Servimos informacin al público para ayudarle en su viaje hacia una vida sostenible.
Ahora la Fundacin Vida Sostenible necesita tu ayuda.

Puedes hacer una donación aquí

Energa y la contaminacin del aire

Energa renovable

Energa de la biomasa

Cultivos energticos en Espaa (Agosto-2012)
Espaa
Cultivos energticos en Espaa (Agosto-2012)

Por: Antonio J. Martnez, Director Docente Instituto de Investigaciones Ecolgicas.

"Las fuentes de energas renovables que ms desarrollo han experimentado y por tanto, las ms conocidas por la poblacin, son las basadas en el sol y el viento. La consideracin de la biomasa como fuente renovable de energa ha quedado tradicionalmente relegada a un segundo plano.

Sin embargo, la lea, el carbn de leo, la cascarilla de arroz y cualquier otro residuo forestal o agrcola han servido y siguen sirviendo para cubrir un altsimo porcentaje de las necesidades mundiales de energa.

Las ventajas de su uso son mltiples ya que tienen la propiedad de originar emisiones menos contaminantes, que los combustibles fsiles tradicionales. Esto es debido a que poseen un porcentaje muy reducido de azufre y nitrgeno. Su uso no contribuye al aumento del efecto invernadero ya que la produccin de CO2 que se origina con su combustin se fija de nuevo en el cultivo que reemplaza al que se est utilizando.

De todas las ventajas que reporta su uso podemos destacar la descentralizacin que supone su produccin y consumo como la ms significativa. La energa proveniente de la biomasa puede ser gestionada por la misma comunidad que la va a consumir con lo que garantiza una independencia energtica total.

La energa proveniente de la biomasa puede aprovecharse realizando una quema directa, o bien, mediante procesos de fermentacin y transesterificacin producir bioetanol y biodiesel respectivamente.

Podemos clasificar la biomasa atendiendo a su origen en: Biomasa Natural, Residual, Cultivos Energticos y la proveniente de Excedentes Agrcolas. En el grfico 1 se agrupan las distintas fuentes productoras de biomasa clasificadas por su origen.

En 1992 Bruselas emprendi una reforma consistente en facilitar ayudas directas por hectrea que obligaba a retirar de la produccin ciertas superficies (entre el 5 y el 15% del terreno cultivado). El objetivo de esta reforma era igualar la oferta y la demanda de productos agrcolas en la Unin Europea y evitar la generacin de excedentes.

Al agricultor se le ofrece la posibilidad de cultivar, o no, las hectreas que quedan fuera de las ayudas dadas por la Unin Europea. No obstante, si el agricultor decide cultivar esas tierras en primer lugar no tendr ayudas para las mismas y en segundo lugar la Unin Europea no le va a permitir comercializar los productos obtenidos.

En este segundo caso los agricultores podan vender el excedente a la industria transformadora (plantas de bioetanol o biodiesel) obteniendo un ingreso extra de las tierras que se encuentran fuera del mercado.

En el ao 2004 la Unin Europea decide potenciar el uso de los terrenos que no se dedican a la produccin alimentaria, facilitando una ayuda de 45 euros por hectrea destinada a cultivos energticos, limitando la superficie cultivable para este fin, en toda la UE, a 1.500.000 hectreas (para Espaa se reserva una cantidad ridcula de 6.800 hectreas).

Durante el ao 2005 se aumentan a 27.231 hectreas la superficie destinada a este fin en Espaa. No obstante, la cantidad aun es insuficiente. De los 504.000 km2 equivalentes a 50.400.000 hectreas de superficie total que posee Espaa, hay cerca de 19 millones de Ha cultivables, de las que el 36 por ciento se destina a los cereales, el 12 por ciento al olivar, 9 por ciento a frutas y hortalizas, y el 6 por ciento al viedo, lo que significa que ms del 63 por ciento de la superficie cultivable se dedica a productos tpicos mediterrneos.

Las 27.231 hectreas dedicadas a cultivos energticos suponen el 0,14% del total de la superficie cultivable en Espaa.

Durante el ao 2006 el cultivo de cereal en Espaa se esta pagando a unos 0,11 /kg. El agricultor estimaba que el precio al que se deba de haber pagado est entorno a los 0,14 /kg.

La industria bioenergtica est pagando unos 0,10 /kg de cereal, pudiendo en este caso, optar el agricultor al incentivo de 45 euros por hectrea facilitado por la UE. Teniendo en cuenta la productividad del campo espaol, en el cual se puede obtener una cantidad mnima de 2.500 kg de cereal por hectrea, obtendramos 0,02 de incentivo por cada kilo producido, lo que unido a los 0,10 /kg pagados por la industria energtica, significa un ingreso para el agricultor de 0,12 por kilo.

Un cntimo de euro ms por cada kilo de cereal es mucho dinero para un sector que debe lidiar con innumerables costes fijos para cada campaa.

El control de las importaciones de cereales para uso energtico debe ser una prioridad en las polticas relacionadas con la gestin biomsica, ya que si el precio al que las empresas industriales dedicadas a la produccin de biocombustibles pueden comprarlo fuera de las fronteras espaolas es inferior al precio que les cuesta el recurso biomsico nacional, naturalmente acudirn al cereal proveniente de terceros pases para abastecer sus plantas.

En este sentido es especialmente significativo el precio que se pagaba por kilogramo de cereal vendido en 1999. En este ao se pagaba a 0,10 de euros el kilogramo. El mismo precio que se est pagando en 2006 y eso que el precio de la gasolina y el gasleo se han multiplicado por tres durante estos aos.

A nivel de la Unin Europea es interesante establecer aranceles a la importacin de materia prima proveniente de terceros pases, ya que en muchos casos esta materia prima tiene un precio inferior al que puede ser rentable para los agricultores europeos. Adems, esta biomasa puede provenir de deforestaciones de espacios protegidos.

Para que la produccin de cultivos energticos se incremente los prximos aos la administracin debe definir unos precios mnimos que estn relacionados con la evolucin del barril Brent y con el precio de las materias primas en los mercados internacionales. Tambin debe incrementarse el incentivo por hectrea cultivada e incrementar la superficie primable. Adems debe fomentarse, ms de lo que se est haciendo, nuevas instalaciones para la fabricacin de bioetanol y biodiesel, ya que las existentes en la actualidad.

Desde el punto de vista de la demanda tambin deben realizarse bastantes esfuerzos. Entre los ms importantes podemos destacar:

- Obligacin de incorporar un porcentaje mnimo de biocombustibles en las gasolinas y gasleos. (Las ltimas declaraciones por parte de los responsables de la Secretara
General de Agricultura y Alimentacin hace que seamos optimistas en cuanto al adelanto de la normativa reguladora).
- Que todos los vehculos pblicos incorporen biocombustibles.
- Fomento de la red de distribucin de biocombustibles
- Campaas de informacin sobre las bondades de este tipo de combustible.

Para sustituir totalmente los combustibles tradicionales por biocombustibles deberamos tener disponible en Espaa una superficie cultivable de unos cuarenta millones de hectreas. Las diecinueve hectreas disponibles hacen que sea difcilmente alcanzable este objetivo. Segn estimaciones de asociaciones agrarias podramos llegar con facilidad a los dos millones de hectreas lo que garantizara que el 5% del total de la gasolina y gasoil consumido en Espaa podra abastecerse con produccin propia.

La produccin de biocombustibles como el etanol y el biodiesel tiene el potencial para reemplazar cantidades significativas de combustibles fsiles en muchas aplicaciones de transporte. El uso extensivo de etanol en Brasil ha demostrado, durante ms de 20 aos, que los biocombustibles son tcnicamente factibles a gran escala. En los Estados Unidos y Europa su produccin est incrementndose y se estn comercializando mezclados con derivados del petrleo. Por ejemplo, la mezcla denominada E20, constituida 20% de etanol y 80% de petrleo, resulta aplicable en la mayora de motores de ignicin.

Actualmente, este tipo de combustible es subsidiado por los gobiernos, pero, en el futuro, con el incremento en los cultivos energticos y las economas a escala se encumbrar como sustitutivo natural del petrleo."

Aguas Residenciales

Investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC), junto con algunos de las universidad de Alcal y de las Palmas de Gran Canaria, del centro de Nuevas Tecnologas del Agua y de la fundacin IMDEA Agua, estudian el uso de las aguas residuales tratadas enfocado a la produccin de cultivos para la obtencin de biodiesel.

Esta alternativa podra ayudar a que poblaciones pequeas amorticen el coste que genera la depuracin de las aguas residuales.

Adems, la agricultura de regado es el principal consumidor de agua, por lo que la reutilizacin de estas es una tcnica viable para hacer frente a la creciente demanda de este recurso.

Se est estudiando, por tanto, que esta tecnologa sea de bajo coste y que a parte de contribuir a la conservacin del recurso hdrico, colabore con la generacin de un combustible con un coste ambiental mucho ms bajo que en el caso de combustibles fsiles u otras alternativas energticas.

El proyecto est sobre todo localizado en Carrin de los Cspedes (Sevilla), dnde se situa una plantacin experimental de 300m, con cultivos de arbustos que generan un fruto del que se extrae un aceite dirigido a la extraccin de biodiesel.

La nica diferencia frente a otro tipo de cultivos es que el agua que se utiliza en eestos es residual depurada. Hasta ahora no hay diferencias notables en las parcelas cultivadas.

Adems, el sistema planta-suelo constituye un depurador que contribuye a la regeneracin del agua que se infiltra y puede llegar, de esta manera, con una calidad adecuada al acufero.

 

Conceptos relacionados
[Biomasa]  [Biocombustible]  [Energa renovable

Enlaces de interés
www.iniec.com

Fuentes:
Instituto de Investigaciones Ecolgicas, enero de 2007
Tecnipublicaciones.com, 16 de mayo de 2012

informacion@vidasostenible.org © 2005 Fundación Vida Sostenible | XHTML  CSSSuscríbete a los feeds de este canal