Sociedad y M. Ambiente

Iniciativas sostenibles

Noviembre 2012

Autoempleo sin maximizar el beneficio

Un pequeño grupo de cooperativas sin ánimo de lucro tenían más trabajo del que podían asumir, así que se plantearon la posibilidad de promover la creación de nuevas cooperativas con las mismas bases; de esta forma empezaron a compartir trabajos y conocimientos con nuevos equipos de personas que querían montar cooperativas. Así surgió La Madeja como red informal de encuentro de unas 40 cooperativas que se dedican principalmente a la intervención social y la educación.

Una de las cooperativas de La Madeja es Heliconia, un ejemplo de los trabajos que está realizando en colaboración con otra de las cooperativas de red, es la gestión de unas tierras cultivadas agroecológicamente en Rivas-Vaciamadrid. El proyecto incluye la creación de empleos en agricultura sostenible, la dinamización de un mercado local y la formación y sensibilización ecológica de la población de Rivas.

La Madeja no es la única red que existe de este tipo en Madrid, también está Latraviesa.

Máxima calidad en bicicleta

Otra iniciativa es Trébol Ecomensajeros, una mensajería en bicicleta que también tiene forma legal de cooperativa; aunque no realizan el 100% de sus servicios en bicicleta, el porcentaje de pedaladas llega al 73%.

En esa misma línea está Goteo, una cooperativa presente en la Universidad Autónoma; no solo realizan servicios de mensajerías sino también diversifican su actuación con la reparación y la venta de equipamientos para bicicletas. Además cuentan con bicicletas especialmente adaptadas para transportar grandes cargas.

Come sano, barato y, sobre todo, justo y sostenible

Probablemente la iniciativa que mayor desarrollo ha experimentado en Madrid es la que se mueve alrededor del consumo de productos agroecológicos; es decir, posibilita acceder a alimentos ecológicos pero, además, con vocación de transformación de la realidad.

Hay cuatro modelos básicos funcionando. El primero sería el de tienda, como es el caso de A Salto de Mata; su iniciativa surgió como un proyecto de autoempleo que quiere ser coherente con las prácticas sociales de quienes la impulsan. Desde sus inicios ha sido capaz de evolucionar hasta ser un referente consolidado de las compras en el barrio de Lavapiés, con más de 1.200 productos a la venta.

El segundo modelo estaría ejemplificado por Ecosol, una asociación de consumidores de productos ecológicos. Ecosol tiene contratada a una persona que se encarga de llevar el peso de recopilar el pedido de los socios, llamar a los proveedores y repartir el pedido entre los miembros; pero esta persona no realiza todas estas labores, sino que los consumidores también hacen una parte. Se funciona por pedido, de manera que cada cual encarga los productos que quiere para la semana siguiente.

Un modelo similar al anterior es el que tiene La Dragona, la cooperativa de consumo que hay en Ecologistas en Acción. Todos los martes, las 20 familias hacen su pedido para el martes siguiente y recogen el del anterior; pero no hay una persona que se encargue de llevar el peso de las tareas, sino que son las propias familias las que realizan todas las labores de funcionamiento y mantenimiento de la cooperativa.

Además los tres modelos anteriores se encuentran coordinados entre sí en la Coordinadora de Grupos de Consumo de Madrid, con ella consiguen hacer pedidos más grandes que reduzcan el precio, y coordinar servicios como el de reparto por los distintos grupos que existen en Madrid.
Estos tres modelos tienen una escala de precios descendente conforme se incrementa el trabajo de las personas que forma parte de la cooperativa. De esta forma, en La Dragona, los precios son similares a los de un supermercado, eso sí, con mucha mayor calidad, reduciendo notablemente los impactos ambientales, favoreciendo la creación de tejido social en el campo y la ciudad, entendiendo mejor el sistema alimentario y siendo protagonista de él.

El cuarto modelo sería el de Bajo el Asfalto está la Huerta (BAH!), Surco a Surco o Me Planto; en estos casos se integra en una única cooperativa a productores y consumidores. Hay un pago semanal fijo, que no cambia a lo largo del año, y la producción se reparte equitativamente entre los consumidores. Además, el grupo agricultor también recibe ayuda física periódica del resto de gente en los Domingos Verdes, como es el caso del BAH!.

El número de familias articuladas en cualquiera de los grupos de consumo, excluyendo el de tienda, supera ya las 1.500 familias en Madrid.

Energía solar gracias a la comunidad

La instalación de paneles solares en comunidades de vecinos tiene una importante limitación en la financiación inicial; pero esta limitación se puede solventar a través de la puesta en común de recursos colectivos. Esto es lo que hicieron dos miembros de Ecologistas en Acción en su casa, gracias a los préstamos de muchas otras personas de la asociación, además de la inversión de un premio que recibió la organización ecologista. De este modo, pudieron instalar los paneles sin que la comunidad tuviese que hacer ninguna inversión; con la venta de la electricidad generada se está devolviendo el préstamo dejando un beneficio desde el principio para la comunidad de vecinos.

De este modo, los 47.000 euros que costó la instalación, habrán sido devueltos en su totalidad en 2015, y el 50% de la venta de la electricidad, unos 1.900 euros al año, irán a la comunidad; la otra mitad será una aportación a Ecologistas en Acción.

La tierra como articuladora social

Como ejemplo, el huerto comunitario del Barrio del Pilar. Una plaza pública, que no era más que un arenero que recogía los excrementos caninos, se ha convertido en un huerto ecológico. Gracias al impulso de las gentes que se reúnen alrededor de La Piluca y, sobre todo, del vecindario del inmueble al que da entrada el huerto, se ha producido un interesantísimo proceso de articulación social.

Una pareja, habitantes del bloque y participantes de La Piluca, empezó a labrar la tierra y eso generó un proceso de participación espontánea de buena parte del vecindario del bloque. Al principio todo fue bajar plantas, llevar materiales, intercambiar recetas y repartirse los riesgos. Conforme ha ido avanzando el proyecto, los conflictos han ido apareciendo, pero la tierra sigue produciendo verduras ecológicas e interrelaciones sociales.

Regar con agua regenerada

El Canal de Isabel II Gestión ha producido más de 9,1 millones de metros cúbicos de agua regenerada durante los nueve primeros meses del año 2012, para regar 21,84 millones de metros cuadrados de superficie de parques y jardines municipales.
En total, se riegan 124 parques de 13 municipios de la región.

El agua regenerada necesaria para el riego de estas zonas verdes se produce en los tratamientos de 26 depuradoras de la entidad.

Además, la empresa también suministra agua regenerada a 4 campos de golf. No obstante, a estas cifras habrá que añadir en las próximas semanas, en el municipio de Madrid, 27.372 metros más de redes, 22 elevadoras y 7 depósitos con una capacidad de almacenamiento de 16.150 metros cúbicos.

Fuentes:
Ecologista, Invierno 2010
Ambientum.com, 5 de noviembre de 2012

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