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La ciudad y el campo

¿Carecen las ciudades de calidad de vida en comparación con las zonas rurales?

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Muchos lo creen así, pero es un tema muy subjetivo y discutido. Las primeras se caracterizan por ser grandes extensiones de terreno llenas de edificios, industrias, viviendas amontonadas, vehículos, centros comerciales, restaurantes, etc. Todo esto tiene tanto su lado positivo como negativo. Como positivo, se debe decir que la mayoría de la población, tanto la urbana como la rural depende de la ciudad, pues es una gran fuente de ingresos y empleo para todas esas personas. Te ofrece la posibilidad de desplazarte a cualquier lugar por alejado que se encuentre sin necesidad de tener vehículo privado, es decir, haciendo uso del transporte público, la bicicleta o caminando.

La ciudad es un gran concentrado de cultura: gastronomía, costumbres, arte, moda y más, en museos, monumentos o simples restaurantes. La educación es un punto fuerte a destacar en estas áreas urbanas, se encuentran bastante desarrolladas, ya que en ellas se pueden encontrar tanto colegios con estudiantes de todas las edades (infantil hasta bachillerato), e institutos, como universidades en las que se pueden llevar a cabo los estudios elegidos. En cuanto a la salud, te ofrece todo tipo de servicios, como la visita al médico un día cualquiera, o acudir a un hospital de urgencia, además de poder comprar cualquier medicamento a cualquier hora.

En cuanto a los inconvenientes nos encontramos con uno de los principales que es la contaminación del aire, acompañada del tormentoso ruido de los vehículos privados, el tráfico, los autobuses, la infinidad de personas corriendo por las calles, la acumulación de viviendas en un espacio reducido, la generación de residuos y aguas residuales, los impactos paisajísticos, la pérdida de biodiversidad y especies invasoras, el consumo de recursos no renovables y de agua, la isla de calor, la fragmentación de hábitats, el incremento de inundaciones por el sellado y cambio de usos del suelo, la deforestación, la sobreexplotación del recurso suelo, el efecto barrera entre lo urbano y lo natural o rural debido a las grandes infraestructuras de transporte como los ferrocarriles, autovías urbanas y cinturones de circunvalación, y el incremento de emisiones de CO2 y óxidos de nitrógeno que producen un aumento de la formación de ozono troposférico por el incremento del transporte suponiendo consecuencias nocivas para la biodiversidad.

Sin embargo, para saber el grado de factores perjudiciales a los que estamos expuestos es necesario conocer los indicadores ambientales. Uno de los más influyentes es la satisfacción residencial en cuanto a la predicción del bienestar social y la calidad ambiental. También se utiliza la esperanza de vida, relacionado con la prosperidad y el bienestar económico, reflejando la calidad del ambiente y la extensión de la exposición de los ciudadanos a contaminantes a lo largo de sus vidas.

En este sentido, nos encontramos con que, según los últimos datos de Eurostat, la Oficina de Estadística de la Unión Europea en su último informe, de 2016, la Comunidad de Madrid es la que presenta una mayor esperanza de vida tanto a nivel nacional como europeo.

De igual forma que existen estos problemas medioambientales, también se encuentran ciertas ventajas como el modelo de ciudad compacta, donde grandes cantidades de gente se concentran en áreas pequeñas, siendo beneficioso tanto en términos de desarrollo económico y social como ambiental, disminuyendo el consumo de energía y el uso del suelo. (Las ciudades tienen una huella ecológica enorme, mucho más grande que su territorio edificado, pero en términos de huella per cápita puede ser inferior a la áreas con población dispersa).

Sin embargo, las zonas rurales suelen ser mucho más tranquilas y relajadas. El modo de vida y los puestos de trabajo no suponen tanto estrés debiéndose principalmente a la diferencia de densidad de personas entre las ciudades y las zonas rurales. Estas tienen la ventaja de ser áreas libres o con menos tráfico, sin coches circulando por cada esquina ni infinidad de industrias produciendo humo y contaminación. El aire que se respira es más limpio, los gastos que supone vivir allí son mucho menores, las viviendas mucho más grandes, la cantidad de niños o estudiantes de los colegios es mucho menor. Vivir en estas zonas también supone la disminución de oportunidades, es decir, la dificultad a la hora de buscar empleo o estudiar una determinada carrera universitaria, ya que en casi todas las ocasiones estas soluciones te las da la ciudad.

En cuanto a la sanidad ocurre lo mismo; en el caso de tener una urgencia que requiera visita al hospital más cercano, la solución sería acudir rápidamente en tu propio vehículo. El hecho de tener medio de transporte personal es prácticamente una necesidad en el medio rural, pues el transporte público es bastante escaso. Académicamente hablando, en estas zonas se vuelve a observar una gran desventaja. Se caracterizan por presentar mayoritariamente población envejecida y escasa población joven debido al éxodo rural producido años atrás.

Aún siendo zonas con una menor afección por los impactos ambientales que sufren las ciudades, estas no están exentas de estos problemas. Al no haber industrias, comercios ni una gran mancha urbana parece que no los padecen pero ocurre al contrario. Muchas veces las grandes ciudades contaminan los ríos que llegan a las áreas rurales y si aunamos el desconocimiento en materia ambiental, la contaminación, la falta de rellenos sanitarios y del servicio de recolección de basura, la deforestación, la pérdida de fertilidad de los suelos y las inundaciones e incendios podemos darnos cuenta de que los problemas ambientales pueden ser muy importantes.

Algunos problemas ambientales característicos en las zonas rurales son la pérdida de fertilidad del suelo y erosión, la contaminación atmosférica e hídrica, los incendios y las inundaciones, el aumento de la temperatura, el aumento de fenómenos meteorológicos extremos (sequías e inundaciones), los cambios de los ecosistemas producidos por algún fenómeno meteorológico y el peligro de extinción de especies tanto vegetales como animales.

Finalmente te hacemos una pregunta, ¿viviendo en una ciudad, te trasladarías a un pueblo o viceversa?

 Bárbara Borgia Royo

 

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