Sociedad y Medio Ambiente

Del gris al verde

La escasez de espacios vegetales es uno de los principales problemas del crecimiento urbano. Por ello, la incorporación de cubiertas verdes en los edificios de nueva construcción o en rehabilitación se está convirtiendo en la medida de sostenibilidad de moda a fin de enverdecer un mundo cada vez más gris. Sus ventajas, de carácter económico y ecológico, están siendo aprovechadas por las principales urbes mundiales, llegándose incluso a la obligatoriedad de su aplicación.

Tanto en los países más cálidos como en los más fríos, estas estructuras verdes protegen a los edificios acumulando calor en invierno o protegiéndolos de la radiación solar en las épocas más cálidas. Yendo más allá del concepto de arquitectura contemporánea, dan un nuevo valor al papel que desempeñan las edificaciones dentro de la planificación urbana, aportando soluciones a cuestiones tan importantes como la gestión de las aguas pluviales o el efecto de isla de calor urbana.

Concepto, tipología y componentes de la cubierta verde

Se denomina cubierta ajardinada al revestimiento de un edificio cuya capa exterior de cobertura la ocupa un sustrato de pequeño espesor que alberga especies vegetales de poco o nulo mantenimiento. Para su implementación, se utilizan sistemas radicales de poca profundidad y sin raíz pivotante (aquella que crece verticalmente hacia abajo), con buena capacidad de regeneración y con una altura de crecimiento normal inferior a unos 50 cm.

En cuanto a las categorías, las cubiertas verdes se dividen básicamente en dos: extensivas e intensivas. Las extensivas son livianas, de bajo mantenimiento y generalmente inaccesibles, dado que no es necesario su acceso al subsistir con agua de lluvia. Musgo, aromáticas, césped, o todas las comprendidas en la tipología sedum son algunas de las vegetaciones de adaptación sencilla que caracterizan esta tipología. Las cubiertas verdes intensivas, en cambio, son accesibles, requieren sustratos de mayor espesor y precisan de una estructura de soporte reforzada. Pueden cultivar diversos tipos de plantas, desde césped hasta arbustos ornamentales y árboles de crecimiento medio, generando así espacios de uso exterior. El tipo de plantación determinará la necesidad de un sistema de riego y el nivel de mantenimiento determinado.

En cuanto a sus componentes:

Cubierta vegetal: conforma el componente vivo del sistema, compuesto por plantas adaptadas a las condiciones físicas y microclimaticas en las que

Capa de sustrato: desempeña las funciones de suministrar nutrientes, agua y oxígeno, además de ser el soporte físico de la vegetación.

Filtro de tela: se trata de la capa geotextil que se ubica entre el drenaje y el medio de crecimiento para mantener el sustrato en su lugar.

Capa de retención y drenaje de agua: clave para una buena propagación de especies en el jardín.

Barrera anti-raíz: protege la membrana impermeable contra roturas causadas por raíces.

Membrana impermeable: previene las posibles pérdidas y humedades causadas por el agua.

Beneficios

  1. Medioambientales.

Clima: reducción de la temperatura ambiente en las zonas urbanas. Esta puede llegar a generar diferencias de 10 grados en verano, refrigerando el aire a medida que suben las temperaturas debido a la absorción de calor de los edificios y de las calles. Así mismo, mientras que una cubierta normal puede llegar a alcanzar los 70 grados, la superficie vegetal nunca sobrepasará los 26, permitiendo de este modo reducir la demanda energética del edificio.

Hidrología: retención de aguas pluviales. Parte del agua es absorbida por las plantas y devuelta a la atmósfera por efecto de evapotranspiración.

Contaminación: reducción de CO2. Según el National Research Council of Canada, la absorción de este gas por parte de 1 m2 de cubierta verde correspondería a lo que emitiría un vehículo normal en un recorrido de 80km.

Aire más limpio: absorción de partículas finas. Según la United States Environmental Protection Agency (EPA) 1 m2 de cubierta vegetal puede ayudar a absorber 0,2 kg al año de partículas en suspensión en el aire (polvo de aerosoles y partículas de smog).  Además, los nitratos y otros materiales nocivos en el aire y de las precipitaciones se depositan en el medio de cultivo.

Ecología Urbana: hábitat natural. Pueden servir de medio para varias especies y restablecer el ciclo ecológico alterado por la infraestructura urbana.

  1. Económicos.

- Reducción de costes de mantenimiento de la cubierta. Está demostrado que triplican la durabilidad esperada en una cubierta. Los materiales sobre los que se asientan las cubiertas están protegidos de los daños mecánicos, de la radiación ultravioleta y de las temperaturas extremas, Asimismo, los sistemas de impermeabilización reducen su degradación por desgaste del viento, la radiación ultravioleta del sol, así como cambios bruscos de temperatura e incluso posibles daños mecánicos.

Reducción de costes por eficiencia energética. A través del sombreado, la evapotranspiración y la masa térmica, las cubiertas ayudan a mejorar el rendimiento térmico de un sistema de cubierta.

Añade un valor agregado al edificio.

  1. Sociales: Calidad de vida.

Reducción del ruido. La combinación de suelo, plantas y el aire atrapado en el interior de las capas del sistema actúan como barrera aislante del ruido ya que estas absorben, reflejan o desvían las ondas sonoras. Este hecho hace que las viviendas sean más tranquilas y crea entornos más agradables en las zonas urbanas.

Aspecto natural  y espacio verde útil. Las cubiertas verdes transitables se pueden diseñar como jardines comunitarios o como un espacio de ocio o comercial permitiendo numerosas oportunidades de uso. Según varios estudios, la presencia de zonas verdes tiene un efecto psicológico relajante, ayuda a reducir la presión sanguínea y disminuye las pulsaciones.

- Agricultura urbana. Pueden reducir la huella ambiental de una urbe gracias a la creación de sistemas de alimentación locales y garantizar la autonomía (por cuanto se refiere a los recursos alimenticios).

Caso concreto en el clima mediterráneo costero.

Demostrar su eficacia energética está siendo una tarea fundamental para estudiosos del campo. Tal es el caso de las universidades Politécnica de Madrid (UPM) y la italiana Politecnica delle Marche (UNIVPM), quienes, de manera conjunta y a través de un estudio publicado en la revista Energy and Buildings, han desarrollado un modelo numérico con el que han conseguido probar los efectos sobre el enfriamiento pasivo de los edificios provocado por la variación de la densidad de vegetación de las cubiertas ecológicas. De este modo y con solo un error que varía entre el 5 y el 7 %, este modelo podría utilizarse para estudiar el ahorro energético generado por estos elementos.

Obligación de reproducir la naturaleza en la cubierta de un edificio

Gobiernos de diferentes ciudades alrededor del mundo han desarrollado e implementado políticas con el fin de promover la construcción de cubiertas verdes en edificaciones con diferentes usos. Toronto (Canadá), en abril del 2012 reguló una ley para implementar las cubiertas verdes en edificios de más de 2000 m2, exigiendo entre un 20 y un 60% de cubierta verde. ¿El resultado? 1,2 millones de m2 verdes en construcciones comerciales, institucionales y residenciales ; un ahorro energético anual de más de 1,5 millones de kWh para los propietarios de dichos edificios. Posteriormente Chicago y Nueva York (Estados Unidos) también han tomado medidas similares, al igual que Tokio (Japón) y Buenos Aires (Argentina).

En Europa encontramos casos significativos como el de Suiza, donde es obligatorio incluir cubiertas verdes en todos los edificios nuevos, y Copenhague (Dinamarca), que ha aprobado recientemente una ley que obliga a los propietarios de nuevos edificios a tener algún tipo de vegetación en sus techos con objetivos de eficiencia ambiental.

El caso de España no es diferente, ciudades como Barcelona ya han tomado nota y han pasado a la acción. En la actualidad, cualquier construcción nueva o gran rehabilitación que se lleve a cabo en la ciudad catalana ya plantea la instalación de una cubierta verde que suele ir ligada a la implantación de sistemas de captación de energía. En este sentido, el Ayuntamiento ya promueve la dinamización y activación social de las cubiertas, cubriendo de vegetación tejados, cubiertas y balcones.

Fuentes:

www.ecoticias.com, 23 Marzo 2015

www.construible.es, 18 Noviembre 2014

www.ecohabitar.org, 31 Agosto 2014 

www.lavanguardia.com, 27 Marzo 2014

plantasyjardin.com

www.construmatica.com

http://estatico.buenosaires.gov.ar/areas/med_ambiente/apra/des_sust/archivos/construccion/cubiertas_verdes.pdf

http://www.madrid.es/UnidadesDescentralizadas/UrbanismoyVivienda/Urbanismo/PlanDirectorAzca/Ficheros/Anexos/anexo5.pdf

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