La Red de Parques Nacionales es un sistema dependiente del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino que tiene como objetivo la protección y la gestión de los mejores entornos naturales del territorio nacional. Otra de sus finalidades es la de fomentar una conciencia social conservacionista a través de visitas del público general o acceso a zonas reservadas para investigadores.
Un Parque Nacional es una zona de alto valor natural y cultural muy poco alterada por la actividad humana. La distinción del Parque Nacional equivale al más alto nivel del sistema de espacios protegidos españoles, entre los que hay muchos tipos: reservas, paisajes protegidos o monumentos naturales, entre otros.
El objetivo básico de todo Parque Nacional es el de asegurar la conservación de sus valores naturales. Otro propósito es el de compatibilizar la conservación con el uso y disfrute por parte de los ciudadanos de los valores contenidos en los parques. También los Parques están a servicio de la investigación y el aumento del conocimiento científico.
Asimismo los parques ayudan al desarrollo económico de las comarcas en las que se sitúan, ofreciendo una oferta coherente con un modelo de calidad de vida que apuesta por la conservación de la naturaleza.
Para que un territorio sea declarado Parque Nacional debe ser representativo de su entorno natural, disponer de una superficie adecuada para que se mantengan sus características, sufrir la mínima intervención humana y estar rodeado por un territorio susceptible de ser declarado zona periférica de protección.
Además el territorio debe ser continuo, sin elementos que rompan la armonía del ecosistema y no puede incluir núcleos urbanos habitados en su interior, salvo casos excepcionales y debidamente justificados.
Competencias
Tras la polémica sentencia del Tribunal Constitucional de noviembre de 2004 (ver el Informe:” Los Parques Nacionales, convertidos en arma política entre administraciones”) que obliga a efectuar un nuevo reparto competencial dentro de la Red de Parques Nacionales en España. De la gestión exclusiva por parte de la administración estatal, en aquélla vetusta Ley de Parques Nacionales de 1916, pionera mundial, pasamos a una gestión compartida, y cuando se aplique la nueva Ley derivada de la sentencia del Constitucional, a una gestión en cooperativa.
En ella, la gestión del día a día corresponde a las comunidades autónomas (CCAA), mientras que la administración estatal asume la tutela de la Red de Parques. El nuevo panorama articula un sistema de gestión que, apoyado en la realidad territorial, intenta contribuir a vertebrar una visión de Estado. Y es que la Red tiene objetivos propios, más allá de cada uno de los Parques Nacionales, centrados en su propia consolidación como sistema completo y representativo, en la formulación de un marco adecuado para su conservación, basado en la cooperación, la búsqueda de sinergias y el reforzamiento de la imagen exterior y su papel internacional. Pieza clave de esta política seguirá siendo el Consejo de la Red como órgano consultivo, aunque probablemente amplíe el rango y el alcance de su actividad. Como instrumento básico de coordinación, el Plan Director detallará las actuaciones y objetivos a desarrollar y las directrices básicas para la conservación.
La intención es mantener el nivel de excelencia y preservar la coherencia interna del día a día del Parque, pues es donde radica su justificación como enclave protegido. Éstos seguirán siendo declarados por Ley de las Cortes Generales (el de Monfragüe será el decimocuarto Parque Nacional), tras un proceso donde los criterios técnicos se deben impregnar de transparencia, participación y sentido de la realidad. La nueva Ley pretende otorgar valor jurídico a aquéllas consecuencias que ya tienen valor, rango y alcance común para todos los Parques Nacionales, más allá de particularidades que en cada caso desarrollen las leyes declarativas sobre aspectos concretos. Así se consagra, por ejemplo, la prohibición de la tala forestal, la caza y la pesca como actividades incompatibles con la filosofía de los Parques, al igual que los aprovechamientos hidroeléctricos y mineros, las vías de comunicación, las redes energéticas y en general las infraestructuras. Otro grupo de actividades, relacionadas con las actividades agrarias o con el uso de los recursos naturales, su posible continuidad deberá ser objeto de análisis en cada caso, en función de su valor tradicional y su compatibilidad con la conservación y con los valores del Parque Nacional.
La gestión, como ya se indicó, queda atribuida a las CCAA salvo el caso de los Parques Nacionales declarados sobre aguas marinas bajo soberanía o jurisdicción nacional. Cada Parque seguirá contando con un Patronato como órgano participativo, y las CCAA deberán articular la gestión en planes rectores aprobados tras un proceso de participación pública. La responsabilidad financiera de nuestros Parques corresponderá a su administración gestora, y el organismo autónomo Parques Nacionales, que se transformará en Agencia estatal, será el responsable del desempeño de funciones propias de la Red.
Los 14 Parques Nacionales de España
- Aigüestores i Estany de Sant Maurici
Más de 200 lagos o esnys y sus característicos meandros de alta montaña (las aigüestortes)
Provincia: Lleida
Valores culturales: alberga uno de los conjuntos monumentales de arte románico más importante de Europa.
Valores naturales: urogallo, ito negro, quebrantahuesos, sarrio...Bosques de abetos, pino negro y hayas. Prados de gencianas, ranúnculos, lirios, orquídeas, prímulas...
- Archipiélago de Cabrera
Constituye el mejor exponente de ecosistemas insulares no alterados del Mediterráneo español
Provincia: islas Baleares
Valores culturales: yacimientos arqueológicos terrestres y marinos.
Valores naturales: endemismos como: astrágalo de las Baleares, rubia, tragamoscas, hipericón balear.. Aves migratorias: gaviota de Audouin, halcón de Eleonora..., Más de 200 especies de peces y numerosos invertebrados endémicos.
- Cabañeros
Constituye el rincón más valioso de Montes de Toledo
Provincias: Ciudad Real y Toledo
Valores culturales: el parque debe su nombre a las chozas utilizadas por pastores y carboneros como refugio temporal de sus labores en el campo
Valores naturales: ricos pastos que ofrecen alimento a multitud de animales. En él habitan más de 200 especies de aves distintas (águila, buitre...); mamíferos (ciervo, corzo, jabalí...) y una rica flora con variedad de árboles y arbustos.
- Caldera del Taburiente
Enorme circo de 8 km de diámetro, donde múltiples erupciones volcánicas y otros fenómenos kársticos han creado un escarpado paisaje con casi 2.000m de desnivel.
Provincia: Santa Cruz de Tenerife
Valores culturales: los benahoaríes dejaron la huella de su paso en los grabados en roca o petroglifos. Esa cultura desapareció tras la colonización que siguió a la conquista.
Valores naturales: ecosistema del pinar canario con plantas y animales endémicos.
- Doñana
Mosaico de ecosistemas que albergan una biodiversidad única en europa. Destaca la marisma, de extraordinaria importancia como lugar de paso, cría e invernada para miles de aves europeas y africanas.
Provincias: Huelva y Sevilla.
Valores naturales: alto grado de diversidad biológica. Se localizan tres grandes sistemas ecológicos: marismas, dunas móviles y cotos, y una importante zona de contacto. Especies en serio peligro de extinción como el águila imperial ibérica o el lince ibérico.
- Garajonay
La laurisilva, un ecosistema del Terciario desaparecido por los cambios climáticos del Cuaternario, encuentra refugio en esta zona de nieblas
Provincia: Tenerife (La Gomera)
Valores culturales: yacimientos arqueológicos de los antiguos gomeros, sistemas de terrazas para el cultivo en terrenos escarpados y el silbo gomero.
Valores naturales:Bosques de laurisilva, diversidad de formaciones vegetales y monumentos geológicos, como los Roques. Elevadísimo número de especies endémicas
- Islas Atlánticas
Representa sistemas naturales ligados a zonas costeras y plataforma continental en la Región Eurosiberiana
Provincias: Pontevedra (archipiélagos de las Cies, Ons y Cortegada) y A Coruña (Archipiélago de Sálvora)
Valores culturales: ermitas, castros, pecios y pesca artesanal
Valores naturales: más de 200 tipos de algas donde se refugian gran cantidad de peces y moluscos. Aves marinas. Plantas adaptadas a vivir en las dunas o en las grietas de los acantilados.
- Monfragüe
Lugar único por su flora y fauna y la convergencia de un clima muy especial, una geología peculiar y un grupo único de vegetales, animales y hombres
Provincia: Cáceres
Valores culturales: pinturas rupestres (árabe, del siglo IX) y vestigios celtas en Miravete.
Valores naturales: la mejor conservada mancha de monte mediterráneo a nivel mundial. Sierras de encinares, roquedos y arroyos. Variada vida vegetal y animal.
- Ordesa y Monte Perdido
Domina su orografía el macizo de Monte Perdido (3.355 m), con las cimas de las Tres Sorores.
Provincia: Huesca
Valores culturales: arquitectura típica del alto Aragón.
Valores Naturales: la extrema aridez de las zonas altas, donde el agua de lluvia y deshielo se filtra por grietas y sumideros, contrasta con los verdes valles cubiertos por bosques y prados, donde el agua forma cascadas y atraviesa cañones y barrancos.
- Picos de Europa
Representa los ecosistemas ligados al bosque atlántico
Provincias: Asturias, León y Cantabria
Valores culturales: arquitectura típica de la zona.
Valores naturales: entre sus riscos habita el rebeco y en los tupidos bosques corzos, lobos y algún oso. Además, en el parque viven más de 100 especies de aves, entre las que destaca el pito negro, el urugallo, y entre las grandes rapaces el buitre leonado y el águila real.
- Sierra Nevada
Representa los sistemas naturales ligados a la media y alta montaña mediterránea
Provincias: Granada y Almería
Valores naturales: más de 2.100 especies de cerca de 8.000 de flora vascular de la Península Ibérica. Siemprevivas, dedaleras, tiraña forman parte de las más de 2.000 especies vegetales (66 endemismos). Anfibios, reptiles, mamíferos, aves(80 endemismos). La cabra montés es la especie más característica.
- Tablas de Daimiel
Representa los ecosistemas ligados a las zonas húmedas continentales.
Provincia: Ciudad Real.
Valores culturales: molinos, algunos de la Edad Media.
Valores naturales: una gran variedad de aves acuáticas: somormujo lavanco, zampullín común y zampullín cuellinegro. Garzas, martinetes y todo tipo de anátidas ibéricas. Entre la flora, las plantas acuáticas son el substrato básico y los únicos árboles presentes son los tarayes.
- Teide
Monumento geológico, en el que los conos volcánicos y las coladas de lava forman un extraordinario conjunto de colores y formas.
Provincia: Santa Cruz de Tenerife.
Valores culturales: restos prehistóricos, apicultura, extracción de tierra de colores y recogida de flores para la confección de alfombras.
Valores naturales: alto porcentaje de especies vegetales endémicas y la importancia y exclusividad de su fauna invertebrada.
- Timanfaya
La isla de Lanzarote fue transformada completamente por la erupción de un volcán en 1730.
Valores naturales: Estos abruptos paisajes han sido colonizados, principalmente, por el mundo vegetal. Predominan las tonalidades negras y rojizas de lapillis y arenas y las oscuras de las lavas basálticas, todo ello salpicado de manchas de diferentes colores de las numerosas especies liquénicas. Numerosos endemismos vegetales y animales
Conceptos relacionados
[Entornos naturales protegidos]
[Gestión del territorio]
[Desarrollo sostenible]
Fuentes:
Revista Ambienta nº 56, junio de 2006
El Correo del Medio Ambiente, nº 40, 2010
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