas de los agentes económicos y asociaciones de automovilistas, Baltasar se mostró tajante. "El plan se hace para cumplir lo dictaminado por la Unión Europea" y añadió: "Si no se toman este tipo de medidas Cataluña no podrá seguir creciendo y no podrán autorizarse importantes proyectos empresariales".
La prohibición de circular a más de 80 kilómetros por hora es la medida más llamativa de las 73 que forman parte del decreto aprobado ayer por la Generalitat y que también prevé inversiones de 279 millones para llevarlas a cabo. El Gobierno catalán está negociando con ayuntamientos y otros entes públicos, como el Puerto de Barcelona o AENA, gestora del aeropuerto de El Prat, para adoptar medidas de reducción de los contaminantes. Así, está previsto sustituir la maquinaria energéticamente menos eficiente por otra con menor consumo. Ello afectará desde las grúas y vehículos de los estibadores del puerto hasta los vehículos de desplazamiento interno del aeropuerto.
Conceptos relacionados
[Contaminación atmosférica]
[Cambio climático]
[Protocolo de Kioto]
[Transportes]
Fuentes:
El País, 11 de julio de 2007
El País, 2 de enero de 2008
El País, 15 de enero de 2009
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