Servimos informacin al público para ayudarle en su viaje hacia una vida sostenible.
Ahora la Fundacin Vida Sostenible necesita tu ayuda.

Puedes hacer una donación aquí

Otros temas de inters

Alimentacin

La agricultura ecolgica y sus productos

Los nitratos y pesticidas en la agricultura (Septiembre-2006)
Espaa
Los nitratos y pesticidas en la agricultura (Septiembre-2006)

Por: J. Pierre Scherer. Resumen de artculo.

Entre los recursos naturales, el de la fertilidad es esencial, ya que nuestra civilizacin reposa, en gran parte, sobre el potencial de produccin de estas tierras. La tierra emergida ocupa nicamente un tercio del planeta. Apenas el 12% de estas tierras son cultivables. El 88% restante tienen unas condiciones de clima o de relieve no apropiada para la agricultura. Por tanto, la fertilidad de un suelo es una cualidad rara y frgil y una mala gestin de los suelos puede comportar graves consecuencias sobre otros recursos naturales, especialmente la calidad del agua. Se cuestiona, principalmente, dos tipos de contaminantes: los nitratos y los pesticidas. Ahora bien, no nos equivocamos, el lavado es una de las manifestaciones de la erosin de los suelos. Lo que importa, es realizar el delicado desafo de proponer prcticas agrcolas que permitan valorar las tierras frtiles con el fin de alimentar a la Humanidad a la vez que conserven su potencial a largo plazo. Desgraciadamente no existen recetas, pero s un razonamiento global adaptado a cada condicin agro-climtica del globo. En lo que concierne a Espaa, territorio particularmente frtil, nos preguntamos De qu modo unas tcnicas agrcolas bien razonadas pueden preservar la calidad de las aguas subterrneas o las fluviales?

Los nitratos


El nitrgeno es un elemento indispensable para el crecimiento de los vegetales, Ahora bien, ste es asimilable nicamente en forma de nitrato la nica molcula de nitrgeno soluble. En la Naturaleza, la actividad microbiana de los suelos realiza la nitrificacin a partir de a degradacin de la materia orgnica resultante de la cada de las hojas, de la descomposicin de cadveres o de excrementos de animales. Slo una familia vegetal, las leguminosas, puede sintetizar directamente el nitrgeno del aire gracias a un procedimiento de simbiosis con cierta bacterias del suelo. Despus de principios de siglo y de manera acelerada en estos ltimos cincuenta aos, la agricultura moderna recurre a abonos nitrogenados bastante concentrados, con relacin a los productos de origen orgnico. La consecuencia es un aumento de los rendimientos pero esto se acompaa a menudo de un excesivo contenido de nitratos de las aguas subterrneas. Es necesario abandonar estos abonos y a la vez hipotecar nuestro potencial de produccin? El hecho de que llegue a plantearse esta cuestin es bastante absurdo, pues deja suponer, de manera absoluta, que no hay alternativa entre los abonos nitrogenados de sntesis y el hambre.

Exceptuando las leguminosas, la segunda fuente importante de nitrgeno reside en las materias orgnicas de origen animal. El esparcimiento de 50 toneladas de estircol de bovino puede administrar una cuarentena de kilos de nitrgeno al ao siguiente y el resto se libera progresivamente en el curso de los aos posteriores. En cuanto al estircol avcola, su accin es comparable a cualquier abono nitrogenado con el aadido del aporte de oligoelementos que estimulan la actividad microbiana. La liberacin del nitrgeno de origen orgnico es ms lenta y progresiva que con abonos minerales, lo que limita los riesgos de lavado y reduce el consumo del petrleo necesario para la elaboracin de fertilizantes. Efectivamente, la tendencia es la especializacin, que genera una gran concentracin de ganaderas, como en Bretaa, que responde al desierto animal de las zonas cerealeras. Estas materias orgnicas, contaminantes cuando se encuentran en exceso, no podran presentar un inters frente a las carencias de otros territorios? Una poltica coherente de la gestin de los insumos de ganadera se presenta como una necesidad real tanto para la salvaguarda de los recursos en agua como para la economa de energa fsil.

Finalmente los cultivos aprovecharan el nitrgeno, sea cual sea su forma, cuando el suelo tenga un buen estado estructural. Adems, los abonos tienen una accin foliar y el suelo los fija antes de liberar progresivamente los elementos que contienen. La aptitud a la disponibilidad de los elementos nutritivos reside en un buen funcionamiento del ecosistema del suelo: circulacin del agua, calentamiento y aireacin son condiciones favorables tanto para la actividad microbiana como para las races. Toda comparacin, todo exceso o falta de agua genera una disminucin de la eficacia de los abonos.

Los pesticidas

Los pesticidas constituyen la segunda fuente potencial de contaminacin de origen agrcola. Su utilizacin se justifica por el tratamiento de las enfermedades o de los parsitos de los cultivos. Cuando un sntoma se manifiesta, es normal pensar en tratamientos curativos. Por el contrario, es menos coherente basar la salud de los cultivos nicamente en la eleccin de una molcula pesticida, aunque se haya elegido de forma juiciosa. La prevencin por otros mtodos que no sean los tratamientos es un dominio poco explorado en agricultura. sta reposa sobre una doble gestin: por una parte limitar el desarrollo de las poblaciones parsitas y por otra parte reforzar la resistencia natural de los cultivos.

La limitacin del desarrollo de las poblaciones parsitas es una gestin global. Una parcela cultivada no es ms que uno de los elementos de un amplio ecosistema, en el cual se desarrollan numerosas especies vegetales y animales. La parcela se inscribe en una dinmica de espacio, el paisaje, y de tiempo, la rotacin de los cultivos que en ellas se suceden. Mantener la diversidad en una y otra de estas dinmicas.. es permitir la expresin del ecosistema permitido por el medio y especialmente la regulacin de las especies que algunas son parsitas o enfermedades de los cultivos. Al simplificar las rotaciones y los paisajes, principalmente con las destruccin de los setos, se arriesga la posibilidad de disponer a medio plazo de un recurso ms importante que unos pesticidas para compensar lo que el medio ya no produce.

Los parsitos

Finalmente, la presencia de parsitos o de esporas de hongos no explica por s sola la aparicin de los sntomas. Toda planta posee la facultad de resistir al parasitismo, a condicin de que su metabolismo sea activo y en particular su protosntesis. Este metabolismo supone unas condiciones de crecimiento correctas, permitidas por el clima y el estado del suelo. Pide igualmente la presencia de oligoelementos responsables de la protosntesis en la planta: el cobre, el zinc, el manganeso y el magnesio. Si la asimilacin de estos elementos se perturba, la planta es ms vulnerable a las enfermedades, como los trabajos del INRA de Burdeos han demostrado. Ahora bien, los fertilizantes minerales no contienen estos oligoelementos. Adems, el nitrgeno y el fsforo son antagonistas de ellos: una fertilizacin mineral importante perjudica la eficacia de los oligoelementos, de aqu la aparicin ms frecuente de los problemas sanitarios sobre los cultivos. Entonces, qu soluciones se deberan contemplar? Volver a las bases sencillas de la agronoma. El cuidado de la calidad de la estructura del suelo, el mantenimiento del estado hmico, el no-descuido de los oligoelementos, las rotaciones variadas en un paisaje de cultivos diversificados son parmetros determinantes para un ahorro de pesticidas y garanta de un agua sana en las fuentes.

Evidentemente, las soluciones propuestas precisaran ser profundizadas. El objeto de estas lneas es ante todo recordar que el recurso regular a los abonos nitrogenados y a los pesticidas se puede reducir considerablemente, con una gestin global de produccin respetuosa con el entrono. A menudo, para ser eficaz, la aplicacin de estas soluciones rebasa la accin individual y hay que razonarlas en la coherencia de una poltica colectiva de gestin de recursos naturales, como son el agua y el suelo, en la que deben tomar parte no slo los productores sino tambin aquellos que los forman o les asesoran.

 

Conceptos relacionados
[Agricultura ecolgica

Fuentes:
Revista The Ecologist, N 26 julio, agosto, septiembre de 2006

informacion@vidasostenible.org © 2005 Fundación Vida Sostenible | XHTML  CSSSuscríbete a los feeds de este canal