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Política del agua

Los otros problemas de Oriente próximo

Para entender un poco la situación ambiental de esta zona, hay que ponerse un poco en el contexto geográfico , ya que la casi totalidad de los países árabes sufren una grave situación de escasez de agua dulce. La región de Oriente Medio y el norte de África se encuentran en la categoría “de disponibilidad de agua catastróficamente baja”, esto quiere decir que cada uno de los ciudadanos de esta región dispone de menos de 1.000 m3 de agua al año. Teniendo en cuenta que las Naciones Unidas considera 1.700 m3 de agua renovable por habitante y año el mínimo necesario para el desarrollo sostenible de un país, se puede entender claramente la situación crítica que sufre esta región.

 La disponibilidad de agua dulce en Oriente Medio y el Norte de África se reducirá en un 50 por ciento hacia el año 2050, según las previsiones de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO). El área geográfica ubicada entre Egipto e Irán o el llamado Oriente Próximo se encuentra en zona desértica con precipitaciones muy escasas, de poco más de 2.000km3 de aguas anuales. A pesar de que en Oriente Medio fluyen grandes ríos, como el Tigris, Éufrates y Nilo, todos nacen fuera de la región y, por tanto, los países árabes no pueden controlar su caudal aguas arriba. Este factor geográfico es indispensable para estudiar y comprender los numerosos conflictos existentes en la zona. Detrás de cada guerra regional, el factor agua ocupa un lugar clave.

Oriente medio ha experimentado muchos problemas ambientales últimamente. Los recursos hídricos son cada vez mas escasos, el acceso a agua potable es un privilegio. A pesar de tener una de las mayores reservas de petróleo del mundo, que produce la mayor parte de la riqueza de la zona, el clima y medio ambiente hace que las condiciones sean duras y que tengan un grave problema con los recursos hídricos, por lo que hace que la evolución del panorama vaya en una línea insostenible. El abastecimiento de agua en Oriente Medio dependen en gran medida de acuíferos subterráneos, pero éstos se están secando a un ritmo alarmante. El Instituto Internacional para el Desarrollo Sostenible ha estimado que el río Jordán se puede reducir en un 80% en 2100 y que los suministros de agua subterránea se deteriorarán aún más a medida que aumente la demanda, grave problema ya que estos acuíferos son la principal fuente de agua de Arabia Saudí.

Los Emiratos Árabes, famosos por sus hoteles de lujo, y sus enormes tiendas también tienen este problema, ya que se enfrentan a un grave agotamiento de sus recursos hídricos disponibles. Durante los últimos treinta años la capa freática se ha reducido alrededor de un metro año, algo especialmente alarmante. A este ritmo actual, los Emiratos agotarán sus recursos de agua dulce natural en unos cincuenta años.
Mientras tanto el conocidísimo Mar Muerto, está perdiendo agua a más de un metro por año, generando enormes socavones que provocan grandes problemas en la costa de Israel. La razón principal se debe a que sus fuentes naturales de agua han sido desviadas para fines agrícolas. Este problema requiere una intervención internacional, ya que limita con Jordania y Cisjordania. Pero aun así se necesitarán años para revertir todo el daño ecológico causado. Este sitio visitado por gran cantidad de turistas, se puede ver afectado de manera considerable, ya que se han cerrado ya dos playas, por los grandes hundimientos producidos.

Por otro lado, se encuentra Israel, el cual dice que no tiene problemas con los recursos hídricos, a pesar de ser un país desértico. Entre otras razones por la fuerte inversión para la desalinización del agua de mar; el tratamiento de hasta el 80%, de las aguas residuales; el éxito de los kibutz (comunidades agrícolas israelíes que incentivan la producción local) que fueron esenciales para la creación del Estado de Israel, y la provocación de lluvia artificial.
A ellas hay que añadir el quedarse con el agua de los Altos del Golán de Siria ocupados y el hecho de que la compañía israelí de aguas es quien controla el suministro del agua en Palestina hace que tengan ventaja respecto a sus vecinos ya que los continuos cortes de agua e electricidad a los palestinos son una táctica de guerra. 

Durante años se pensaba que recurrir a la lluvia artificial mediante el “bombardeo” de nubes con productos químicos, podría ser una solución a la sequía. Sin embargo, tras invertir anualmente unos 900.000 euros en estas operaciones, sus expertos expresan serias dudas sobre la veracidad de los éxitos y la eficacia del método: sobre todo porque es difícil valorar el efecto de la siembra en cada nube y porque supone mucho dinero para la poca lluvia que se puede conseguir.

Otro hecho que nos cerciora sobre la situación en estos países es el caso de el lago Urmía (al noroeste de Irán) el cual era hasta hace unos años una gran atracción turística, ya que en la ultima década hasta un 80% de su superficie ha desaparecido. El mayor lago salado de Oriente Medio, fue un refugio para una gran variedad de vida silvestre que lo empleaba para alimentarse. Hoy, el lago se ha convertido en un desierto salino, en el que no hay aves. Los expertos aseguran que en la actualidad solo contiene el 5% del agua que tenía hace veinte años. La evaporación del lago lo ha convertido en un gigantesco salobral de 5.200 km2. Las causas que explican este desastre ecológico son las de siempre. Políticas medioambientales agresivas, calentamiento global, inestable situación política, despilfarro de agua y una sequía alargada por la falta de lluvias.
No existen soluciones fáciles a los problemas que sufre la región en relación con el agua, el CICR (Comité Internacional de la Cruz Roja) y sus asociados nacionales ya están aportando una mejora significativa a la vida de millones de personas afectadas por el conflicto. Mediante su labor con las Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, así como con las autoridades locales en los ámbitos de agua y energía, el CICR ha podido mantener en funcionamiento los servicios vitales. Incluso en medio de intensos enfrentamientos, la Institución ha logrado prestar ayuda mediante la provisión de agua salubre muy necesaria para millones de personas en los países afectados. Pero para ello se necesitan el apoyo y el esfuerzo concertado de todos, desde la comunidad internacional hasta las comunidades locales. Tanto los problemas como las soluciones incumben a todos.

 

Marta Espejo Rayo

 Más información:

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