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Agua

La escasez y la calidad del agua

Marzo 2012

Durante las últimas décadas se ha ido observando un menor caudal en los ríos españoles. Esto llevó a varios grupos de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), del Instituto Catalán de Investigaciones del Agua (ICRA) y de otras ocho instituciones de investigación españolas a definir el proyecto SCARCE (“Assessing and predicting effects on water quantity and quality in Iberian rivers caused by global change”).

El objetivo principal es investigar cómo este descenso ha influido e influirá decisivamente en la calidad del agua de los ríos peninsulares y en la pérdida de los servicios ecosistémicos que éstos nos proporcionan.

Cerca de un 80% de cursos de agua en la Península Ibérica llevan décadas disminuyendo de caudal. Dependiendo principalmente el caudal de los ríos, de factores como la precipitación, se hace una tarea difícil prever el caudal de los ríos por la irregularidad de dichas lluvias.

En un estudio muy reciente, J. Lorenzo-Lacruz y colaboradores del Instituto Pirenaico de Ecología en Zaragoza demostraron que cerca de un 80% de los cursos de agua en la Península Ibérica llevan décadas disminuyendo de caudal. Esto es especialmente cierto durante el invierno y la primavera, y muy acusado en los ríos del Sur de la Península. La magnitud de estos descensos es variable: en la mitad Norte de la Península se dan descensos que no llegan al 1% del caudal anual, mientras que las zonas centro y Sur sufren descensos entre el 1 y el 3% anual. Hay cuencas, como la del Segura, que muestran descensos por encima de ese 3% anual.

Las causas de estos descensos de caudal son diversas: 

– Como el aumento sostenido de la temperatura del aire. En algunas cuencas de la Península se ha detectado un incremento de hasta 1.5 ºC desde la década de los 60, lo que tiene consecuencias de enorme relevancia en la cantidad de agua que transpiran las masas boscosas, impidiendo así que esa agua llegue a los cauces. 

– Cantidad de precipitaciones. 

– Otra de las causas, es el aumento de la masa forestal que se ha dado en la Península durante gran parte del pasado siglo. A más masa forestal, más transpiración, y menos agua disponible para los cauces. 

– Finalmente, el uso de agua para soportar grandes extensiones de regadío también afecta de forma profunda el balance hidrológico de la cuenca y hace disminuir los caudales.

Estos distintos factores tienen una mayor o menor relevancia según el río que se trate; ya que algunos destinaran mas o menos cantidad de agua al consumo de riego y otras cuencas pueden poseer de una mayor masa forestal, la cual consuma gran parte del agua.

Ya que los usos agrícolas y forestales pueden afectar el balance de agua en una cuenca, los planes de desarrollo regionales deberán tener en cuenta los posibles impactos que estos planes puedan causar sobre el medio.

Un descenso del nivel de caudal en los ríos lleva también a una disminución de la calidad del agua, debido a una menor oxigenación de las aguas y por tanto una menor capacidad de biodegradación. Esta característica es lo que se denomina como poder de auto depuración del río.

Esta menor calidad de las aguas de los ríos limitara los posibles distintos usos a los que puedan ser destinadas las aguas; por lo que los conflictos de intereses serán mas frecuentes y enmarcados en un futuro donde la escasez será la norma .La Unión Europea ya está financiando investigaciones para definir herramientas adecuadas para facilitar este tipo de decisiones.

El uso de agua en grandes extensiones de regadío afecta de forma profunda el balance hidrológico de la cuenca.

Sin embargo, la futura escasez es sólo una cara de la moneda. El impacto crónico que nuestros ríos sufren debido a la presión cada vez mayor de las actividades humanas (efluentes de depuradoras más o menos eficientes, polución difusa desde la agricultura, degradación del hábitat y pérdida de la funcionalidad ecológica, etc.) se verá acrecentado con unas aportaciones naturales de agua menguadas, lo que disminuirá la capacidad de dilución de los aportes humanos.

Enlaces de interés:
www.csic.es
www.icra.cat

Fuentes: 

www.ambientum.com, 28 marzo 2012

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