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Sociedad y M.Ambiente

Disruptores endocrinos

Julio 2014

La sociedad actual cambia y cambia cada día, a cada minuto que pasa se desarrollan nuevos compuestos con propiedades increíbles, pero hay un pequeño pesar sobre esto, y es que la mayoría de compuestos están formados por sustancias que no sabemos como actúan sobre nuestro cuerpo, algunas de estas sustancias las usamos diariamente y parte de ellas pueden actuar como disruptores endocrinos, es decir, sustancias que alteran el equilibrio hormonal.

El conocimiento sobre sustancias que alteran el sistema endocrino no es reciente, aunque el término disruptores endocrinos fue propuesto por la Dra. Theo Colborn en 1991. La alarma comienza cuando se descubre en 1953 que el pesticida DDT y el PCB actúan imitando la acción de los estrógenos, con su prohibición en los años setenta, se vio como disminuyo la mortalidad de los animales salvajes en los Grandes Lagos en los Estados Unidos aunque los supervivientes presentaban alteraciones en los sistemas reproductivo, endocrino, neurológico e inmune.

Con el libro “Nuestro futuro robado” escrito por Theo Colborn, Dianne Dumanoski y Pete Myers en 1997 se mostraron las evidencias obtenidas sobre el efecto de estas sustancias, aunque el conocimiento del ciudadano de a pie sobre los disruptores endocrinos es muy escaso y por ello vamos a distinguir qué son, dónde se encuentran, cómo se dispersan, cómo actúan y qué provocan.

¿Qué son los disruptores endocrinos?

Son sustancias químicas ajenas al cuerpo humano que afectan a este alterando su equilibrio hormonal, provocando la interrupción de procesos fisiológicos. Actúan a dosis muy bajas y con diferentes mecanismos como puede ser la inhibición o alteración del sistema hormonal o endocrino.

La disrupción endocrina afecta la expresión de los genes que se expresan bajo el estímulo de las hormonas tiroideas. Pueden ser sustancias artificiales como algunas sustancias químicas y hormonas sintéticas o sustancias naturales como son las hormonas que produce el propio cuerpo.

En la actualidad se conocen unos 45 compuestos con propiedades disruptoras confirmadas y unos 600 considerados como potenciales disruptores endocrinos, la mayoría han sido introducidos en los circuitos ambientales y están presentes en la vida cotidiana.

Estas sustancias son lipofílicas o hidrófobas, lo que quiere decir que no se disuelven en el agua por lo que las plantas potabilizadoras no las extraen en su totalidad, también son persistentes y bioconcentrables, es decir que se acumulan en los organismos, por lo que su dispersión ambiental es elevada y se puede decir que no hay especie animal que no haya sido expuesta a algún disruptor endocrino. Al ser lipofílicos pueden acumularse en medios grasos, por lo que se acumulan en los tejidos grasos del cuerpo, también se encuentran en grandes concentraciones en la leche materna debido a que es un muy medio graso. Esta acumulación en la leche materna da como resultado una transferencia de estas sustancias a los hijos durante el tiempo de lactancia.

¿Dónde se encuentran?

Las sustancias que actúan como disruptores endocrinos como bien hemos comentado se encuentran bien distribuidas en el medio ambiente y por una amplia gama de productos, por lo que los podemos encontrar en la mayoría de plásticos, en cosméticos, ropa, artículos de cocina, detergentes, plaguicidas o incluso en alimentos.

No hace falta irse muy lejos del hogar para encontrar estos compuestos, se encuentra en todos los objetos que sean polímeros del estireno como pueden ser las carcasas de las televisiones, los hornos y la mayoría de los electrodomésticos, pero no solo en los electrodomésticos al abrir la nevera por ejemplo, tenemos una gran variedad de objetos como son los envases de los yogures que contienen una forma polimerizada de estireno al igual que los embalajes de poliestireno que se usan para algunos recipientes de comida, en envases metálicos de alimentos encontramos el bisfenol-A, también los encontramos en nuestros dormitorios, en las cajas de CD’s, en la pintura que recubre las lamparas, en el reverso de las alfombras, etc.

Las hormonas sintéticas también son disruptores endocrinos, ya que alteran el funcionamiento normal del sistema endocrino, dentro de este grupo encontramos algunos tratamientos de remplazo hormonal, anticonceptivos orales e incluso en algunos aditivos para los alimentos de los animales.

Cabe distinguir en especial algunas de estas sustancias artificiales al ser las que mayor difusión han tenido como:

· Plaguicidas, son de amplio uso en la agricultura española, en numerosos países algunos de estos plaguicidas están prohibidos.

· Dioxinas, son subproductos residuales formados durante la incineración de residuos clorados, durante la fabricación y recuperación de metales, durante la producción de pasta de papel y papel y también son subproductos de herbicidas clorados entre otras cosas.

· Estireno, que se utiliza para la fabricación de pinturas, lacas o barnices además de en la industria del papel.

· PCBs (Bifenilos policlorados), que aunque actualmente son sustancias que están prohibidas en España se siguen utilizando en algunos lugares, se pueden localizar en pinturas, plásticos, selladores, la industria del papel y un largo etcétera.

· Bisfenol-A, es de amplio uso en la industria alimentaria como recubrimiento interior de los envases metálicos, también lo usan los dentistas en los empastes.

· Ftalatos, son plastificantes de PVC principalmente, es componente de recubrimientos, insecticidas y repelentes.

¿Cómo se dispersan?

La dispersión de los disruptores endocrinos no sigue una ruta única, pueden dispersarse a través del aire, el agua e incluso a través de las rutas tróficas.

Las dioxinas por ejemplo, se originan a través de la incineración de compuestos clorados, se dispersan a través de la atmósfera y por inhalación se van acumulando en el organismo.

Otro mecanismo de dispersión es a través del agua por el vertido de residuos inorgánicos en agua, allí se liberan estos compuestos, como son los derivados del estireno que forman las estructuras plásticas o los PCBs de las pinturas. Estos compuestos que se dispersan por el agua acaban siendo absorbidos al beber el agua y empiezan a acumularse en el cuerpo.

Una tercera ruta es la a través de la ingestión de alimentos en los que se hayan acumulado estas sustancias, por ejemplo, tomar carne de un animal que haya estado expuesto a las dioxinas, tomar algún alimento conservado en un embalaje de poliestireno, etc. Como mencionábamos los disruptores son sustancias lipofílicas por lo que habrá una mayor acumulación en alimentos grasos.

¿Cómo actúan?

Una vez que los disruptores endocrinos han sido incorporados actúan sobre los receptores hormonales, como su estructura es parecida a las hormonas naturales, los disruptores endocrinos se unen a los receptores hormonales y alteran el funcionamiento normal del sistema endocrino, se pueden distinguir tres formas de actuación:

Bloquear la unión de las de las hormonas naturales a los receptores hormonales ocupando su lugar en los receptores, al ocupar su lugar no reciben ninguna señal de las hormonas y los receptores no emiten ninguna respuesta.

Alterar las concentraciones de las hormonas naturales, como su estructura es parecida a las de las hormonas naturales los receptores hormonales reciben la señal que hay una cantidad de hormonas en el cuerpo, los receptores emiten una respuesta que altera la producción, transporte, metabolismo y excreción de hormonas naturales cuando la cantidad de hormonas naturales es distinta.

Una tercera forma de actuación es imitar la acción de las hormonas naturales, al unirse al receptor el disruptor emite una señal para la cual el receptor emitirá una respuesta.
En algunos casos la señal recibida por el receptor hormonal se parece a las que emiten las hormonas normales por lo que la respuesta es normal. En otros casos la señal que reciben es distinta, lo que da lugar a una respuesta inesperada, esta respuesta inesperada puede ser excesiva o insuficiente o que directamente no haya respuesta, por ejemplo que el disruptor de la señal de que hay un bajo nivel de estrógenos que hay que producir más, en ese caso el receptor manda la respuesta de que se produzcan más, si el mensaje del disruptor es que el nivel de estrógenos ha de subir muy poco y en realidad el nivel de estrógenos ha de subir mucho, la respuesta en ese caso la respuesta es insuficiente.

¿Qué provocan?

Las consecuencias de la acción de los disruptores endocrinos se pueden clasificar en alteraciones reproductivas y aumento en las probabilidades de sufrir un cáncer de los órganos afectados por el sistema endocrino, afectando también al genoma humano.

Los disruptores endocrinos forman parte del Ambioma Humano que según la definición de Ambioma, es el conjunto de elementos no genéticos, cambiantes, que rodean al individuo y que junto con el genoma conforman el desarrollo y construcción del ser humano o pueden determinar la aparición de una enfermedad.

Podemos destacar las alteraciones de los órganos reproductores, potenciando la feminización de los machos y la masculinización de las hembras, disfunciones reproductivas, indiferenciación de sexo, aumento de las tasas de aborto, endometriosis (que consiste en la aparición y crecimiento de tejido endometrial fuera del útero), pubertad precoz en niñas, criptorquidia en niños (que consiste en el descenso incompleto de uno o varios testículos), reducción del recuento espermático, reducción de la calidad del esperma, modificaciones de las concentraciones de hormonas tiroideas, cáncer de mama en mujeres, cáncer vaginal, cáncer de testículo o cáncer de próstata.

Se ha visto que durante los últimos 70 años las tasas de cáncer han aumentado exponencialmente, dentro de estas tasas se incluyen los cánceres de mama, cáncer vaginal, cáncer de testículos y de próstata, este periodo coincide con el uso masivo de estas sustancias por lo que parece ser que hay una relación de los disruptores endocrinos con estos cánceres.

Otra de las enfermedades que ha proliferado en estos años es la diabetes, que aunque también tiene una componente hormonal que se puede ver afectada por los disruptores endocrinos, se cree que su proliferación se debe más a su componente hereditaria y los hábitos alimenticios que al efecto de estos compuestos.

Por todo ello se han empezado a tomar ciertas medidas, la Unión Europea ha prohibido definitivamente el uso de cuatro tipos de Ftalatos en juguetes para niños, Francia ha prohibido que partir de 2015 haya bisfenol en todos los productos que estén en contacto con alimentos, en el caso de España las asociaciones ecologistas han realizado una petición para que se prohiban, pero de momento se queda en petición.

Fuentes:
20minutos.es, 20 de agosto de 2013
Lainformacion.es, 9 de mayo de 2014
“Lehninger. Principios de Bioquímica” por David L. Nelson y Michael M. Cox, Ediciones Omega, S.L., publicado julio de 2009
“Disruptores endocrinos. Composición química, mecanismo de acción y efecto sobre el eje reproductivo.” por Hugo Scaglia et Al, publicado en 2009
“La amenaza de los disruptores endocrinos” por José Santamarta, 4 de febrero de 2007
Curso de introducción a los Disruptores Endocrinos por ISTAS, año 2002
“Nuestro futuro robado” por Theo Colborn, Dianne Dumanoski y Pete Myers, Editorial ECOESPAÑA, año 1997

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